Saúl Méndez
Colaborador
La doctora y concejal de la Alcaldía de Cuscatlán Norte, Blanca Romero, aseguró durante la entrevista Café con PAÍS que el sistema de salud salvadoreño ha experimentado un “retroceso abismal” que, a su juicio, representa un riesgo para la población.
Según explicó, durante la gestión de la exministra de Salud María Isabel Rodríguez, entre 2009 y 2014, se impulsó la política nacional de salud denominada *Construyendo la Esperanza*, estructurada en ocho ejes estratégicos. Uno de los principales fue la creación de los Equipos Comunitarios de Salud (ECOS), orientados a fortalecer la atención primaria y las acciones de prevención.
“Ahí encontramos uno de los primeros retrocesos. En aquel momento existía una amplia red de equipos distribuidos en todo el país. Incluso, en los cantones más alejados había personal de salud disponible para atender a la población. Sin embargo, una gran cantidad de esos ECOS ha desaparecido durante los últimos años, pese a que se trató de una iniciativa exitosa que contribuía a garantizar el acceso universal a la salud”, lamentó.
“La salud debe ser para todos. Debe existir acceso geográfico y económico a los servicios”, sostuvo.
Romero señaló que otro de los principales avances de ese período fue la implementación de la gratuidad en los servicios de salud pública.
“Veníamos de administraciones en las que las personas debían pagar por los servicios médicos. Incluso, si un paciente estaba ingresado en un hospital y no podía cancelar la cuenta, no se le otorgaba el alta médica aunque ya estuviera autorizado para salir”, afirmó.
La concejal consideró que ese modelo representó un avance significativo para la población; sin embargo, advirtió que actualmente el país estaría avanzando hacia un proceso de privatización de los servicios de salud.
“Ese fue un logro importante. Sin embargo, actualmente nos estamos encaminando hacia una privatización de la salud. De hecho, en varias ocasiones he señalado que ya existe una especie de semiprivatización”, expresó.
Como ejemplo, mencionó el funcionamiento del programa Doctor SV, donde, según indicó, los pacientes son remitidos a proveedores privados para completar distintos procedimientos médicos.
“Cuando analizamos el funcionamiento del sistema del doctor SV, por ejemplo, observamos que el paciente pasa consulta, pero luego es remitido a una farmacia privada para obtener medicamentos. Si necesita exámenes de laboratorio, debe acudir a un establecimiento privado; si requiere estudios de imagen, también es enviado a centros privados. Es cierto que, por ahora, esos servicios se financian con recursos públicos provenientes de los impuestos, pero se está construyendo un mecanismo que podría derivar en esquemas similares a las asociaciones público-privadas”, señaló.
A criterio de Romero, la salud debe mantenerse como un derecho social y no depender de mecanismos de mercado. Aunque reconoció que existen países con sistemas sanitarios de alto desempeño que incorporan participación privada, consideró que esos modelos responden a contextos distintos al salvadoreño.
“A mi juicio, la salud debe mantenerse como un derecho social. Es cierto que existen países con sistemas de salud de primer nivel, como Suiza, Suecia, Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Singapur o Francia. Algunos de ellos cuentan con modelos mixtos o parcialmente privatizados, pero responden a contextos económicos y sociales muy distintos al nuestro”, manifestó.
“Si se revisan las clasificaciones internacionales sobre sistemas de salud, se puede observar cuáles son los países mejor posicionados. Del mismo modo, también existen rankings que muestran los sistemas con mayores deficiencias. Lo importante es que la población contraste la información y consulte las fuentes disponibles”, indicó.
Asimismo, sostuvo que las dificultades que enfrenta el sistema de salud salvadoreño deben analizarse con base en evidencia y no únicamente desde posiciones ideológicas.
“Más allá de las posiciones específicas en esos listados, la realidad es que el sistema salvadoreño enfrenta serias dificultades que deben analizarse con objetividad. No se trata de emitir opiniones sin fundamento, sino de revisar los datos y evaluar la situación con base en evidencia”, afirmó.
Al referirse nuevamente a las reformas impulsadas durante la administración de María Isabel Rodríguez, Romero destacó la creación del Sistema de Emergencias Médicas como otro de los ejes fundamentales de la política sanitaria de ese período.
“Retomando los avances impulsados durante la gestión de la doctora María Isabel Rodríguez, otro de los ejes estratégicos fue la creación del Sistema de Emergencias Médicas. Actualmente las autoridades destacan ese servicio como uno de sus logros, pero en realidad se trata de una iniciativa que surgió durante aquella administración”, sostuvo.
Otro de los componentes de la política de salud, añadió, estaba relacionado con el abastecimiento de medicamentos y la incorporación de nuevas tecnologías en los hospitales públicos.
“Otro eje importante estaba relacionado con medicamentos y nuevas tecnologías. El objetivo era garantizar que cada hospital contara con al menos el 85 % de los medicamentos incluidos en su cuadro básico”, explicó.
Romero detalló que, en ese momento, los 30 hospitales públicos existentes debían cumplir con ese estándar de abastecimiento, tomando en cuenta que cada centro asistencial cuenta con un cuadro básico de medicamentos distinto según su nivel de complejidad.
“En ese momento existían 30 hospitales públicos y todos debían cumplir con ese estándar. Es importante aclarar que el cuadro básico no es igual para todos los establecimientos, sino que varía de acuerdo con la categoría y complejidad de cada hospital. Por ello, los indicadores de abastecimiento se evaluaban según las necesidades específicas de cada centro asistencial”, concluyó.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted