Saúl Méndez
Colaborador
Un hombre murió y otro resultó lesionado luego de quedar atrapados en una mina clandestina ubicada en el cantón San Sebastián, distrito de Santa Rosa de Lima, La Unión Norte, informó el ministro de Defensa, René Francis Merino Monroy.
A través de su cuenta en la red social X, el funcionario indicó que personal de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) atendió el llamado de los habitantes de la zona tras recibir el reporte de que dos trabajadores permanecían atrapados en el interior de la mina.
«Nuestros equipos lograron rescatar con vida a Carlos Wilfredo Delgado Díaz, quien se encontraba a 45 metros de profundidad. Fue trasladado a un centro hospitalario, donde recibe atención médica y se encuentra estable. Lamentablemente, también fue recuperado el cuerpo sin vida de la segunda víctima, que se encontraba a unos 80 metros de profundidad», publicó el ministro.
De forma extraoficial, la víctima mortal fue identificada como Francisco Torres.
San Sebastián, una zona marcada por el legado de la minería
La tragedia ocurrió en un lugar que durante décadas ha sido señalado por los impactos ambientales derivados de la explotación minera. Un informe presentado en 2019 por la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica en El Salvador advirtió que en la zona oriental del país existen al menos 15 minas de oro y plata abandonadas, ubicadas principalmente en los departamentos de Morazán, San Miguel y La Unión.
Según el documento, muchas de estas minas operaron hace más de un siglo y fueron abandonadas sin un cierre técnico adecuado, convirtiéndose en pasivos ambientales que continúan afectando a las comunidades cercanas.

El informe identifica en Morazán complejos mineros como Los Encuentros, El Divisadero, Montecristo, Barrios, San Pedro y El Gigante. En San Miguel menciona las minas Potosí, Montemayor, Loma Larga y Flamenco Pavón, mientras que en La Unión destaca la exmina San Sebastián, además de Las Piñas y Tepeyac.
La organización sostiene que la actividad minera desarrollada durante el siglo pasado provocó la contaminación de ríos y nacimientos de agua en distintas zonas del país, con efectos que persisten hasta la actualidad.
Reactivación minera y preocupación ambiental
Tras la aprobación de la reactivación de la minería metálica en diciembre de 2024, organizaciones ambientalistas han expresado preocupación por los posibles impactos ambientales y sociales de nuevos proyectos extractivos.
De acuerdo con la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica, la instalación de nuevos proyectos podría tardar entre 15 y 20 años; sin embargo, también advirtió sobre el interés en reactivar yacimientos previamente estudiados y explotados, como la mina San Sebastián, donde en febrero de 2025 comenzaron obras de terracería bajo custodia militar. Otro de los proyectos mencionados es El Dorado, en San Isidro, Cabañas, donde la empresa Titan Resources Ltd ha manifestado su interés en desarrollar actividades mineras en alianza con el Gobierno.
La organización también ha señalado que la contaminación histórica en la mina San Sebastián ha deteriorado el ecosistema y comprometido el acceso al agua de las comunidades cercanas, las cuales, según sus estimaciones, destinan hasta un 20 % de sus ingresos a la compra de agua potable.
Asimismo, advierte que la exposición prolongada a metales pesados presentes en la zona puede incrementar el riesgo de enfermedades como cáncer, afecciones dermatológicas y trastornos en el desarrollo infantil. Pese a las denuncias y estudios realizados durante los últimos años, sostiene que aún no se han implementado medidas suficientes para garantizar el acceso al agua y la protección ambiental de las comunidades afectadas.
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