Por Óscar Miguel Marroquín
Considerando la inhumana situación que vive el pueblo palestino, pero principalmente los habitantes de la Franja de Gaza debido a la violenta ocupación militar israelí, decidí entrevistar al diputado del Parlamento Palestino en Centroamérica Siman Khoury, originario de Palestina; quien es a la vez, miembro de la Asociación Salvadoreña Palestina, productor del programa Palestinos en el mundo -WOWTV- y director del único Museo Palestino en América Latina, del cual dicho sea de paso, existen muy pocos en el mundo. El relato sobre la ocupación israelí es estremecedor y revelador. La humanidad ahora mismo está presenciando un nuevo holocausto.
¿Cómo y por qué llega usted a El Salvador?
—Bueno, en realidad, por suerte. Mi esposa Nassira, de padre salvadoreño y origen palestino; y de madre salvadoreña, tenía una prima que vivía en Guatemala y quien fue a casarse a Jordania; Nassira fue su madrina de boda. Ya en Jordania, empezaron a ir a otros lugares para conocer; fueron a Grecia, y a Chipre y querían ir a Arabia Saudita, el grupito que fue de aquí de Centroamérica; pero mi suegro, el papá de Nassira, dijo: Mira, si no vas donde yo nací: a Belén, Palestina, me enojo. Nassira deja Arabia Saudita y al grupo». Así llegó ella a Belén, y cuando tenía como dos meses, ya tenía que regresar. Por casualidad llega a la sala de ventas una joyería en donde yo era gerente; se llamaba Mitri Diamond Shop, me recuerdo, por cierto, muy elegante. Ella llegó con otra amiga de Honduras, porque aquella me conocía, y quería presentarme a unos buenos amigos; y Nassira también buscaba un camello de oro. Llegó y la conocí, empecé a atenderla, compró el camello y se fue. Y el mismo día yo traté de hablarle, controlar quién es ella, de dónde viene, quiénes son los familiares. Toda la familia estaba aquí, pero ella tiene una tía, por medio de ella logre contactarla. Así logré comunicarme con la familia de ella, y de esa manera pedí permiso para visitarla.
¿Tuvo dificultades migratorias para salir de Palestina y llegar a El Salvador?
—Mire, francamente, usted sabe que la ocupación arruinó los aeropuertos existentes en Palestina, por ejemplo, el aeropuerto de Calandia en Jerusalén y el aeropuerto de Gaza. Así, la única salida fue la del aeropuerto Lod o mal llamado Ben Gurión; cambiaron el nombre, porque el nombre del aeropuerto es el Lod o también la salida del puente a Jordania. En aquel entonces era todavía permitido para nosotros entrar y viajar como palestinos desde este aeropuerto; así salí del aeropuerto. Nosotros, como palestinos, no tenemos ninguna clase de control sobre fronteras, sobre aeropuertos, sobre ejército; así, todo el checking que hacen, lo hacen los judíos y, francamente, es humillante. Uno es tratado como un criminal o delincuente; a veces hasta nos desnudan y nos quitan parte del equipaje.
¿Cuál era la situación cuando usted salió de Palestina, es decir, a qué se enfrentaban los habitantes con respecto a las fuerzas ocupantes sionistas?
—A decir verdad, siempre consideramos que somos enemigos, no porque queremos nosotros,sino, porque ellos ocuparon nuestra tierra en 1948; son justamente un grupo de colonos recogidos de todo el mundo sin tener un origen histórico que tienen derecho sobre esta tierra, nada más por ser judíos, y ser judío, con todo respeto, como quiere que decir ser cristiano, mi cristianidad no me permite a mí vivir en el Vaticano o en Italia como un colono; pero para los judíos todo es tierra prometida, y en 1948 agarraron la mejor parte de Palestina, robaron todo lo nuestro, 750 mil personas fueron obligadas a dejar su tierra, su hogar, su casa, para emigrar forzosamente, por ejemplo, a Líbano, Siria, Jordania, y una gran parte de ellos también fue a Gaza, y en 1967 se repitió, sufrimos al Nakba en 1948, y sufrimos otro Nakba en 1967. Cuando entró el ejército israelí de nuevo y agarró toda Palestina y Gaza. Así, solamente tener una invasión en su casa, en su tierra, en su patria, no lo hace un amigo, lo hace un enemigo; es decir, son nuestros enemigos hasta la muerte y hasta la liberación.
¿Por qué decide abandonar Palestina?
—Yo no abandoné, yo salí, le conté como lo hice por casarme, por derecho humano, como cualquier persona que quiere conocer parte de su familia. Pero llego a El Salvador y, teniendo todos mis papeles en orden, me niegan renovarme. El documento para viajar se llama la CEPAC, dejen pasar (laissez passer), un documento que dura un año y cuando regresé para renovarlo aquí en la embajada, que estaba aquí en San Salvador, me negaron y esto no se hace; tienen la obligación de manejar ciertas situaciones, cualquier situación social para cualquier persona que está bajo ocupación. Yo salí con un permiso porque un montón de papeles le dan a uno y salí con todo legal, pero no me quisieron arreglarme aquí en la embajada; aún yo no tengo otra embajada porque vivo bajo ocupación israelí, que dicen el Estado de Israel, y le conté que, porque estalló una bomba, estuve obligado por la enfermedad, digamos de mi mujer o de mi hija para nacer. Todo esto me obligó a mí a quedarme, pero fui en el tiempo adecuado para arreglar mi situación.
¿Sufrió usted o un miembro de su familia ataque militar o agresión de algún colono?
—Mire, la verdad, yo me recuerdo al principio de un tiempo; creo que hubo una revuelta. Yo tenía como 18 años y yo vivía en un tercer piso en Belén, en Jared el Harizat, la calle Harizat. Y había un kerfiu (toque de queda). Y de casualidad estaba un amigo con nosotros y mi hermano; los dos se llaman George. Mi hermano sacó la cabeza de la ventana y lo vieron los soldados. Empiezan a insultarlo con palabras muy sucias, igual nosotros a ellos, porque yo no considero que los ocupantes sean gente normal y que tampoco merezcan respeto; hablo del ejército y no de otras personas.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted