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sábado , 23 junio 2018
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Wenger confía en una gesta ante el Barcelona para evitar su adiós
Arsène Wenger, técnico del Arsenal. Foto Diario Co Latino/Archivo

Wenger confía en una gesta ante el Barcelona para evitar su adiós

Barcelona/dpa

Nadie lo sabe. Probablemente, pharm ni siquiera él lo sepa. Pero el posible adiós de Arsène Wenger al Arsenal después de 20 años en el banco está más presente que nunca, sildenafil como dejó en claro el número de preguntas sobre su futuro que el francés tuvo que responder hoy en Barcelona, shop antes del duelo de Liga de Campeones

Más de la mitad de las cuestiones dirigidas hoy a Wenger aludieron a su posible final de etapa al frente de los “Gunners”, que podría simbolizarse mañana en el Camp Nou, si el Arsenal, como le sucedió a los últimos equipos que visitaron el coliseo azulgrana, es víctima de la voracidad goleadora de los dirigidos por el español Luis Enrique.

“Yo no tengo ninguna duda sobre mi gran motivación. Trabajé duro durante todos estos años y, si comparamos este momento con mis inicios, vemos que hemos avanzado sin el dinero de nadie, sólo con el buen trabajo”, se defendió Wenger.

“Es más, estoy aún más motivado que el primer día que llegué porque tengo la responsabilidad de hacer que este club siga avanzando, pero, cuando llevas mucho tiempo en un sitio, siempre te cuestionan”, prosiguió el técnico francés.

Wenger tiene una labor titánica ante sí. Para recuperar cierto crédito y seguir vivo en la máxima competición europea, su equipo deberá voltear el 2-0 que el Barcelona logró en la ida de los octavos de final.

Y sólo el técnico francés parece creer en las escasas posibilidades que, él mismo reconoce, tienen los suyos.

“En Londres ya dije que el Barcelona estaba en una posición muy buena (para clasificarse), pero nosotros tenemos también las nuestras y las vamos a exprimir, aunque sean muy pocas”, aseguró Wenger.

Sus problemas, no obstante, van mucho más allá de la Liga de Campeones, donde la eliminación ante el vigente campeón continental podría entrar dentro de lo normal.

A Wenger se le reprocha que el Arsenal quedara eliminado de la Copa inglesa el pasado domingo frente al Watford y que, en la Premier League, esté a ocho puntos del Leicester, el líder.

“Es cierto que estamos un poco decepcionados con los resultados hasta ahora, pero debemos estar tranquilos y mantenernos fuertes porque, en la “Champions”, hemos jugados en muchos lugares y ganado en muchos de ellos, menos aquí, y nos gustaría hacerlo, conseguir un muy buen resultado”, apuntó el entrenador del Arsenal.

“Luchamos por varios trofeos y ahora no somos los favoritos (para ganar ninguno), pero en la Premier está todo más abierto de lo que la gente piensa; aquí tenemos una pequeña posibilidad y daremos lo máximo para aprovecharla”, prosiguió Wenger, pese a las numerosas bajas con las que afrontará el choque.

El técnico galo está convencido de que la estrategia que empleó en la ida no fue errónea y que fue el acierto del Barcelona a la hora de marcar lo que echó por tierra su plan de partido.

“Nuestro planteamiento no fue tan malo. Lo que pasó es que nos pillaron en un contrataque. Pero ahora tenemos muy claro que tenemos que atacar y marcar dos o tres goles, no se trata de calcular demasiado”, sintetizó Wenger.

Pese a la prudencia de los azulgrana -entrenador y jugadores advirtieron hoy de que los londinenses tienen armas para voltear la eliminatoria- y al discurso del francés, la prensa inglesa da por sentada la eliminación del Arsenal y también el final de Wenger al frente del banco.

“El fútbol no me debe nada, yo le debo al fútbol. Mañana, voy a estar aquí con mis jugadores para dar un intentar hacer un buen partido, con pasión y compromiso, y estoy convencido de que lo vamos a conseguir”, afirmó Wenger cuando un periodista británico le preguntó si el fútbol le debía una.

Wenger nunca ganó la Liga de Campeones. El Barcelona, precisamente, le arrebató su mejor ocasión hace una década, en la final de París, cuando Lionel Messi era aún un muchacho imberbe y apenas empezaba a despuntar.

Ahora está por ver si tres ligas inglesas, seis Copas inglesas y media docena de Community Shield en 20 años son suficiente bagaje para que el francés continúe al frente del Arsenal si mañana su equipo no da la campanada ante el Barcelona de un Messi en su máximo esplendor.

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