Un artículo de *The Nation, firmado por **Peter Kornbluh* y *Ken Klippenstein, revela un hecho gravísimo: el Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo instrucciones de **Marco Rubio*, habría enviado un cable diplomático a sus embajadas para presionar a gobiernos de todo el mundo e impedir que la ONU debata la agresión económica contra Cuba.
El documento filtrado confirma lo que Cuba viene denunciando: Washington no solo mantiene el bloqueo, el cerco energético y las sanciones financieras, sino que además intenta *silenciar el debate internacional* sobre sus consecuencias humanitarias.
Según el artículo, el cable ordena a las embajadas estadounidenses presionar a sus países anfitriones para oponerse al debate solicitado por Cuba en la *Asamblea General de la ONU el próximo 7 de julio*. Si el debate avanza, Estados Unidos pide a sus aliados que ataquen a Cuba en sus discursos, que la acusen de incompetencia, corrupción y fracaso económico, y que eviten responsabilizar al bloqueo por la crisis.
Más grave aún: a los países que tradicionalmente han apoyado a Cuba en Naciones Unidas, Washington les lanza una advertencia diplomática directa. Les pide ser “extremadamente cuidadosos” en sus intervenciones y les advierte que comentarios favorables a Cuba podrían generar “fricciones” en sus relaciones bilaterales con Estados Unidos.
Esto significa que Estados Unidos intenta imponer una mordaza global: presiona a los gobiernos para que no hablen, para que no denuncien, para que no nombren el bloqueo y para que no reconozcan el sufrimiento que esa política provoca en el pueblo cubano.
El artículo desmonta también la narrativa de Washington. Mientras Estados Unidos afirma que “se preocupa profundamente por el pueblo cubano”, mantiene una guerra económica abierta: bloqueo petrolero, sanciones contra empresas extranjeras, amenazas a países que comercian con Cuba y obstáculos incluso a la cooperación humanitaria.
The Nation recuerda que la Asamblea General de la ONU ha condenado durante *31 votaciones consecutivas* el bloqueo contra Cuba, de manera abrumadora. Sin embargo, la administración Trump intenta ahora impedir incluso que el tema sea debatido, porque sabe que la mayoría del mundo rechaza esa política ilegal, cruel y extraterritorial.
El texto cita además al alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, *Volker Türk*, quien advirtió que sanciones tan severas, dirigidas contra sectores completos de una economía y con efectos indiscriminados sobre la población, son incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos.
La conclusión es contundente: Cuba no amenaza a Estados Unidos. Cuba no es una potencia militar ni nuclear. La verdadera amenaza es el bloqueo: una política de castigo colectivo que afecta alimentos, medicinas, combustible, hospitales, transporte, electricidad y la vida cotidiana de millones de cubanas y cubanos.
Como dijo el canciller *Bruno Rodríguez Parrilla: *“Cuba no es una amenaza. Pero el bloqueo sí lo es. Es un crimen contra la humanidad que está ocurriendo ahora”.**
🔗 https://www.thenation.com/article/world/trump-cuba-united-nations-state-department-leaked-cable-sanctions-humanitarian-crisis/
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