Saúl Méndez
Colaborador
El movimiento ciudadano Somos El Espino realizó su vigilia permanente número 126 en el sector de la entrada al bulevar Cancillería. La actividad pacífica tiene como objetivo visibilizar el impacto ambiental que, según sus integrantes, provocará la deforestación de 55,711 metros cuadrados en la finca El Espino, un área boscosa protegida donde el Gobierno inició el pasado 28 de mayo la construcción de las nuevas instalaciones del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO).
Los participantes afirmaron que continuarán pronunciándose en defensa de esta fracción de la finca El Espino.
“Para nosotros han sido 24 horas realmente devastadoras. Como saben, durante el último año hemos denunciado que, mediante un decreto legislativo, se cedieron siete hectáreas de bosque de la finca El Espino, un territorio que desde la década de los ochenta ha sido objeto de un constante deterioro debido a distintas políticas estatales. Finalmente, ayer por la noche (jueves 28 de mauyo), una gran parte de estas siete hectáreas fue destruida”, lamentó el movimiento.
“Consideramos que esta es una respuesta del Estado al medio millón de firmas de salvadoreños, salvadoreñas y personas de la región que nos pronunciamos para salvar El Espino. Sin embargo, se trató de una acción cobarde. Entre ayer (jueves) y antier (miércoles) se instalaron bloqueos en los accesos al lugar. Como pueden observar, en todas las entradas que permiten llegar a la zona intervenida no hay paso. Se nos restringió el derecho a la libre movilización con el fin de impedir que se documentara este crimen ecológico”, afirmaron.
El movimiento también exigió el respeto al artículo 117 de la Constitución de la República, que establece la obligación del Estado de proteger los recursos naturales, así como la diversidad e integridad del medio ambiente, con el fin de garantizar el desarrollo sostenible. Durante la jornada se registró una fuerte presencia policial y la instalación de un cerco perimetral en la zona.
Gloria Anaya, del Colectivo de Derechos Humanos “Herbert Anaya”, organización que ha acompañado al movimiento, lamentó que el Gobierno no haya tomado en cuenta el medio millón de firmas recolectadas para exigir la suspensión de la deforestación en el sector de Cancillería.
En julio de 2025, la Asamblea Legislativa, dominada por Nuevas Ideas, autorizó transferir un terreno de la finca El Espino a favor del CIFCO. El decreto aprobado establece que el inmueble “forma parte de la finca El Espino” y lo identifica como “resto de la finca El Espino”.
Diversas organizaciones ambientales han sostenido que es falso el argumento del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de que el nuevo CIFCO no se construirá dentro de la finca El Espino, ya que el decreto legislativo aprobado en julio de 2025 reconoce expresamente que el terreno destinado al proyecto forma parte de dicha área.
Por su parte, la Embajada de la República Popular China en El Salvador se pronunció este jueves 29 de mayo sobre el proyecto CIFCO que será ejecutado con financiamiento de ese país. China donará la construcción del nuevo centro de entretenimiento.
Cabe recordar que, en julio del año pasado, la Asamblea Legislativa aprobó transferir 55,711.13 metros cuadrados de un terreno propiedad del Ministerio de Hacienda, ubicado dentro de la finca El Espino y que forma parte de un área total de 475,806.7160 metros cuadrados, para la construcción de las nuevas instalaciones del Centro Internacional de Ferias y Convenciones.
“Las personas que viven en las colonias aledañas nos han compartido videos y esta mañana, cuando la luz del día permitió observar con claridad lo ocurrido, así como las imágenes captadas por drones de distintos medios de comunicación, pudimos constatar que la destrucción ya se había consumado”, explicaron.
“La población salvadoreña quiere declarar que repudia estos hechos y lamenta profundamente que la discusión se haya centrado en si el terreno pertenecía al Ecoparque El Espino o a una zona protegida. La verdadera importancia ecológica del lugar radica en que se trata de una zona de recarga hídrica”, aclararon.
“En este espacio habitaban diversas especies animales y vegetales, además de árboles centenarios e incluso milenarios. Aunque ahora se anuncie de manera improvisada la siembra de 20,000 árboles, esto no compensa el daño ocasionado ni repara las violaciones a las leyes nacionales e internacionales que, a nuestro juicio, se han cometido”, denunciaron.
“Creemos que a la población salvadoreña no debemos dejarle un mensaje de total desesperanza. Aún queda una parte importante del bosque y existen muchas otras luchas ambientales que forman parte de la defensa del medio ambiente”, destacaron.
“Para nosotros es la misma lucha, porque todos los territorios están ecológica, biológica e incluso espiritualmente interconectados. Sentimos esa conexión y esta noche estamos de luto por esta gran pérdida para la población salvadoreña”, concluyeron.
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