Saúl Méndez
Colaborador
El periodista Leonel Herrera consideró que la participación de El Salvador en el operativo contra las pandillas en Haití responde a dos objetivos propagandísticos del Gobierno del presidente Nayib Bukele: mejorar su imagen internacional y desviar la atención de los problemas económicos y sociales que enfrenta el país.
Durante una entrevista en el programa Frente Intercontinental, retomada por Diario Co Latino, Herrera cuestionó el discurso de Bukele durante la conferencia de prensa junto a la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, al considerar que proyecta una imagen de El Salvador que no corresponde con las condiciones que enfrenta la población.
«Pareciera que él es presidente de una potencia. Es decir, habla como si tuviéramos el mejor sistema de salud del mundo y el mejor sistema de educación. Incluso, ahora hemos ido a desbaratar las pandillas en Haití», expresó.
El periodista contrastó el discurso oficial con la realidad de un país que enfrenta condiciones de desigualdad, pobreza y vulnerabilidad, con problemas de acceso al agua, inseguridad alimentaria y precariedad laboral. «Más de la mitad de la población enfrenta inseguridad alimentaria y que el 70 % vive en condiciones de subempleo, desempleo o empleo informal», recordó.
Herrera explicó que uno de los propósitos del operativo sería proyectar a Bukele internacionalmente como un mandatario capaz de intervenir en otros países para restablecer el orden, pero advirtió que esa estrategia podría tener consecuencias contrarias a las esperadas, como en República Dominicana con el incremento de los flujos migratorios hacia territorio dominicano.
Para el periodista, el segundo objetivo sería distraer a la población salvadoreña de los problemas nacionales y de las discusiones que han generado cuestionamientos a la actual administración coml el debate sobre el presupuesto general para el 2027, las observaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), las dificultades relacionadas con el acceso al agua, el incremento de los precios de los productos básicos y los cuestionamientos por la propuesta de liberar a colaboradores de pandillas.
Herrera aseguró que el operativo en Haití ha logrado opacar las declaraciones de Bukele sobre un supuesto plan para liberar al menos al 50 % de los colaboradores de pandillas, una afirmación que representó un golpe a la principal narrativa del Gobierno: la seguridad.
«Hasta hace un par de semanas, esa era su narrativa más fuerte e infranqueable. Había grietas en otros relatos vinculados con temas ambientales y económicos, pero no en el de seguridad», señaló.
El periodista sostuvo que las declaraciones presidenciales terminaron dando la razón a organizaciones como el Movimiento de Víctimas del Régimen de Excepción (MOVIR), Socorro Jurídico Humanitario y Cristosal, así como a analistas críticos y medios de comunicación que han denunciado la detención de personas que no deberían permanecer en prisión.
Para Herrera, al reconocer que existen personas que no deberían continuar encarceladas, aunque el mandatario las identificara como colaboradores y no como inocentes, abrió una discusión sobre las detenciones y la situación de quienes permanecen privados de libertad.
Asimismo, consideró que las declaraciones generaron confusión entre sus propios seguidores, debido a que el discurso gubernamental había presentado a los sectores de oposición como quienes buscaban liberar a personas detenidas bajo el régimen de excepción.
Herrera recordó que, tres días después de sus declaraciones iniciales, Bukele intentó matizar sus palabras al explicar que no se refería necesariamente a personas que hubieran cometido delitos, sino a quienes habrían colaborado involuntariamente. También modificó la proporción mencionada inicialmente, al referirse posteriormente a aproximadamente un 10 %.
No obstante, el periodista consideró que esas explicaciones no resolvieron la controversia ni respondieron a las interrogantes sobre los mecanismos que se utilizarían para determinar quiénes podrían recuperar su libertad.
«La gente quiere saber: ¿cuál es el plan?, ¿cuántas personas van a salir de prisión?, ¿cuál será el procedimiento? Porque el presidente no puede ordenar directamente esas liberaciones: no es juez ni fiscal. Tiene que existir un procedimiento», manifestó.
Por otra parte, Herrera cuestionó que el Gobierno busque generar una narrativa de patriotismo alrededor de la participación salvadoreña en Haití, cuando existen necesidades urgentes que requieren atención dentro del territorio nacional.
Afirmó que la población no necesariamente respaldará que se destinen recursos a operaciones en otro país mientras persisten dificultades económicas y sociales en El Salvador.
«La gente no ve bien que El Salvador vaya a meterse en los asuntos de otro país. Y, en segundo lugar, tampoco ve bien que se destinen recursos a ese tipo de operaciones en lugar de atender las necesidades de la población salvadoreña», expresó.
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