web analytics
Página de inicio » Nacionales » El Salvador representado en simposio mundial sobre seguridad alimentaria
Emely en IFT en el 2017, Las Vegas–Poster Competition.

El Salvador representado en simposio mundial sobre seguridad alimentaria

Pablo Ayala

Una joven salvadoreña oriunda de Ciudad Delgado representó a El Salvador en un simposio mundial de dos días sobre seguridad alimentaria en los Estados Unidos.

Son 27 talentos universitarios internacionales, incluida la salvadoreña Emely López, elegidos entre más de 800 aplicaciones de 364 universidades de EE.UU. y de otros 90 países del mundo, que este 21 y 22 de marzo presentaron los resultados de investigaciones realizadas sobre soluciones para resolver problemas alimentarios mundiales.

Emely, de 23 años, en lo personal se define como una mujer soñadora, de buen corazón y muy orientada a lograr sus metas.

Esta joven salvadoreña considera que ante el ciclo vicioso de pobreza y malnutrición en el que crece una persona, ella piensa romper ese ciclo, que genera una baja productividad a lo largo de la vida de una persona, mediante la creación de tecnologías de bajo costo y efectivas para incrementar la absorción de micronutrientes esenciales para la alimentación.

Actualmente estudia tercer año de doctorado en Ciencias de Alimentos y Nutrición Humana en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, donde ha enfocado su interés en crear nanotecnologías sostenibles para combatir la malnutrición en países en desarrollo. Se considera muy afortunada por haber convertido su pasión en su carrera, pues siempre se interesó en resolver problemas que envuelvan cambios positivos en la sociedad.

Desde pequeña abrigó el interés por la ciencia y actividades humanitarias, lo que la llevó a estudiar una carrera que holísticamente envolviera agricultura, ambiente, agronegocios y procesamiento de alimentos (su especialidad).

Emely López.4

Mediante una beca estudió en la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano, en Honduras, institución que le abrió las puertas para estudiar la teoría y poner en práctica los conceptos básicos que aplica hasta el día de hoy en su carrera. Con la naturaleza de su trabajo ha logrado formar parte de instituciones de renombre internacional que se enfocan en resolver la inseguridad alimentaria y otros problemas, como el “World Food Prize Foundation” sirviendo como miembro de la junta de evaluadores, el IFT (Institute of Food Technologists), y el Chicago Council on Global Affairs.

Desde pequeña se puso roles personales, como estudiar en el mejor colegio de El Salvador para aquel entonces (Colegio Champagnat, de Santa Tecla), luego estudiar en el extranjero en uno de los mejores centros de estudios superiores agrícolas en Latinoamérica (El Zamorano), y posteriormente hacer sus estudios de postgrado en una universidad del top 3 de Estados Unidos en estudios en alimentos y nutrición humana (Universidad de Illinois).

Este camino no ha sido nada fácil, especialmente porque el costo de esta educación no podía ser cubierto por su familia. Sin embargo, poco a poco, con la ayuda de Dios, el apoyo de muchas personas y el sacrificio personal ha logrado cada uno de estos objetivos.

A pesar de haber salido de su hogar desde los 15 años nunca se ha sentido sola. Para ella solo es cuestión de tomar la decisión de salir de la zona de confort, dar un paso diferente a los demás, y miles de oportunidades se abren.

“Lo que más me gustaría expresarle a la juventud salvadoreña es que yo más que nadie entiende que crecer en El Salvador es de valientes”, manifiesta. Y continúa diciendo “cada día enfrentamos retos que en otros países ni se piensan; desde subirnos a un bus y viajar de una a dos horas hacia nuestra escuela, debatirnos entre trabajar o estudiar por sacar adelante a nuestra familia, hasta ser víctimas de vandalismo en nuestro país. No fue hasta que salí de mi país que me di cuenta de ello”.

Emely es de la opinión que los jóvenes salvadoreños “somos personas fuertes, trabajadoras, con altas esperanzas de salir adelante”.

Mientras avanza en su carrera académica ha enfocado su investigación en desarrollar nanotecnologías que permitan incrementar la estabilidad y absorción de vitaminas y minerales por medio de productos alimenticios. Estas tecnologías están enfocadas en aliviar gradualmente ciertos problemas de malnutrición (como la deficiencia de vitaminas y minerales), especialmente en niños y mujeres de países en desarrollo.

Esta promesa nacional nació en San Salvador en mayo de 1994, y vivió hasta los 15 años en Ciudad Delgado, y desde pequeña recuerda haber despertado un interés grande por impactar a las personas de nuestro país de una manera positiva, aunque para aquel entonces no sabía específicamente de qué forma lo haría.

Habiendo crecido en un país en desarrollo y con recientes cicatrices de una guerra civil, su familia fue una de las muchas que enfrentaron inseguridad económica y alimentaria por muchos años. Lo más preocupante fue ver la crónica agravación de estos problemas sociopolíticos y económicos a lo largo de su vida y en muchas familias salvadoreñas, y fueron estas circunstancias las que la inspiraron profundamente a perseguir una carrera que de alguna manera contribuyera a mejorar el cuadro nutricional de países en desarrollo y personas de bajos ingresos.

Destaca que actualmente en El Salvador no solo existen problemas de baja nutrición, sino sobrepeso y obesidad también. El reporte global de nutrición señaló en el 2016 que existe una alta incidencia de sobrepeso en niños menores de 5 años en nuestro país.

Bajo este contexto, considera que de alguna manera puede contribuir a mejorar esta situación mediante el aporte de sus experiencias en esta rama y la asociación con grupos de diversos campos de investigación. Claro está que no es tarea fácil y debe ser un proyecto a largo plazo, donde no solo expertos en nutrición estén comprometidos a aliviar este problema, sino también instituciones gubernamentales y no gubernamentales, ciudadanos, y otros gremios.

Entre los reconocimientos logrados a lo largo de su carrera describe algunos como sus estudios de postgrado en la Universidad de Illinois, las becas Albrecht, Borlaug en Seguridad Alimentaria, IFT Mike Jiménez, Robert y Barbara Ayre, Desafío Global en Alimentos, y el más reciente, haber sido elegida entre más de 800 estudiantes de 90 países para representar a la universidad donde estudia y a El Salvador, en el simposio de seguridad alimentaria como delegada de la próxima generación de líderes que impulsarán soluciones para resolver problemas alimentarios mundiales.

Ver también

Trabajadoras de la maquila textil piden mejores condiciones laborales

Samuel Amaya @SamuelAmaya98 En el contexto del 5 de julio, día dedicado a las personas …