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viernes , 20 octubre 2017
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Panorama de la educación nacional en 2015

José Roberto Osorio
Sociólogo

En cumplimiento de la  normativa sobre transparencia y acceso a la información  pública, treatment el MINED ya ha difundido – en esta ocasión de  manera muy oportuna-  algunos resultados del Censo  Escolar  2015, recipe los  que mostrarían avances  y, como es  natural, desafíos pendientes en el funcionamiento del sistema educativo nacional.

En cuanto a la base  material  que  sustenta el proceso educativo, los centros escolares en todo el sistema fueron el año anterior, 6,049, cifra que es  menor  en 13  C.E, a  la de 2014, (6,062). El sector público operó  la cantidad de 5,134 y el   privado 95, diez  centros menos que en 2014, disminución que podría considerarse  normal en el marco de la dinámica que en períodos  más  largos se  observa en este  componente del proceso educativo.  El 85% de  los centros educativos funcionaron bajo la  responsabilidad del sector público y el resto operaron mediante administración privada.

Es importante el dato de ubicación territorial  de los centros educativos: el 34% se  ubican en la zona urbana,  (2,085) y 3,964,  (66%) en el área  rural. Combinando este  dato con la matrícula por zona,  es  posible establecer  que, en promedio, cada centro educativo urbano atiende a 479 estudiantes mientras que las escuelas  rurales  soportan una carga estudiantil de 174.9 estudiantes.  El  55.5%   de la matrícula es  urbana y el 44.5% de  carácter  rural. Con 1,879 escuelas  menos en el área urbana que en la rural,  se  atiende a  más  estudiantes.

La matrícula en todo el sistema  ascendió a 1, 556,710  estudiantes, esto es  una cifra menor  en 62, 676 (3.9%),  al dato  oficial correspondiente a 2014.

Los  centros escolares  por niveles  muestran una interesante situación: el  65.5% de  ellos imparten la  combinación de educación parvularia y básica, atendiendo de este  modo  las  necesidades familiares  mayormente sentidas,  ya que las  prácticas  culturales  en esta materia  reflejan una  demanda preferente de estos niveles y las  cifras  de  matrícula así lo  demuestran. Los  centros educativos públicos  que  atendieron los niveles  mencionados fue  de 3,600, cifra que representa el  70.1% de  todos  los centros oficiales  de educación, mostrando claramente en qué niveles  se  concentran los  recursos estatales. Muy lejos en cuanto a magnitud, los centros que  ofrecieron los niveles  de  parvularia, básica y media,  sumaron  501  en todo el país y de  ellos, 284 son privados. La  matrícula en educación inicial ha crecido en 2015 en relación al año precedente. Este nivel atendió a 13,510 niñas  y niños, cantidad que  aumentó en 4,847 estudiantes, (56%), en relación al año lectivo  2014. Educación parvularia registró a 230,143 estudiantes el año pasado y en 2014 a 233,012, observándose un decrecimiento de 4,847 estudiantes, dato equivalente al 1.3% de la matrícula  registrada en 2014.

Los  tres  ciclos  en que se  divide  el nivel de educación básica, (9 años lectivos),  concentraron el   70.6% de toda la matrícula del sistema  educativo, muestra evidente de  la importancia de  este nivel en la  estructura educativa del país.  En cifras  absolutas  1,098, 653  estudiantes  de  ambos géneros  cursaron educación básica.

Siempre  en 2015, se  matricularon en educación media  un total de 210,956 estudiantes, que  según cifras  oficiales  representó el 13.6% de  la matrícula total.  En 2014, la  cifra registrada de estudiantes  en el mismo nivel ascendió a 214,868, la  que resulta ser  mayor en  3,912 alumnas  y alumnos.

La  matrícula en educación de adultos  fue de 3,448 personas, y en 2014 de 4,412.

Aun no se  publica  lo relativo a educación especial, (necesidades educativas  especiales), en 2015, pero en 2014  el sistema atendió a 2,876 estudiantes,  siendo este  y educación de adultos,  niveles que probablemente  convendría fortalecer.

Un comentario

  1. La condescendencia con la que algunos comunicadores se refieren a las clases más humildes está saliendo a flote más evidentemente en ciertos medios de comunicación. El latente desprecio de clase que algunos habían reservado a sus círculos más íntimos.Todas estas actitudes siempre esconden una intencionalidad: la estigmatización de la pobreza. Conseguir que los humildes se conformen con su miseria y, mediante la denigración de ésta, que sea las propias clases desposeidas las que renuncien luchar por sus derechos por propia vergüenza. Se sabe de un estigma asociado a la práctica del vaso de leche y útiles escolares en las escuelas, y algunas familias muy pobres se sienten culpables (aunque no lo digan) de aceptar la prestación”. Esta actitud de la gente con escasos recursos es la que buscan los sectores conservadores cuando estigmatizan y criminalizan el acceso a derechos adquiridos y poder asi, acusarlos de parasitos. ¿Verdad Valeria Guzman?

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