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Ingleses en Centroamérica XXV

Caralvá

Intimissimun

Ingleses fallecidos en Acajutla

Bloqueo de Acajutla por ingleses

Uso de moneda estadounidense

Respuesta del presidente Doroteo Vasconzelos

 

Gaceta de El Salvador en la República de Centro-América

San Salvador 1 de noviembre de 1850

Acajutla

Comandancia del Puerto de Acajutla. -Acajutla, Octubre 21 de 1850. Ministro general del Supremo Gobierno del Estado.

A las doce del día de hoy, dio fondo una barca inglesa, y como a las dos de la tarde, vimos venía de este buque un bote cuya dirección traía al desembarcadero, aunque no dejó de tomar una dirección sobre la boca-barra del río, y media hora más tarde este bote quiso altar a tierra; más como no buscó el andarivel que estaba puesto para entrar, fue volcado al instante por la tasca, a pesar de ser esa a la presente muy buena. Vieron pues, todos los que se hallaban en la playa, caer al agua unos cuantos hombres, y de estos salió uno, el primero sin golpe alguno, y otro marinero a quien sacaron casi medio muerto que también pudo salvarse, y el marinero que salií sano, nos manifestó; que ellos con su capitán en el bote, por todos eran cinco; y como ya yo entonces me había dirigido para la playa, tomé las providencias del momento más enérgicas, hice tomar un bote que acaba de ser barado el capitán de la barca inglesa “SECRETO” y con los bogas de aquí que todos se prestaron con buena voluntad, salieron a buscar a los desgraciados náufragos, pero todo fue en vano, todo inútil, pues desde que cayeron estos al agua no se volvieron a ver más; sino fueron los dos marineros que han salvado; de modo que por el informe de estos se sabe que el capitán y dos marineros son náufragos, y  que el buque es la barca Inflesa “ALEXANDER” que viene consignado su cargamento al Sr. Dm. Ramón Palacios; cuyo suceso, aunque desagradable, se servirá ponerlo en conocimiento del Sr. Presidente del Estado; lo mismo que el darle también aviso que ayer a las cuatro de la tarde fondeó la barca inglesa “SECRETO” procedente de Californias, y escala en el Realejo, cuyo buque viene a cargar frutos del país; adjuntándole a U. el manifiesto de este buque. Soy de U. Sr. Ministro, con todo respeto su atento servidor. -D.U.L. Mariano Quezada

La barca inglesa “Alexander” ha traído según el manifiesto que por falta de Capitán ha dado D. Ramón Palacios, 2025 bultos de mercaderías extranjeras. La barca inglesa “Secreto” que ancló el 20 según nota que antecee, vino en lastre a cargar frutos del país y víveres.

 

Gaceta de El Salvador en la República de Centro-América

San Salvador noviembre 08 1850

Bloqueo

El comandante del puerto de Acajutla en nota 5 del corriente dice lo que sigue: “Ahora que serán las nueve de la mañana he recibido de la barca inglesa Gorgon un oficio que original remito a Supremo Gobierno, el que tiene por objeto poner en conocimiento de esta Comandancia y vecindario que este puerto y demás costas del Estado se hallan en estado de bloqueo.

Dicha barca sale hoy mismo para Istapa; pero ha dicho ayer su Comandante que vienen once buques de vela sobre estas costas, pues tiene orden de S. M. B. para recobrar la isla del Tigre. También me ha dejado dicho el mismo Comandante, que si se le niegan víveres y agua, o se impide que vengan a tierra sus fuerzas hará fuego sobre la población hasta destruirla”.

Traducción

Barco de S.M. B. “Champion” bahía de Chiquirín. La Unión octubre 27 de 1850.

Señor – El puerto de Acajutla y toda la costa de El Salvador queda bloqueada por las diferencias existentes entre el Gobierno de S. M. B. y el del Estado de El Salvador.

Queda vm. por la presente informado y requerido para hacerlo publicar en el vecindario de Acajutla.

Soy de vm. Sr. obediente servidor. – El comandante Hwiss oficial de la escuadra británica en Centroamérica. – H.W. Hayes. – Al Comandante del puerto de Acajutla.

 

Uso de Águila moneda de Estados Unidos en El Salvador

Gaceta de El Salvador en la República de Centro-América

San Salvador noviembre 15 1850

Oficial

Decreto

Ministerio de hacienda y guerra del gobierno del Estado del Salvador.

El presidente del Estado del Salvador,

CONSIDERANDO:

Que el comercio con la República del Norte toma cada día mayor incremetno y que la moneda de esta República se introduce con profusión en cambio de nuestros frutos agrícolas, cuyo movimiento es necesario impulsar por todos los medios posibles; que dicha moneda conocida con los nombres de águilas, medias y cuartas de águila son de buena ley, tienen el peso correspondiente y están garantidas por uno de los gobiernos más robustos de su crédito en esta materia, como es el de los Estados Unidos de América, se ha servido decretar y

DECRETA

Art. 1º – Tanto la Tesorería General como las aduanas marítimas, terrestres y administraciones en alcabalas del Estado, recibirán por el valor que expresan sus tipo las monedas norteamericanas, conocidas con los nombres de águilas, medias y cuartas de Águila.

Art. 2º Se recomienda a las autoridades a quienes corresponda, la mayor exactitud en procurar la libre circulación de esta moneda, removiendo  obstáculos que se presenten y haciendo cumplir las leyes que obligan a recibir toda la que como la norteamericana sea de buena ley y tenga el peso correspondiente.

Lo tendrá entendido el Ministro de hacienda y guerra, y dispondrá su cumplimiento.

