«Llega otro Lamborghini a El Salvador. Se trata del modelo Aventador, valorado en más de 600 mil dólares».
Por David Alfaro
29/04/2026
Mientras los índices de pobreza en El Salvador aumentan bajo la dictadura de Bukele, las noticias que más entusiasman a sus fanáticos son la llegada de autos de lujo como los Lamborghinis. Cada superdeportivo importado es celebrado como un supuesto indicador de «progreso», cuando en realidad no es más que la expresión obscena de la desigualdad creciente.
Un Lamborghini Aventador de más de $600,000 circulando en un país donde los hogares que sobreviven con $2.15 diarios se multiplicaron en cinco años, no es una muestra de desarrollo sino una bofetada. La prensa gubernamental promociona estas noticias, pero oculta que los hospitales siguen desabastecidos, que miles de jóvenes migran por falta de oportunidades, y que el costo de la vida ha subido brutalmente para la mayoría.
El «El Salvador va bien» que repiten las focas es una consigna vacía, sostenida por propaganda y por el espejismo de algunos nuevos ricos que se llenaron los bolsillos en la era Bukele. Para el pueblo común, el país va peor que nunca: más pobre, más endeudado y más controlado.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted