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miércoles , 18 octubre 2017
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“No teníamos nada, vivíamos en champa,  ahora yo puedo decir mí casa”
En un período de 90 días la alcaldía de Nuevo Cuscatlán construyó un tanque de almacenamiento de agua para abastecer el 70 % de servicio de agua potable en el municipio de Nuevo Cuscatlán. Foto Diario Co Latino

“No teníamos nada, vivíamos en champa, ahora yo puedo decir mí casa”

Mirna Jiménez
@DiarioCo Latino

Muchos le prometieron, sovaldi pero el alcalde Nayib Bukele les cumplió asegura Ena Amaya, hospital madre de dos hijos y quien pasó por 15 años “de arriba para abajo” en busca de un techo para su familia. Los recursos eran limitados y no tenía para rentar una vivienda mucho menos para comprarla, recuerda.

Pero ella no era la única en esas circunstancias. Habían otras familias que no podían pagar y en la pasada administración de ARENA decidieron ir a la Alcaldía de Nuevo Cuscatlán para que las dejaran vivir en una pequeña franja de terreno cerca del “polideportivo” del municipio, pero las viviendas eran de lámina.

“No teníamos nada, casas de láminas”, relata Amaya. “Por momentos perdíamos las esperanzas del sueño de vivir en lo propio”, afirma. No obstante, hace nueve meses, y con la gestión municipal de Bukele y la cooperación de otras organizaciones, empezó la construcción de viviendas de fibra de cemento y las posibilidades de que Ena y otros vecinos llegaran a ser propietarios.

Cada lote tiene 49 metros cuadrados y las viviendas cuentan con servicio de aguas grises y electricidad. Algunos de los beneficiados las han pintado de blanco y adornado con jardineras que avivan el entorno. Las viviendas son pequeñas, pero en un país con un déficit cercano a las 500,000 casas el proyecto es una bendición, según Amaya.

“Estoy agradecida con Dios, Mi Techo y la alcaldía porque ahora puedo decir mi casa”, expresa la mujer, “ya los papeles para otorgamiento de escrituras están en el Centro Nacional de Registro (CNR)”, afirmó con entusiasmo.

Amaya, una salvadoreña de 40 años, que vende en el mercado de Santa Tecla, considera que no tener escrituras de propiedad  ni donde vivir “es triste”,  pero que su nueva realidad le levanta las ganas de seguir luchando. “Ahora tenemos luz, agua, el piso, ya no es de tierra y la zona es bien cuidada por los del CAM y la PNC”, relata.

En un principio eran nueve familias nada más, luego llegaron otros núcleos familiares provenientes de zonas de alto riesgo. Según Amaya, las pequeñas viviendas tendrían un costo de $125 dólares para cada familia, pero asegura que ese dinero fue donado por la alcaldesa en funciones, Michelle Sol, para las 50 viviendas.

Vicenta Aguilar, otra habitante de la comunidad del Polideportivo, está contenta con el proceso que lleva el proyecto, comenta, mientras llena su cántaro en el chorro municipal. Dice tener expectativas de que pronto tendrá el servicio de agua potable en cada vivienda. Según datos oficiales, el gobierno local ha invertido hasta la fecha $250 mil dólares en urbanización, saneamiento, agua potable y ornato.

Nuevo Cuscatlán es un municipio donde muchas familias enfrentan problemas de vivienda y habitan en comunidades no legalizadas. Pero este fenómeno, que no nació en la administración de Bukele, está siendo utilizado por el aspirante a alcalde de ARENA, Gerardo Barón, para desgastar al ahora candidato a la Alcaldía de San Salvador.

En la entrada a la población proliferan los carteles de Barón colocados en los postes del tendido eléctrico. El partido que gobernó por los últimos 40 años, antes de la llegada de Bukele bajo la bandera de la coalición FMLN-CD, ahora intenta recuperar el control de la comuna.

El argumento del candidato arenero es que muchas obras que exhibe Bukele empezaron con la anterior administración, no obstante ,necesidades básicas como la del agua potable no había sido tampoco resueltas por muchos años.

Nuevo Cuscatlán todavía es una ilustración en pequeña escala de la iniquidad histórica que ha vivido el país. Por un lado, segmentos de la población sin servicios básicos, ni viviendas y por el otro, enormes mansiones rodeadas de altos muros donde viven familias acomodadas.

