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La crisis griega: el espejo de Europa…

German Rosa, check s.j.

La crisis griega ha puesto en evidencia muchos aspectos sobre la realidad de la república de Grecia pero al mismo tiempo ha sacado a luz aspectos correlacionados en la Unión Europea. Grecia es miembro de la Unión Europea desde 1981 y utiliza el euro desde 2001, buy viagra es parte de la OTAN desde 1952 y de la Agencia Espacial Europea desde 2005. Sin embargo, Grecia, es el país que peor ha visto afectada su economía durante la Crisis económica de 2008-2015, habiendo rebajado su PIB en un 25% en tan solo 5 años; también han aumentado mucho las desigualdades sociales y la pobreza (https://es.wikipedia.org/wiki/Grecia). Su situación económica y financiera ha pasado por un momento crítico recientemente y ha tenido un proceso interesante que destaca muchos aspectos de la economía de mercado y la Unión Europea.

Grecia un país de tradición cultural exquisita y de trascendencia universal

Grecia es una nación que ha hecho grandes aportes universales y se puede considerar que su cultura es uno de los pilares de la cultura de nuestro hemisferio. Grecia es un país con una tradición cultural exquisita y extraordinaria que ha sellado la historia del pensamiento y la técnica europea, y también en el hemisferio occidental. Sus aportes a la cultura universal son muy importantes y de gran trascendencia. Quién no ha escuchado hablar de la Ilíada y la Odisea de Homero, uno de los grandes aportes a la poesía y la literatura para la humanidad; las grandes contribuciones filosóficas de Sócrates, Platón y Aristóteles; el geocentrismo de Hiparco, la rotación de la tierra de Heráclides, el heliocentrismo de  Aristarco, grandes temas de la astronomía; las contribuciones de Herodoto, Tucídes, Jenofonte y Plutarco en la historia; los aportes de Hipócrates para la medicina a quien debemos el juramento hipocrático como elemento constitutivo de la ética médica; la armonía, la proporción, las columnas de la arquitectura griega; el culto y el arte expresados en los juegos olímpicos griegos. El monumento de la Constitución que tenemos en la ciudad de San Salvador es una representación de la diosa griega Temis considerada en ese entonces  como la encarnación del orden divino, el derecho y las buenas costumbres, la personificación de la justicia divina  y de la ley (Cfr. https://es.wikipedia.org/wiki/Dama_de_la_Justicia).

En el contexto actual Grecia es un país con rezago económico con respecto al bloque de los países europeos. En el año 2009 Atenas tenía un deuda pública del 134,6% del Producto Interno Bruto, agravado por un déficit del 15,3%. Grecia es un país de 11 millones de habitantes que gastaba 36,3 millares de euros sobre el rédito de los capitales que disponía. Desde el año 2009 los salarios de los funcionarios públicos aumentaron en un 126%. Después de cinco años de financiamiento externo de la Unión Europea con el crédito de 240 millares de euros, ahora debe pagar a los acreedores, a quienes debe restituir el financiamiento sucesivamente. El 26 de junio de 2015 la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y la Banca Central Europea proponen a Atenas un programa de ayuda en el período establecido de pagos a las instituciones financieras internacionales. El financiamiento ascendía a 15,5 millares de euros, pero debía aplicar un paquete de reformas. El 27 de junio el Primer Ministro de Grecia Alexis Tsipras anuncia un referéndum para el 5 de julio sobre la propuesta de los acreedores. En respuesta a esta postura el Presidente del Eurogrupo Jeroen Dijsselbloem declara que no habrá más una prórroga de los programas de ayudas para Grecia (Cfr. Revista Internazionale, Número 1109, Anno 22, 3/9 Luglio 2015, pp. 17-18). Grecia está frente al abismo del mercado financiero y la crisis de falta de liquidez, se vislumbra el incumplimiento de las obligaciones financieras con el Fondo Monetario Internacional que en ese momento ascendía a 1,6 millares de euros, acaece el cierre de la bolsa griega, ocurre las limitaciones al crédito impuesta por el gobierno griego y la restricción del Banco Central congelando el financiamiento y restringiendo la oferta de fondos en los bancos griegos y se incumple el pago salarial correspondiente a los empleados, todas estas amenazas reales en el contexto del debate y del referéndum con los ciudadanos griegos. El partido de Alexis Tsipras logró el triunfo de las elecciones con la promesa de poner fin a las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. En ese contexto el referéndum posicionaba al pueblo griego ante la disyuntiva de aceptar o rechazar el plan presentado por la Comisión Europea, el Banco Central y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25 de junio de 2015.  El pueblo griego voto a favor del No en un 61%. Esto significa que en su mayoría no estaba de acuerdo con las medidas propuestas para el rescate y el financiamiento de Grecia en ese contexto difícil y complejo.

