César Ramírez
Intimissimun
Gaceta del Salvador en la República de Centroamérica
San Salvador julio 19 de 1850
Guatemala y la nacionalidad
Ya habrá notado el público sensato de Centro-América el grande y decidido interés que toma la Gaceta de Guatemala en deshacer los proyectos de unión entre Honduras, Nicaragua y El Salvador; y que para desacreditar los patrióticos esfuerzos de los gobiernos de los tres Estados, y concitar la animosidad de los diversos partidos que han venido sucediéndose desde 821[1], hace aparecer nuestra unión actual como un funesto preparativo para reproducir las escenas anteriores. Pero también habrá observado, porque salta a la inteligencia menos perspicaz de los que ven y palpan nuestras cosas, que los editores de aquella Gaceta o tienen una profunda ignorancia del estado de la opinión en Centro América sobre lo que son sus verdaderos intereses, o una mira egoísta y perversa en mantenernos desunidos. Nosotros notamos que si hay de las dos cosas: ignorancia porque no puede sino serlo esa pretensión de engañar tocando el tambor de alarma a los antiguos partidos que ya desparecieron junto con las circunstancias, intereses y personas que los crearon y egoísmo y prevención al observar la administración actual de Guatemala, en los momentos en que veía amenazada la independencia e integridad territorial de Honduras y Nicaragua, `por agentes sin misión, de la Gran Bretaña. Muy recientes están los hechos para ser olvidado.
Lo más sorprendente en la conducta de la administración de Guatemala (y nos referimos a la administración por ser suya la Gaceta) lo más sorprendente decimos, es que olvidando los infinitos y naturales vínculos que unen a los hijos de Centro América, olvidando que unidos sufrimos la dominación de España y la México a quien nos vendieron traidoramente, que unidos dimos el grito de independencia y arrostramos su resultados; que unidos nos dimos nuestras primeras leyes y quizás las que nos rigen hasta; que unidos celebramos nuestros primeros tratados con las naciones extranjeras, ante las cuales aparecimos formando un solo cuerpo; olvidando nuestra religión, nuestro idioma, nuestros usos y costumbres; olvidando nuestras íntimas relaciones de parentesco y de comercio, de opiniones políticas, de cultura y civilización, quiera ahora desgarrar los Estados y presentarlos a la Inglaterra como las víctimas que le ofrece, en cambio de su cónsul, con tono enfático, diga: “El gobierno de la república de Guatemala amigo y aliado de S.M.B” sin recordar que por el mismo interés, se le decía otro tanto al salvaje Mosco. ¿y no será esto tuna verdadera traición? Pero aun no es todo lo que hay que extrañar.
Cuando en consecuencia de la ocupación de la isa del Tigre, convocó el Gobierno de Honduras a sus amigos y hermanos para que tomasen parte de la defensa de Centro-América, se dirigió al de Guatemala como era natural, pidiéndole una declaratoria expresa sobre si le secundada en su noble propósito; y la contestación fue un absoluto desconocimientos, no solo del derecho que Honduras tenía en el territorio ocupado, sino hasta del de quejarse del escandaloso abuso que los agentes británicos hacían de la fuerza. ¡Y obsérvese que la administración de Honduras se le vendía como amiga! El Gobierno de Honduras esperaba las protestas que exigían aquel ultraje inferido a todo Centro-América, como lo hicieron El Salvador y Nicaragua; más en su lugar, se le hicieron cargos y se le dieron lecciones de cordura y de urbanidad para que las emplease en sus relaciones con el cónsul Chatfield. Esto mismo sucedió con Nicaragua, cuando la ocupación de la Boca de San Juan, y al de El Salvador en las diversas ocasiones, en que por sus instigaciones aquel cónsul ha bloqueado injustamente el puerto de La Unión ¡y nótese así mismo, que Guatemala observaba esta conducta, en ocasión en que la prensa extranjera, quizás con más calor que nosotros hacía la defensa de sus derechos! El gobierno de Guatemala pues, no solo quiere presentar los Estados como víctimas sacrificadas al interés del Cónsul Chatfield, sino que destituido hasta de los sentimientos mas comunes de humanidad, se indigna cuando sus víctimas gimen. ¡Que impudencia! – Esto es aun mas que exceso de maldad!
¿Y se cree que en esto para el despecho del pequeño círculo que ejerce el absolutismo actualmente en Guatemala? Hay más: Le hemos visto gozarse y prorrumpir en carcajadas, cuando un centroamericano ha sido atado a un porte por el cónsul Chatfield, y azotado como un vil esclavo; cuando no han amenazado las escuadras de la Gran Bretaña; cuando nuestros puertos han sido bloqueados; cuando ha aparecido alguna facción que trastorne el orden en nuestros pueblos, o alguna peste u otra calamidad que los aflija. El Gobierno de Guatemala pues, y sentimos decirlo, porque al fin le componen hijos de Centro América, no solo sacrifica los Estados al extranjero, no solo quiere comprimir sus justos lamentos, sino que poseído de sentimientos hasta cierto grado feroces, se burla de los padecimientos de sus hermanos.