Aquí parece que nunca se había practicado la multiplicación de los panes y los peces y más bien se ha practicado la acumulación de los panes y los peces en pocas manos.

En 2012, Bukele, de familia acomodada, llegó con un discurso nuevo y esperanzador para miles de personas, especialmente los jóvenes que han visto en él una señal de cambio. Desde entonces, las acusaciones de populista y farsante de parte de ARENA no han cesado en su contra.

Históricamente la población no  contaba con el servicio de agua potable. En uno de los espacios públicos del centro del pueblo dos señoras conversan sobre los proyectos de agua, una de ellas María Hernández, originaria del caserío San Antonio, a un kilómetro del casco urbano, dice que vive en un lugar “arrinconado”,  “es un lugar lejos y feo” donde los vecinos se abastecían de un manantial, pero este ya no daba para más personas.

“Nunca habíamos tenido agua”, dijo la mujer de 48 años, quien se muestra incrédula de que el agua sea gratuita, ya que ella considera que en la vida todo tiene un costo y la alcaldía algún día le pondrá un precio le pondrá al servicio.

 De acuerdo con Bukele, en un período de 90 días la alcaldía construyó por primera vez un pozo para dar agua a un 70% de los pobladores, quienes por años debieron invertir en pipas privadas para tener el servicio y caminar largas distancias para poder realizar sus oficios rutinarios de lavado de trastos, ropa y bañarse.

Desde hace 3 años, según Hernández, la alcaldía les manda agua gratis a esas zonas poco accesibles, donde anteriormente y por la inercia de las autoridades municipales, la vida era más complicada.

Otro de los problemas principales era la salud. En la actualidad, muchas personas, aunque cuentan con Seguro Social, prefieren recibir atención en la clínica municipal que pasa abarrotada de pacientes todo el día.

Personas entrevistadas aseguran que la atención es muy humana y los médicos se preocupan por los pacientes. En muchas clínicas públicas los pacientes deben de esperar por varias horas para que les busquen sus expedientes y a veces son extraviados.

Rosario de Portillo dice que el personal está muy atento con la población y ella prefiere hacer uso de esa clínica que, aún cuando está instalada en un espacio pequeño, los habitantes reciben un tratado digno y professional, asegura.

La primera administración del FMLN encabezada por Bukele también se ha preocupado por la seguridad, los homicidios bajaron casi a cero, según el alcalde. El pueblo ahora luce tranquilo y la gente camina bastante relajada por sus calles.

La alcaldía no está pintada del color del partido y, considerando que puede resultar incómodo para algunos habitantes que la gente luzca con camisetas del color del partido que gobierna la administración, Bukele tomó el color celeste aqua para uniformar algunos de sus empleados.

Algunos jóvenes han manifestado que si es político o no lo que ha hecho el actual alcalde, lo importante es que ellos gozan de esos beneficios como el de las becas. Todo estudiante que logra un promedio de 7.5 en sus notas, puede solicitar una beca para cualquier universidad del país.

Wendy Xiomara Paredes está becada desde hace dos años por la municipalidad. Estudia cuarto año de Relaciones Públicas en la Universidad Francisco Gavidia. “Me dan el 100 por ciento de la beca, yo traigo las órdenes de pago a la alcaldía y ellos me las cancelan, a parte de eso me dan un viático”, explica.

“Sin la beca tendría que estudiar y trabajar, fuera más difícil en el tema de las notas, fuera más difícil tanto para mí como para mis papás también”, dice esta joven, cuyos padres trabajan, pero sus sueldos no permitirían que ella se dedicara solamente a estudiar.

Cientos de jóvenes en El Salvador ven frustrado sus sueños de convertirse en buenos estudiante y profesionales porque sus padres además que no pueden pagar una mensualidad universitaria, no pueden pagar el transporte, la comida; además, tienen que ayudar en sus hogares por lo que los hijos tienen que trabajar.

Bukele ha ofrecido replicar muchos de estos proyectos exitosos impulsados en Nuevo Cuscatlán, un municipio del departamento de la Libertad, en San Salvador de llegar a ganar las elecciones del 1 de marzo.

Las encuestas lo dan como futuro ganador.

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