El gobierno griego ha tenido que medir las fuerzas para soportar el plan de austeridad impuesto por los organismos financieros internacionales porque había aplicado medidas de austeridad prolongadas y el financiamiento servía en gran parte para pagar el servicio de la deuda a los acreedores. Análogo a lo que ha ocurrido con los países latinoamericanos con la famosa deuda externa. La deuda de Grecia se había incrementado exponencialmente, superando el 170% del PIB. Para salir de una deuda tal, es importante un crecimiento sostenido en los sectores productivos del país, también se requiere inversiones directas de nacionales o internaciones que relancen la economía. Dicho brevemente, solamente con las medidas de austeridad no se sale de la crisis. Además de cara al futuro parece una deuda impagable.

El gobierno de Alexis Tsipras ha logrado un amplio debate de toda Europa de gran importancia en nuestro contexto

El gobierno de Tsipras  con posiciones políticas decididas ha logrado centrar a la Europa unida en torno a la crisis griega. Alexis Tsipras ha entendido que el quehacer de la política pasa por el debate, la participación ciudadana y las políticas de consenso haciendo sentir las posiciones de su gobierno ante el bloque de la unión europea. Europa no había debatido tanto como lo ha hecho en estos momentos con la crisis griega. Europa no ha tratado de la misma manera la crisis de los Balcanes, del medio oriente, de los refugiados ni asuntos de seguridad con respecto al terrorismo como lo ha hecho ahora con la crisis griega.

El debate sobre la continuación o no de la Grecia en la unión europea refleja el temor al espectro del desmembramiento de la unidad económica en Europa. Dicho en otros términos, esta crisis se percibió en su momento que podría ser el ocaso de la unión europea. Los temores de Europa de la separación de Grecia se comentaban en todos los medios de comunicación. Pues si hay un estado que salta la barda para salir de la unión se temía el efecto dominó y la exigencia ciudadana de los países europeos de seguir el mismo ejemplo de la política del gobierno griego de Alexis Tsipras. Lo que era en ese momento una posibilidad se convertía en una amenaza real para muchos en el viejo continente. Además se evidencia que no basta la unión económica sin la unidad política. Europa es el segundo mercado interno más grande del planeta (Cfr. Revista Internazionale, Número 1109, Anno 22, 3/9 Luglio 2015, p. 16).

En esta coyuntura se ha evidenciado la importancia de la participación popular y ciudadana a través del referéndum para asentar posiciones en política internacional. El referéndum es un ejercicio ciudadano democrático fundamental para hacerse sentir en coyunturas políticas determinantes y trascendentales en la historia política de los pueblos. El referéndum es una buena experiencia para toda Europa, porque las políticas económicas y financieras no pueden ser lo único que determina una verdadera democracia. En este contexto pone en evidencia que hay sectores políticos o partidos que se plantean seriamente salir de la Unión Europea como el movimiento de protesta en España conocido como “Podemos” con tendencia de izquierda, y en Francia el partido “el Frente Nacional” de extrema derecha.

Además no hay que olvidar la importancia que tiene Grecia porque tiene una posición geopolítica fundamental para la estrategia de seguridad de Europa y occidente. No se puede olvidar este aspecto, pues su ubicación geográfica es un lugar que posibilita cualquier despliegue estratégico militar ante la amenaza del terrorismo y los fundamentalismos del medio oriente.

El rescate financiero cuestionable y controversial del Fondo Monetario Internacional  y de la Unión Europea

El rescate y financiamiento europeo está acompañado de medidas impuestas análogas al consenso de Washington para América Latina. El problema con esta imposición de una globalización económica y financiera es que lleva a imponer la lógica del capital inherente al liberalismo y neoliberalismo del siglo XX, que se prolonga hasta el siglo XXI; también hay que considerar que no toma en cuenta otros factores además de los dictados por las fuerzas del mercado.

Las propuestas para continuar con el plan de ayuda financiando a Grecia pasa, entre otras cosas, por un incremento escalonado del IVA en distintos rubros de la economía en tres niveles: la tasa del 6% del IVA para los espectáculos de arte y teatro, medicamento y libros; la tasa del 13% del IVA a los hoteles, la energía, productos alimenticios de base; y el 23% para productos alimenticios elaborados, restaurantes y otros rubros. Además de establecer mecanismos para combatir la evasión fiscal (Cfr. Periódico Il Sole 24 Ore, Venredì 10 Luglio 2015, N. 188, p. 3). Se ha hablado de saneamiento fiscal para controlar el gasto público, de privatizaciones y de incentivos fiscales para los inversionistas. Todas estas medidas son adjuntas a este financiamiento que se asemeja a un plan Marshall modernos que fue el gran impulso propiciado por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial y que posibilitó levantarse de las ruinas a la Europa hoy unida.