Increíble parecerá semejante conducta a quienes no miren los hechos con sus propios ojos, pero podrá presentarse como un comprobante de la Gaceta de aquel Gobierno y principalmente la del 12 del que rige – Nicaragua y El Salvador le pidieron una sincera explicación sobre la noticia, que al primero de estos gobiernos llegó privadamente, de que aquél había solicitado fuerzas británicas, que se aprestaban en Belize para introducirlas al territorio de Guatemala; y dio por contestación ridícula evasiva de que estaba en paz con la Gran Bretaña y no tenía porque temer invasiones. – Ahora agrega el editor de la Gaceta a que nos referimos, que tiene el sentimiento de ver que al pedirse aquellas explicaciones, no se trate con palabras de buena crianza a la Inglaterra, no obstante que nos está dando lecciones de moderación en el tratado que últimamente celebró con Norte América. – Con esto no solo se prueba traición a sus hermanos, no solo se prueba inhumanidad, no solo ferocidad, sino también estupidez, y humillación ante el poder de aquella potencia, que si ha cedido en sus pretensiones de conquista, no es por moderación sino porque se le enfrentó otro poder fuerte y justo con quien tendría que habérselas.
Llamar moderada a la Gran Bretaña que sin otro título que el de la fuerza se tomó Belize, a Roatán, a Utila, Guanaja, quería tomarse a Martín Pérez, Meanguera, Conchagüita y todo el Golfo de Fonseca; que daba el cetro a un indio salvaje por tomarse el puerto de San Juan y resto de Nicaragua lo mismo que la costa de Honduras; que ofrece su protección y sus fuerzas a un Estado para echarse sobre otro y asegurar la usurpación que meditaba: que aprisiona los comandantes de nuestros puertos y los conduce cargados de grillos a sus establecimientos: que en plena paz desembarca tropas que saqueen en Trujillo; llamar moderados, decimos, a los que todo lo hacen, e inmoderados a los ofendidos con tales avances, solo porque se quejan y los publican, esto es incalificable!!! Merece otro nombre más significativo que el de servilismo y abyección.
Pero fácil es conocer el origen de semejante ceguedad. El círculo de la administración de Guatemala, dominando sin instituciones, sin leyes, sin opinión, y sin mas elementos que el terror y la violencia, necesita de prestigios extraños para conservar su posición: no los busca en los Estados porque no encuentra en ellos simpatías pues no puede tenerlas, y recurre al extranjero sacrificando en cambio, no solo los intereses de su país, sino hasta la dignidad de hombres. He aquí el que han establecido, por una parte el cónsul Chatfiel, defendiendo como caudillo de un partido el despotismo de Guatemala; y por otra este ofreciendo a Chatfiel, la división y debilidad de los Estados, y su decidida cooperación para que pudiese ejecutar fácilmente sus planes de adquisición territorial.
Pero felizmente ya todo esto concluyó. – La moderada Inglaterra no podrá conquistarnos porque se ha propuesto dar al mundo lecciones moralidad, siempre que se le opongan al paso los Estados Unidos. El gobierno de Guatemala no tendrá nada que ofrecer a Chatfiel en cambio de su protección, que probablemente viene a parar en lo que paró la del Mosquito; y Centro América podrá en fin dedicarse tranquilamente al grande objeto de su organización que le traerá su prosperidad y engrandecimiento; la religión, la índole, los sentimientos , las afecciones, todo en fin conspira a unir nuestro pueblos para presentar un cuerpo de alguna consistencia en el movimiento de los intereses comerciales e industriales que debe producir la inmigración de extranjeros que se irá notando sucesivamente; aun la misma Inglaterra, puesto que no será suyo el canal de Nicaragua, se interesará en nuestra unión, porque con ella se disminuirán los impuestos, y se dará más vuelo a su comercio. Nos uniremos pues, tarde o temprano, mal que le pese al mercado en decadencia del despotismo de Guatemala y de Chatfiel.
Hacemos por último un vaticinio fundado en el conocimiento íntimo que tenemos de los principios que profesan los llamados conservadores que dirigen la administración de Guatemala. Comienza una era de prosperidad y engrandecimiento para Centro-América; de hoy en adelante se conocerán mejor los verdaderos intereses de los Estados y los pueblos de Guatemala no queriendo quedarse atrás, bajo una administración violenta e irregular, buscarán el progreso, se unirán a sus hermanos, y no serán víctimas de convenios formados en provecho del más fuerte.
¿Y entonces que sucederá? Lo que sucederá naturalmente es que no pudiendo el señor cónsul inglés continuar dando su apoyo a los directores de la cosa pública, le serán ingratos esos mismos que ahora le halagan humillados, esos mismos que ahora le instigan y esos mismos que le ponen en el compromiso de responder a los cargo que indubitablemente le hará su gobierno cuando recorra la cordura de hostilidades y vejaciones que indebidamente ha ejercido en Centro-América. amazon.com/author/csarcaralv
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