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jueves , 19 octubre 2017
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Desmontaje de sistema económico injusto,  el más importante desafío de los Acuerdos de Paz
Mauricio Funes en su programa Sin Censura. Foto Diario Co Latino.

Desmontaje de sistema económico injusto, el más importante desafío de los Acuerdos de Paz

Mirna Jiménez
Diario Co Latino

La concentración de la riqueza y el mantenimiento de un sistema económico oligopólico que beneficia a un pequeño grupo de oligarcas constituyen uno de los mayores déficit de los Acuerdos de Paz firmados hace 23 años por el Gobierno y la entonces guerrilla del FMLN, medicine consideró ayer el ex-presidente de la república, discount Mauricio Funes.

“En todos estos años no hemos podido desmontar totalmente un sistema económico oligárquico diseñado para favorecer a unos cuantos grupos empresariales en detrimento de las grandes mayorías”, dijo anoche el exmandatario durante el programa “Sin Censura” que presenta todos los jueves en radio La Chévere.

Por ello, dijo Funes, el pueblo debe reflexionar si quiere que en las elecciones legislativas de marzo vuelva al control de la Asamblea Legislativa el partido ARENA que ha provocado una mayor concentración de la riqueza en pocas manos, con el consiguiente fortalecimiento de fenómenos como las pandillas o desea que se mantengan los proyectos sociales que  paulatinamente mejoren las condiciones de las familias pobres y reduzcan la violencia.

Funes dijo que en El Salvador “persiste la pobreza y la desigualdad social, a pesar de los avances que ha habido en los últimos cinco años, y ha aumentado la concentración de la riqueza”.

De acuerdo con Funes, los sectores oligárquicos del país hicieron fracasar cualquier acuerdo entre la guerrilla y el Gobierno, relacionado con el desmontaje de un sistema económico dominado por la oligarquía.

Estas medidas para una justa redistribución de la riqueza en el país, que buscaba desactivar fenómenos como la violencia social, serían abordados en el Foro Económico y Social creado por los Acuerdos de Paz, pero este fue boicoteado por esos pequeños grupos oligárquicos, dijo Funes. “Se creó, nunca funcionó, fue abortado deliberadamente”, lamentó el expresidente.

Retomando el testimonio de un excomandante del FMLN que estuvo en las negociaciones de la paz, Funes señaló que “cuando se puso en la mesa de negociación con el Gobierno el tema de las reformas económicas que había que pactar para que el país superara las causas que provocaron el conflicto militar, la posición de los representantes del Gobierno de ARENA de ese entonces  fue que el tema económico había que sacarlo de la agenda, de lo contrario no habría firma de la paz”.

El ex mandatario afirmó que el gobierno de ARENA de ese entonces “negoció la reducción y desmantelamiento del ejército sin vacilaciones, pero se resistió a tocar el tema de los ajustes neo liberales que el Gobierno de Alfredo Cristiani ya había comenzado a promover”, entre los cuales figuraban los procesos de privatización de empresas públicas.

“ARENA, como dijo este ex-comandante, se ocupó de presentar a la Fuerza Armada como la responsable de abusos de poder y de la guerra misma, y dejó a un lado la responsabilidad de los grupos oligárquicos en todo este proceso”, afirmó el exjefe de Estado.

Según Funes, ARENA sacrificó al ejército, pero no sacrificó a los grupos oligárquicos. “Sus privilegios nunca fueron desmontados y por el contrario, luego de los Acuerdos de Paz, inició un proceso de verdadero asalto a los bienes del Estado, a la banca, al comercio exterior, a las telecomunicaciones, a las distribuidoras de energía eléctrica, a las pensiones, entre otras”, dijo el expresidente.

De acuerdo con el exmandatario, lo que los gobiernos areneros que gobernaron previo y posterior a los Acuerdos de Paz disfrazaron y vendieron como un exitoso “proceso de modernización de la economía, no fue  más que un proceso de concentración económica a través del cual  se privatizaron las ganancias y se socializaron las pérdidas”.

Recordó que ninguno de estos procesos fue sometido a la consulta y decisión popular y fueron aprobados en una Asamblea Legislativa dominada por partidos de derecha ligados a pequeños grupos con grandes intereses económicos.

