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DÍA DEL ABOGADO: CUÁNDO DEFENDER LA JUSTICIA TAMBIÉN EXIGE VALENTÍA

Por Luis Rivera

Hoy no quiero limitarme a felicitar a los abogados. Quiero rendir homenaje a quienes siguen creyendo que el derecho es una herramienta para proteger la dignidad humana, incluso en los momentos más difíciles.

Hoy se conmemora el Día del Abogado en El Salvador. Más que una fecha para recibir felicitaciones, es una oportunidad para reconocer a quienes, desde distintos espacios, dedican su vida a la defensa del derecho, la justicia y la dignidad humana.

La abogacía nunca ha sido una profesión sencilla. Quien decide ejercerla asume la responsabilidad de defender derechos, enfrentar conflictos y sostener la vigencia de la ley, incluso cuando hacerlo resulta incómodo o impopular.

En cada audiencia, en cada recurso y en cada argumento jurídico existe una convicción que trasciende los expedientes: que ninguna persona debe quedar desprotegida frente al poder y que el debido proceso constituye una garantía esencial para toda sociedad democrática.

En la coyuntura que vive nuestro país, esa responsabilidad adquiere un significado aún mayor. Hay colegas que continúan ejerciendo su profesión con firmeza, ética e independencia, aun cuando ello implica enfrentar presiones, descalificaciones o situaciones especialmente complejas. Su trabajo recuerda que la fortaleza del Estado de Derecho también depende de la existencia de abogados dispuestos a cumplir su deber con integridad.

Mi reconocimiento es para todos los abogados que honran esta profesión con preparación, honestidad y compromiso; para quienes representan a sus clientes con lealtad, para quienes defienden causas difíciles, para quienes enseñan, investigan, litigan o sirven desde cualquier ámbito del derecho. Cada uno, desde su espacio, contribuye a que la justicia siga siendo una aspiración posible.

Hoy deseo expresar un respeto especial a quienes, pese a las adversidades, continúan creyendo que el derecho no debe ser un instrumento de arbitrariedad, sino una garantía de libertad, igualdad y protección para todas las personas.

A todos los abogados que ejercen su profesión con ética, independencia y compromiso, mi respeto y reconocimiento en este Día del Abogado.

Que nunca falten profesionales dispuestos a recordar que la justicia no se sostiene únicamente en las leyes, sino también en el valor de quienes se atreven a defenderlas.

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