Europa se ve a sí misma en el espejo y se descubre unida económicamente pero con posiciones diferentes respecto a la crisis griega. Además descubre que debe sanear su economía por los déficits, hacer reformas estructurales, que no basta la unidad económica y se debe dar el paso a una forma de gobierno regional que acelere el consenso de las posiciones políticas ante las crisis de los estados europeos.

No se puede obviar o ignorar que una Europa unida, sin crecimiento económico, con un fuerte sistema de subvenciones sociales puede tener otros estallidos o crisis como la ocurrida en Grecia. Por ejemplo, Francia, uno de los países líderes de la unión europea, tiene un sistema productivo inversamente desproporcionado a la dimensión del estado con respecto al peso económico y financiero que supone un gran sistema asistencial, “uno por ciento de la población mundial, 3,5% de la producción mundial, y el 15% de transferencias sociales de todo el mundo” (L´economista francese Braverez: “ora pilotare l’uscita di atene per evitare il ricio contagio”, corriere delle sera, mercoledì 1 luglio 2015, p. 7).

La buena noticia en esta gran crisis que ha sufrido el pueblo griego es que a pesar de las pasiones, las críticas, las fuerzas políticas adversas para continuar con el apoyo y el rescate financiero a Grecia, prevaleció el sentido común, la perspectiva amplia de ver el problema desde una óptica con un horizonte amplio dejando las puertas abiertas al pueblo de Sócrates, Plátón y Aristóteles, sin obligarlo a tomar la cicuta en esa situación crucial y compleja. Además es necesario encontrar soluciones creativas que no estén determinadas únicamente por el mercado. Sin embargo, no hay que olvidar que esta solución negociada ha implicado un fuerte financiamiento externo con la aceptación previa del gobierno de Alexis Tsipras para cumplir las condiciones que acompañan dicho financiamiento. De esta manera, el dinero fresco ha servido en parte para cumplir con las obligaciones de los acreedores de esta gran deuda externa de Grecia que le ha permitido pagar parte del reembolso al Fondo Monetario Internacional y la Banca Central Europea. Al mismo tiempo le ha permitido  la reapertura del sistema financiero al interior de la Isla y el funcionamiento relativamente normal de la vida económica (Cfr. Periódico Il Sole 24 Ore, Sabato 25 Luglio 2015, N. 673, p. 17).

En todo este proceso de debate político y negociaciones financieras con los acreedores y la Unión Europea es importante destacar que todo gira en torno a una economía de mercado, una demanda creciente cada vez mayor de la participación de los ciudadanos en las negociaciones con los grandes centros financieros internacionales y la búsqueda de soluciones verdaderamente democráticas para solventar los grandes conflictos y problemas económicos de las economías frágiles como la que representa Grecia. Aunque ha sido muy criticada la posición de Alexis Tsipras por haber realizado el referéndum y la consulta ciudadana, esto le ha permitido el espacio político y financiero para negociar nuevos términos del financiamiento con los organismos internacionales y la misma Unión Europea. Ha sido un acto controversial pero realmente democrático en el que se ha expresado el pueblo griego. Una gran enseñanza para los políticos y también para los grandes acreedores. Alexis Tsipras ha cuestionado seriamente que la propuesta de alcanzar 13,5 millares de austeridad para obtener el financiamiento de 53,5 millares de euros de los acreedores, de los cuales 46 millares debían ser pagados al débito y los intereses al Fondo Monetario Internacional y la Banca Central Europea, solo 7,5 millares servirían para pagar las cuentas atrasadas del Estado griego, no era una buena solución para hacer frente a la necesidades de la sociedad griega (Cfr. Periódico Il Sole 24 Ore, Sabato 11 Luglio 2015, N. 189, p. 2). No obstante todo este esfuerzo político el gobierno de Alexis Tsipras ha tenido que ceder a las medidas impuestas de los organismos antes indicados para tener nuevos créditos y lograr el financiamiento externo.

El gobierno de Alexis Ztipras reconoce el enorme débito público actual que asciende al 180% del Producto Interno Bruto, pero propone una ampliación de los plazos de caducidad de los préstamos y la reducción de la tasa de intereses; además hay una aceptación del incremento del IVA, pero de manera diferenciada según los sectores productivos de la economía griega; proponer la reducción de los gastos militares y otros subsidios para lograr un mayor ahorro; reformar el sistema de pensiones, disminuyendo algunos subsidios y considerando la posibilidad de ampliar la edad para la jubilación; considerar la privatización de algunos activos nacionales como los aeropuertos, puertos y telecomunicaciones griegas (Cfr. Periódico Il Sole 24 Ore, Sabato 11 Luglio 2015, N. 189, p. 2). No obstante, hay mucha tela que cortar en todo este proceso para sacar adelante la economía griega en un contexto de crisis y, por lo tanto, hay muchas cosas que quedan pendientes para los próximos meses en torno a todo el rescate financiero para Grecia.

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