Saúl Méndez
Colaborador
El periodista Leonel Herrera sostuvo que la marcha del Primero de Mayo pudo haberse convertido en la movilización más grande registrada durante el mandato de Nayib Bukele, si las distintas organizaciones hubieran marchado de forma unificada y planteó la necesidad de que los movimientos sociales fortalezcan sus mecanismos de coordinación y articulación, y asuman con seriedad el desafío de la unidad.
Herrera consideró que, aunque ambas marchas registraron una participación significativa, una movilización conjunta habría tenido un impacto mucho mayor.
“Yo considero que solo habría sido superada por la masiva movilización del 15 de septiembre de 2021, que fue probablemente la marcha más grande durante la era Bukele”, enfatizó.
“Pero no ocurrió. No se juntaron”, expresó al referirse a las movilizaciones del Día Internacional de las y los Trabajadores, una que partió desde el Monumento al Divino Salvador del Mundo y otra desde el Parque Cuscatlán.
“Por eso creo que hay que exhortar a las organizaciones a superar prácticas que todavía persisten en algunos liderazgos: sectarismo, protagonismos y otras actitudes que dificultan la articulación”, manifestó.
El periodista insistió en que estas dinámicas deben ser señaladas y superadas, al considerar que la gravedad de la situación nacional no permite mantener ese tipo de divisiones.
Sin embargo, reconoció la participación de decenas, incluso cientos, de sindicatos, organizaciones, comunidades y gremios que, pese al clima de temor, amenazas y persecución, decidieron salir a las calles.
“Eso es lo primero que debe decirse. Con la espada de Damocles de este régimen sobre sus cabezas, mucha gente decidió salir a las calles”, afirmó.
También señaló que entre las distintas organizaciones existe una coincidencia clara sobre los temas urgentes y estructurales que deben colocarse en la agenda pública.
“Entre los temas urgentes están detener los despidos, impulsar medidas para paliar la crisis económica que afecta a la población, exigir la libertad de personas inocentes detenidas, poner fin a la persecución política, entre otras demandas inmediatas”, explicó.
Agregó que, en los temas estructurales, “también hay claridad: una reforma fiscal progresiva, donde quienes más tienen aporten más; una transformación del sistema de pensiones, entre otros cambios de fondo”.
Según Herrera, la población tiene clara una agenda de transformación.
“Que exista coincidencia tanto en una agenda mínima como en una agenda más amplia significa que hay coincidencia en el contenido, en el fondo del asunto. Eso permite avanzar rápidamente hacia la construcción de una plataforma ciudadana que pueda convertirse en la base de un nuevo proyecto de transformación; una alternativa frente al proyecto autoritario y ultraneoliberal que pretende perpetuarse en el poder”, afirmó.
Por otra parte, el periodista también se refirió a los retenes registrados durante la conmemoración del Día Internacional de las y los Trabajadores.
“La reacción inicial del Gobierno fue intentar bloquear la movilización, impedir que la gente llegara a las marchas mediante retenes instalados en distintos puntos del país y en los accesos a San Salvador”, afirmó y agregó que se trata de “un modus operandi conocido del régimen: intentar evitar que la población se manifieste”.
Además, aseguró que, durante las marchas, según denunciaron varias organizaciones, se habría desplegado un operativo con personas infiltradas, señaladas de provocar desórdenes y realizar pintas.
“Eso, precisamente, es lo que después los troles y todo el aparato de propaganda y desinformación han estado difundiendo”, explicó.
“Yo digo que un gobierno políticamente inteligente, porque ya ni siquiera estamos hablando de un gobierno democrático, debería tomar nota de las demandas expresadas en esas movilizaciones, porque son demandas reales y representativas de la población”, criticó.
Asimismo, cuestionó la ausencia de una movilización paralela organizada por el oficialismo.
“A mí me llama la atención que el Gobierno no haya intentado organizar una marcha paralela con sus sindicatos afines y sus dirigentes”, señaló y agregó que, en lugar de eso, “se conformaron con una reunión privada encabezada por el ministro de Trabajo, Rolando Castro, en un lugar cerrado con un grupo afín”.
“Un gobierno que se presenta como tan poderoso, tan popular, que asegura contar con el respaldo de más del 90 % de la población, ¿por qué no hace una movilización en las calles?”, cuestionó.
“Además, a los gobiernos autocráticos normalmente les gusta ese tipo de demostraciones de fuerza, los baños de masas, la capacidad de convocatoria. Pero este gobierno no convoca”, manifestó.
Herrera apuntó que “la única movilización que yo recuerdo fue la del 9 de febrero de 2020, durante la irrupción en la Asamblea Legislativa de El Salvador, cuando el presidente ingresó acompañado por militares y policías, mientras movilizaron empleados públicos y simpatizantes para respaldar esa acción”.
“Después de eso, no ha habido convocatorias similares. Y eso, de alguna manera, podría interpretarse como una señal de debilidad política que no debería pasar desapercibida”, concluyó.
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