Redacción Diario Co Latino
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El sector campesino del Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular (BRP) denunció una serie de problemáticas estructurales que, según sus representantes, están afectando gravemente la producción agrícola nacional y la sostenibilidad de las comunidades rurales en El Salvador.
El pronunciamiento fue realizado en el marco del Día Internacional de la Lucha Campesina, fecha en la que reafirmaron su compromiso con la defensa de la tierra, la producción nacional y la soberanía alimentaria.
Durante la conferencia, voceros del movimiento expresaron su preocupación por el incremento en los costos de los insumos agrícolas, situación que —aseguran— ha reducido significativamente la capacidad productiva de los agricultores. Señalaron además la ausencia de políticas públicas efectivas orientadas al fortalecimiento del sector agropecuario, lo que ha generado mayor vulnerabilidad entre las familias campesinas.
“El apoyo al campesinado no se ve reflejado en la realidad”, afirmaron representantes del bloque, quienes también criticaron el modelo actual de comercialización agrícola, al considerar que favorece las importaciones en detrimento de la producción nacional, en referencia los Agro Mercados.
Según el sector campesino, el aumento de productos agrícolas importados ha generado una competencia desigual que afecta directamente a los productores locales. Esta situación, indicaron, impacta los ingresos de las familias rurales y debilita la economía agrícola del país.
Otro de los problemas señalados fue la escasez de mano de obra en el campo. De acuerdo con el pronunciamiento, muchos jóvenes han dejado de participar en las actividades agrícolas debido al temor de ser detenidos en el contexto del régimen de excepción. A esto se suma el envejecimiento progresivo de los productores, lo que pone en riesgo la continuidad de la producción nacional en el mediano plazo.
Asimismo, denunciaron las dificultades persistentes en el acceso a la tierra. Muchas familias agricultoras, explicaron, dependen del arrendamiento para poder cultivar, lo que incrementa los costos de producción y reduce la inversión en mejoras agrícolas.
El sector también expresó preocupación por los efectos del cambio climático, particularmente ante la posibilidad de una canícula prolongada que podría afectar los cultivos durante el presente año. A este escenario se añade la inseguridad jurídica que enfrentan comunidades y cooperativas campesinas en torno a la tenencia de la tierra, situación que genera incertidumbre económica y social.
Durante la actividad, representantes comunitarios denunciaron además casos específicos de contaminación ambiental que estarían afectando directamente la producción agrícola y la salud de los habitantes en zonas rurales, como lo que está ocurriendo en la Comunidad San Francisco Angulo, en Tecoluca, San Vicente.
San Francisoc Angulo es una comunidad con vocación agrícola y ganadera que enfrenta contaminación en sus fuentes de agua, lo que ha reducido la capacidad de cultivo y ha afectado la comercialización de sus productos.
Según el relato, los agricultores han dejado de utilizar agua de riego debido a problemas sanitarios derivados de la contaminación, lo que incluso ha provocado afectaciones en la salud de trabajadores. Esta situación ha llevado a la suspensión parcial de la producción agrícola en la zona.
A ello se suma la preocupación por la posible instalación de un relleno sanitario en las cercanías de la comunidad, proyecto que —según denunciaron— podría comprometer la última fuente de agua limpia disponible para la población, es decir el río Salamar, pues el resto están contaminados.
Los representantes comunitarios advirtieron que estas condiciones podrían incrementar los niveles de pobreza en las zonas rurales si no se adoptan medidas urgentes por parte de las autoridades. Señalaron además que los impactos no se limitan a una sola comunidad, sino que reflejan problemáticas presentes en distintas regiones del país.
En ese contexto, el sector campesino hizo un llamado a la población salvadoreña a acompañar las movilizaciones convocadas para el próximo 1 de mayo, a partir de las 8:00 de la mañana, con el objetivo de exigir mejores condiciones para el agro nacional.
“El sector campesino es el motor fundamental del desarrollo del país”, señalaron los voceros, quienes insistieron en la necesidad de una articulación entre sectores sociales para defender el derecho a la producción agrícola, la seguridad alimentaria y el acceso a condiciones dignas de vida en el campo.
Finalmente, advirtieron que la continuidad de las actuales condiciones podría comprometer el futuro de las nuevas generaciones rurales y limitar la capacidad del país para garantizar su propia alimentación.
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