Redacción Nacionales
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El presidente del Movimiento de Izquierda Salvadoreña (MIS), Walter Raudales, sugiere que la participación de la oposición en las elecciones presidenciales y legislativas de 2027 debe convertirse en una estrategia para denunciar el fraude electoral y fortalecer la organización política y social del país.
Raudales afirmó, en Encuentro con Julio Villagran, que la discusión sobre los próximos comicios debe analizarse desde una perspectiva más amplia que la exclusivamente electoral. Según explicó, los pueblos cuentan históricamente con cuatro caminos para impulsar transformaciones políticas: la vía electoral, la lucha social, la organización comunal y la vía armada, esta última mencionada únicamente como una referencia histórica a procesos ocurridos en distintos momentos de la historia salvadoreña.
El dirigente sostuvo que participar en las elecciones constituye una «paradoja», pues considera que el oficialismo mantiene el control de las instituciones encargadas del proceso electoral. Sin embargo, argumentó que la oposición debe concurrir a las urnas para evidenciar cualquier irregularidad, presentar una propuesta alternativa al país y ejercer un derecho constitucional. En su opinión, aunque los partidos opositores puedan obtener un resultado adverso en las urnas, podrían alcanzar una «victoria moral» al denunciar las anomalías en el proceso.
Raudales manifestó que, desde su perspectiva, la lucha electoral no debe verse como el único mecanismo de acción política. Recordó que diversos cambios históricos en El Salvador, como la huelga de brazos caídos de 1944 y otros movimientos sociales, fueron impulsados mediante la movilización ciudadana y no exclusivamente por procesos electorales. Añadió que la organización social requiere reconstruirse debido a que, según dijo, actualmente enfrenta problemas de fragmentación, infiltración y falta de financiamiento.
Asimismo, destacó la importancia de la organización comunal como una forma de respuesta ciudadana frente a problemas locales. Señaló que en distintas comunidades del país los habitantes han comenzado a organizarse para resolver necesidades relacionadas con infraestructura, servicios básicos y proyectos comunitarios, debido a que consideran insuficiente la respuesta estatal. A juicio del dirigente, estas iniciativas representan expresiones de desobediencia civil y de organización comunitaria frente a las dificultades que enfrentan diversos territorios.
En otro momento de la entrevista, Raudales comparó la situación política salvadoreña con la de Nicaragua y sostuvo que ambos países presentan procesos de concentración del poder, aunque con orientaciones ideológicas distintas. Afirmó que el gobierno del presidente Daniel Ortega consolidó una dictadura de izquierda tras desmontar gradualmente los contrapesos institucionales, mientras que en El Salvador, según su valoración, ese proceso se habría desarrollado en un período más corto bajo un gobierno de derecha.
El dirigente sostuvo que ninguna dictadura puede justificarse por su orientación política y afirmó que la defensa de los principios democráticos debe aplicarse tanto a gobiernos de izquierda como de derecha. En ese sentido, indicó que el debilitamiento de la separación de poderes, la concentración del control institucional y las restricciones a las garantías constitucionales constituyen elementos que, desde su perspectiva, caracterizan a un régimen autoritario.
Respecto a las elecciones de 2027, Raudales expresó que el control institucional del Tribunal Supremo Electoral genera dudas sobre la transparencia del proceso. Señaló que la conformación administrativa del organismo y su funcionamiento deberían ser objeto de mayor escrutinio público, al considerar que existen condiciones que podrían afectar la confianza ciudadana en los futuros comicios. Estas afirmaciones corresponden a valoraciones del dirigente y no fueron acompañadas, en la entrevista, por evidencia documental.
Candidatura del Dr. Aguirre
El dirigente también se refirió a la candidatura presidencial del médico Rafael Aguirre, postulada por el FMLN. Aunque expresó respeto por la trayectoria profesional del aspirante, consideró que existieron errores en el procedimiento mediante el cual fue presentada su candidatura. Según explicó, la postulación debió surgir de un proceso de consulta y consenso entre las organizaciones sociales antes de ser asumida por un partido político.
A juicio de Raudales, un proceso de ese tipo habría permitido construir una candidatura respaldada por un amplio movimiento ciudadano y posteriormente buscar el apoyo de las fuerzas políticas de oposición. En cambio, afirmó que la forma en que se produjo la nominación provocó el distanciamiento de algunos sectores sociales y debilitó la posibilidad de construir una plataforma unitaria.
Finalmente, el dirigente insistió en que El Salvador necesita un proceso de «refundación» institucional basado en una amplia participación ciudadana y en la reconstrucción de los mecanismos democráticos. Consideró que el país enfrenta un momento de transición política y que la organización social tendrá un papel determinante en los próximos años, independientemente de los resultados que arrojen las elecciones previstas para 2027.
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