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lunes , 23 octubre 2017
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“Es una experiencia tan agradable  a mi alma, que lo voy a seguir haciendo”
La presidenta de la “Asociación Ayudando a un Hermano” Helen Liliana López acompañada de Claudia Paniagua, presidenta de la “Asociación Pan y Agua”, entregan alimentos a personas sin hogar. Foto Diario Co Latino/Ricardo Chicas Segura.

“Es una experiencia tan agradable a mi alma, que lo voy a seguir haciendo”

@JoakinSalazar

En el Centro de San Salvador, al filo de las 6:30 de la tarde cuando comienza a anochecer, se les ven como hormigas, llevan en sus espaldas los implementos para dormir: cajas, bolsas y papel periódico, son niños, niñas, hombres, mujeres y ancianos que buscan un lugar para dormir, son víctimas de un problema social que El Salvador y muchos países no han superado: la indigencia.

Por las aceras capitalinas se les puede ver todas las noches, o bajo los puentes o en las calles aledañas. Algunos los rechazan por sus vestimentas sucias y por olor poco agradable. En más de una ocasión pasan de largo sin volver a ver hacia el suelo, lugar donde muchas de estas personas duermen. En pocas ocasiones reciben la ayuda de unas cuantas monedas que alivian su pesar y dan esperanza para poder comer.

Contrario a esa indiferencia generalizada, Helen Liliana López de Cárcamo, de 60 años, quien se dedica de manera artesanal a la corte y confección de vestidos para niñas, no mira de menos a este sector poblacional, al contrario, sin dudarlo y con lo poco que tiene brinda una mano amiga a más de 150 indigentes que duermen en las calles capitalinas.

“Es uno de mis mayores satisfacciones, cuando lo hago, me siento realizada, una de las cosas por las que siempre me motivé es que siempre deseé compartir con ellos y ellas”, revela. Helen, mensualmente realiza la entrega de alimentos para los indigentes, muchos de ellos con miles de historias y pesares que a ella le gustaría aliviar.

“La primera vez que yo fui, recogí dinero y empecé a ver que les llevaba para poder compartir, la primera vez fue una navidad, hacía años había visto una mujer con un bebe, se me quedó tan grabado en el corazón, yo dije un día voy a ayudar a estas personas. Esta es una experiencia tan agradable a mi alma, que  lo voy ha seguir haciendo”, agrega no sin antes admitir que realiza estos actos de amor sin esperar nada a cambio y en un inicio lo hizo sola.

Los jueves es la fecha escogida para la entrega de comida, pero la labor humanitaria para la Niña Helen inicia desde el lunes, con la compra de todos los implementos para comida, como también para cocinarla.

Los frijoles, plátanos un par de panes y un atol, son alimentos en los que la niña Helen se esmera por hacerlos de forma voluntaria, sin esperar nada a cambio, nada más la sonrisa de agradecimiento de los indigentes capitalinos, “lo hago con fondos propios,  mi esposo o mis hijos me ayudan, voy una vez al mes, andamos por 150 personas beneficiadas”, dijo.

La niña Helen asegura que su motivación es compartir con la gente, en dos años realizando la obra mes a mes, ha conocido diversas historias que han quedado plasmadas en su vida y que la motivan para seguir haciendo la obra.

“Hay una señora, que no se como poder ayudarla,  tengo amistades doctores, pero no tienen tiempo o alguien que pueda ayudarla, porque esa pobre mujer, tiene muchos años con una infección en los ojos, como resequedad”, explica.

Dos años atrás inició esta obra, que ahora llevará el nombre de Asociación Ayudando a un Hermano, que vendrá a consolidar esta labor humanitaria, que de momento es de manera mensual, pero que podría cambiar con convertirse continuamente de tener más ayuda.

Actualmente, la Niña Helen se apoya de Comandos de Salvamento, quienes le aportan el transporte, como también el apoyo logístico para entregar la comida en diversos puntos de San Salvador, como Candelaria, Primera Calle, Tercera Calle  y Calle Arce.  Que aparte de comida también lleva ropa e implementos básicos que son regalados por personas altruistas. De esto la niña Helen reconoce y espera que más personas se unan a esta labor y puedan apoyar a la Asociación, con ropa o alimentos. Para poder ayudar, puede hacerlo al número 7474-2032 con Helen López.

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