Página de inicio » Opiniones » ¿Estamos preparados para la integración económica centroamericana?

¿Estamos preparados para la integración económica centroamericana?

RICARDO AQUILES DÍAZ H.
[email protected]

Desde la independencia política de Centro América, online en que surgieron ideas y hechos que desembocaron en la separación de los cinco países actuales, capsule se han hecho varios intentos por volver a la unión como estados federados. Algunas iniciativas han sido por la vía bélica y otros por la vía negociada, physician a través de un tratado que involucre todos los aspectos de la vida de estas naciones.

Estos esfuerzos siempre han fracasado y se han logrado tibios entendimientos y convenios, en donde se han cuidado y protegido aspectos puramente de tipo localistas y personales.

En el año 1963 se inició con la libre movilidad de mercaderías de origen centroamericano, la cual fue un paso que dio muchas expectativas a los empresarios de estos países y los salvadoreños alcanzamos un crecimiento muy importante, tal que antes de la guerra con Honduras, nuestro país era el que más exportaba a los demás países de esta Unión.

En buena medida, nuestra legislación está preparada para la integración centroamericana, por ejemplo, en el Código de Trabajo a los centroamericanos no los califica como extranjeros para ser contratados como trabajadores. La Ley General de Educación no discrimina a los estudiantes de los vecinos países para matricularse en las escuelas oficiales y se les obsequian los paquetes escolares, uniformes y zapatos, más la alimentación y el vaso de leche. En el Ministerio de Hacienda tenemos la Dirección General de Impuestos Internos y se está preparado para el recaudo de los impuestos federales.

También tenemos profesionales especializados en el área económica y jurídica para que representen a nuestro país en las iniciativas, discusiones y evaluaciones de temas de integración. Contamos con excelentes comunicaciones terrestres, telefónicas, marítimas y aéreas, para el desarrollo de actividades comerciales, industriales, agrícolas, turísticas  y de otros servicios.

Pero no en todo estamos preparados; los partidos políticos deben cambiar los requisitos cuando nombran sus candidatos para que formen el Parlamento Centroamericano. Hay que abandonar la idea de enviar como representantes por nuestro país a ese organismo, a personas que ya no quieren en la Asamblea Legislativa, o que son parientes de políticos destacados en el partido, sin tomar en cuenta su preparación académica y experiencia profesional, pues estos cargos exigen tener conocimientos destacados en el área de unión económica y social.

Todavía tenemos empresarios que su crecimiento lo planifican con la protección que el Estado promueve. Otros empresarios no quieren perder su hegemonía en las decisiones tomadas a nivel gubernamental.

Se le teme a la instalación de un organismo jurídico que tenga jurisdicción a nivel federal, lo cual es un requisito en cualquier unión de países, así como la creación de un Banco Federal.

El empresario, como muchos buenos que hay en nuestro país, debe basar su crecimiento y productividad, en su capacidad empresarial, tecnología e innovación. Ser competitivos en cualquier mercado debe ser la consigna y el Estado debe ser un apoyo a nivel nacional.

No se concibe un empresario de éxito internacional aquél que su crecimiento esté basado en la protección del Gobierno para su desarrollo.

Así, también hay que considerar la orientación de los estudiantes de tercer ciclo básico, para continuar sus estudios de bachillerato y superiores, porque la preparación de las nuevas generaciones debe estar acorde con sus talentos y  el objetivo o visión de país. Sería muy beneficioso que los planes de estudio se consensuaran con la empresa privada, para obtener de ella las sugerencias en la preparación de nuevos profesionales y técnicos. De esta forma podremos contar con profesionales y técnicos  adecuados para que el país se robustezca y alcance un crecimiento y desarrollo económico para todos los salvadoreños.

Por otra parte, los problemas sociales que estamos experimentando los salvadoreños, deben ser afrontados por todos los salvadoreños, comenzando desde la familia. No es tarde para comenzar a formar buenos formadores de estudiantes, desde la parvularia hasta el bachillerato, quienes deben tener supervisores experimentados para evaluar su desempeño en el aula; por supuesto que  los ascensos deben darse de acuerdo a sus actualizaciones continuas y hojas de servicio limpias.

A partir del año 1992, hay un incremento en los gastos hospitalarios del Gobierno y gastos familiares, ocasionados por la delincuencia. Estos gastos pueden ser dedicados a la educación de las nuevas generaciones, tomando en cuenta que la delincuencia nunca llega a cero, pero debemos reducirla a una cifra en que podamos decir que somos el país más pacífico del mundo.

El sueño de todos los salvadoreños debe ser vernos, amarnos, comprendernos y sentirnos como hermanos en todos los órdenes de la vida; entonces seremos el paraíso que todos esperamos y queremos.

    

Ver también

El secreto protege a los corruptos

Por Fredis Pereira Máster en Administración y Gerencia Pública El corrupto es el enemigo número …