Dado en San Salvador, a 11 de noviembre de 1850. Doroteo Vasconzelos

El Ministro de hacienda y guerra, Francisco Dueñas

Bloqueo a puertos de El Salvador

Las causas del injusto bloque que ha puesto a nuestros puertos el Cónsul inglés se han publicado suficientemente y no hay salvadoreño que lo ignore. Las sumas de dinero que se exigen no son procedente, una de derechos municipales que se exigieron a un inglés, lo miso que se ha exigido y esta exigiendo a los hijos del país y extranjero: derechos establecidos por nuestras leyes y que no hay motivo para dispensar de su cumplimento a los súbditos británicos otras que un inglés que murió en Sonsonate dejando una finca y muchos acreedores; se presentaron estos a la autoridad exigiendo sus créditos y lo justo después de observar  los trámites legales anunciaron el pago; se vendió la finca, sus acreedores fueron pagados en parte porque no alcanzó el haber, y ahora pide el Cónsul inglés que el Gobierno pague el valor de la finca, y que el difunto inglés solo por  serlo no satisfaga sus deudas   que por derecho de importación que se han cobrado muy justamente y que quieres se le devuelvan y otras mucha de mayor injusticia, sin embargo y solo porque somo débiles, el Gobierno ha manifestado su anuencia a un arreglo y sujetando a punto a lo que decida un árbitro; pero no paró aquí la exigencia, quiere ahora que el Gobierno desdiga de lo que supone que ha dicho cuando la prensa ha pintado sus verdaderos colores en las infamias de sus procedimientos esos que se privó a los salvadoreños del derecho que les da la constitución de ventilar por la imprenta las cuestiones de público interés quiere hasta dictar el lenguaje con que se debe escribir cuando se  toque a las personas; es decir, que quiere desconocer toda clase males y que los suframos en silencio; que callemos porque somos débiles y que nos pueden perjudicar ¡Tanta ignominia!  ¡Tanta humillación! ¡Tanto abatimiento! ¿Podrá caber en hombres que no conozcan el pudor, la vergüenza, el miramiento que se debe a un Gobierno por insignificante que se suponga?

 

Hay más todavía, se quiere que por la ley se reconozca a un súbdito salvadoreño de que el Gobierno no tiene confianza, con el carácter de agente consular británico, para cubrirlo con la bandera inglesa y que pueda impunemente injuriar y vejar a los gobiernos. Si D. Marcos Idígoras sin ninguna investidura, se opuso al General Morazán y le faltó al respeto por cuya causa lo (negó?) , si de la misma manera lo hizo con Malespin con quienes lo ligaban afinidades de partido y de intereses hasta obligarlo a que lo encarcelase y lo sacaron con una escolta fuera del Estado. Si al actual presidente lo ha insultado en una carta irrespetuosa y ofensiva ¿qué sería este hombre investido de un carácter público y sostenido por una potencia como Inglaterra? Sobre todo ¿cuál es la administración (?) de los cónsules y de los ministros públicos? ¿Qué objeto se proponen sus gobiernos al acreditarlo cerca del otros? Es precisamente con la manía (?) de cultivar las buenas relaciones, de promocionar amigos, de buscar afinidades y simpatías para el recíproco comercio.  ¿Y se llenarán estos sujetos (?) escogiendo entre los súbditos de un gobierno el que sea más desafecto para ponérselo cerca de sí?

Supongamos que el Gobierno (lo que no puede ni pensarse) cometiese la debilidad de reconocer al Sr. Idígoras ¿se podrían cultivar con él las buenas relaciones, después de haberle acarreado al gobierno tantos males? ¿No se acordarían los salvadoreños que la agencia consular del Sr. Idígoras les adeuda ya más de cien mil pesos con los perjuicios del bloqueo? ¿No tendrían siempre en su memoria los ultrajes que han sido necesarios para reconocerle?  ¿No expondría el Gobierno británico a ser vilipendiado en la persona de su agente Idígoras si por efecto de la odiosidad que carga recibiese mucho mal con un carácter público? El mundo entero nos hará justicia; no hay persona por imparcial que se suponga, que no se irrite contra el agente inglés, cuando examina el fondo de nuestra causa será sometida al mismo gobierno inglés; la persona tampoco dentro de poco se ocupará de este negocio, tampoco (?) nación respetable acogerá nuestras denuncia para impedir al menos la repetición de tanto desagrado (?).

Tres años consecutivos han bloqueado nuestros puertos fuera de los puestos, en años anteriores cada vez con nuevas y mas injustas demandas de dinero, de satisfacción y de preceptos que nos quieren imponer. Una nueva concesión, no haría más traer una nueva exigencia; se equivocan los que creen que un arreglo de este años podría darnos seguridad para el venidero; nosotros         hagamos lo contrario, porque así nos lo demuestra la experiencia. EL honor del Estado corresponde a todos los ciudadanos y no podrá menoscabarse éste sin la aquiescencia de todos sus individuos. La opinión pública está enérgicamente pronunciada: los salvadoreños mejor quieren morir que ser deshonrados y su Gobierno traicionaría al Estado sino siguiese con firmeza la senda honrosa que ha tomado de sostener su dignidad, su decoro y sus respetos. Los salvadoreños todos le acompañan en estos sentimientos; cada día recibe de todos los puntos del Estado nuevos y repetidos demanios de adhesión y cada cual se apresura a ofrecerle todo lo que vale para sostener la causa de El Salvador, que es la del honor y la de la existencia. Con tan firmes voluntades tememos que se resuelva el problema de si somos un pueblo soberano o un rebaño de esclavos que recibe la ley del más fuerte. amazon.com/author/csarcaralv

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