Un día cualquiera

UN DIA CUALQUIERA

Karen Escalante-Barrera

 

Son casi las seis y mis hijos aún no cenan. Quiero demorarlo unos minutos más.

Debo salir mientras ellos juegan descalzos en el patio.

No sé si aún quede un poco de sal.

Debería apurarme donde mi vecina, al cruzar el río.

Ojalá, al regresar mis niños ya estén dormidos.

 

Es posible que ella me regale algunos tomates. Por ahora debo caminar rápido.

Talvez, los chicos no se duerman. Quizás sigan en el juego.

Talvez mañana pueda conseguir algo. Hoy cenaremos sólo un poco de agua

Ver también

Del libro inédito “Un Alma Frente al Espejo”

Compartir        Por Julio Enrique Ávila  LA NUEVA PRIMAVERA Lo comprendí aquella fría mañana de enero. Un …