Lo más grave de este proceso de despojo de los bienes del pueblo y de concentración de la riqueza de parte de los grupos oligárquicos ligados al partido ARENA, de acuerdo con el exmandatario, fue que simultáneamente “el Estado fue debilitado en su capacidad de intervenir los territorios y proporcionar seguridad así como en su capacidad para atender las necesidades insatisfechas de las familias más pobres del país”.

Denunció que el Estado fue reducido a su “mínima expresión” bajo la idea que mientras “más pequeño y barato, mejor”.

En consecuencia, lo anterior provocó que en los gobiernos de Cristiani, Armando Calderón Sol y Francisco Flores no hubiera una “política social consistente que corrigiera las graves desigualdades sociales y económicas”.

Todo este abandono de parte del Estado hacia las comunidades pobres y marginadas del país, a partir del debilitamiento al que lo sometieron los gobiernos areneros, fue un fuerte caldo de cultivo para que se incrementara el fenómeno de la migración y el de las pandillas, aseguró el expresidente.

Para Funes, durante los tres primeros gobiernos de ARENA (1989-2004) se produjeron dos fenómenos fáciles de demostrar: Una concentración de la riqueza y un paulatino crecimiento y toma de control territorial por parte de las pandillas.

“Este proceso se dio durante los gobiernos de ARENA y no comenzó en el 2009 y mucho menos se dio como resultado de los 18 meses en que se prolongó la tregua entre las pandillas”, aseguró Funes.

Por razones electoreras, según Funes, ARENA difunde la versión de que fue la tregua la que fortaleció a las pandillas, encubriendo que el fenómeno comenzó durante los gobiernos areneros en donde se implementaron políticas de mano dura que fracasaron en su intento de contener el crecimiento de las maras.

“Vamos a decirlo con todas las letras: Las pandillas se han expandido y se han fortalecido porque ARENA desmanteló al Estado, lo debilitó en su capacidad para ocupar  los territorios de mayor índice delincuencial y no construyó la política social que atendiera a las comunidades pobres y marginadas del país”, insistió el exmandatario.

Funes  denunció que un nuevo esfuerzo, el denominado Consejo Económico y Social (CES), que intentó establecer durante su gobierno (2009-2014) para que los trabajadores, la gran empresa privada, otros sectores sociales y el Gobierno lograran puntos de encuentro en el tema económico, también fue “finalmente abortado por las gremiales empresariales en representación de intereses oligárquicos”.

Ante este panorama para el país y su futuro, dijo Funes, el desmontaje de un sistema económico injusto es “el más importante desafío” que plantean los acuerdos de Paz al país entero en este nuevo aniversario de su firma.

Un comentario

  1. Me pregunto en qué situación estaría el país si sacamos de la ecuación los costos que implicó reconstruir todo lo destruido durante la guerra, ya sea porque el FMLN consideraba que hasta las vacas eran objetivos de guerra porque eran vacas oligarcas; o sea porque gobiernos como el de Napoleón Duarte estimana que una economía dirigida por el estado era la solución al problema de la pobreza, o al menos lo fue para los funcionarios de la época. Cuánto dinero fue desperdiciado por ambos bandos en su locura autodestructiva, cuánto ha costado al país la corrupción de los gobiernos que metieron mano en cada sector económico disponible, ante la pasividad de los adversarios políticos que bajo la mesa se repartían cuotas de poder para hacerse los de la vista gorda. Cuanto nos cuesta hoy el odio de clases fomentado por pseudo gobernantes, redentores fracasados, personajes de dudosa capacidad intelectual o de corta estatura moral que desde hace mucho tiempo debieron hacerse a un lado para que salvadoreños ajenos a los conflictos de intereses de siempre construyeran un nuevo país, donde ninguno de los actores de la guerra, de ninguno de lo bandos, tuviera participación, voz, o voto. Cuanto mejor estaría El Salvador si como parte de los acuerdos de paz estuvieran presos los comandantes terroristas, los oficiales del ejército asesinos de civiles, los funcionarios públicos corruptos y todos aquellos sobre quienes pesan incontables cruces de hermanos salvadoreños que murieron por seguir ideales que otros pusieron en sus cabezas.

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