A pocas horas de concluir la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo, la UNT presenta una nueva queja por persecución sindical y exilio forzado, mientras la CNTS amplía el Caso 3472 denunciando un patrón de persecución orientado a debilitar y desarticular al sindicalismo independiente
Concepción Burgos | Colaborador
Ginebra, Suiza / San Salvador, El Salvador, 11 de junio de 2026.
Cuando faltaban apenas horas para el cierre de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organizaciones sindicales salvadoreñas impulsaron una nueva ofensiva ante los mecanismos internacionales de supervisión laboral mediante la presentación de dos importantes documentos que buscan profundizar el escrutinio internacional sobre la situación de la libertad sindical en El Salvador.
La Federación Sindical Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora (UNT) presentó una nueva queja formal ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT, mientras que la Confederación Nacional de Trabajadores Salvadoreños (CNTS) presentó nuevas alegaciones para ser incorporadas al Caso 3472, expediente que actualmente se encuentra bajo examen de dicho organismo internacional.
Ambos documentos fueron dirigidos al Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo, y recibidos oficialmente el 11 de junio de 2026, en momentos en que la Conferencia Internacional del Trabajo se encontraba en su fase final y cuando las delegaciones gubernamentales, sindicales y empresariales ultimaban las actividades de clausura del principal foro mundial del trabajo.
Las nuevas actuaciones adquieren especial relevancia porque fueron presentadas en el tramo final de la Conferencia, después de conocerse que El Salvador no sería incluido en la Lista Corta de casos sometidos a discusión especial durante la presente edición de la CIT. Para las organizaciones denunciantes, la presentación de estos documentos busca evidenciar que, pese a la exclusión del país de dicho mecanismo de supervisión reforzada, persisten graves denuncias relacionadas con la libertad sindical, los derechos laborales y la situación de las organizaciones sindicales independientes.
Una nueva queja de la UNT por injerencia estatal, persecución sindical y exilio forzado
La denuncia presentada por la UNT tiene como eje central la negativa del Ministerio de Trabajo y Previsión Social de inscribir y reconocer a la Junta Directiva Federal electa por la organización, situación que la federación considera una grave injerencia estatal en su autonomía interna y una vulneración de los Convenios 87 y 98 de la OIT sobre libertad sindical y negociación colectiva.
Según la organización, el Ministerio reconoció que la documentación correspondiente fue presentada y que la elección interna efectivamente se realizó, pero posteriormente negó la inscripción alegando supuestas irregularidades en la convocatoria al Congreso Federal Extraordinario que eligió a las nuevas autoridades. La UNT sostiene que esta actuación constituye una sustitución indebida de la voluntad democrática de la organización por parte de la autoridad administrativa.
La federación argumenta que esta decisión ha generado una situación de “acefalía artificial” que impide el reconocimiento formal de sus dirigentes, limita su capacidad de representación y dificulta el ejercicio normal de sus funciones sindicales.
La queja también denuncia que ocho integrantes de la Junta Directiva Federal electa fueron despedidos de distintas instituciones públicas, incluyendo CONAMYPE, ISDEMU y FOSALUD, sin que existiera una actuación efectiva de las autoridades laborales para proteger sus derechos sindicales.
Uno de los aspectos más relevantes de la denuncia es la incorporación del tema del exilio forzado de dirigentes sindicales como una forma grave de afectación a la libertad sindical.
La UNT sostiene que su Secretario General electo, Erick Alexander Zelaya Ramos, se vio obligado a abandonar El Salvador y solicitar protección internacional fuera del país como consecuencia de un proceso acumulativo de persecución, hostigamiento, despido laboral, vigilancia y ausencia de garantías para ejercer actividad sindical independiente.
La organización argumenta que este hecho no constituye un episodio aislado, sino parte de un patrón más amplio de persecución contra dirigentes sindicales y personas defensoras de derechos humanos laborales. En ese sentido, solicita al Comité de Libertad Sindical que examine el caso como una vulneración de la libertad sindical y como una manifestación de las crecientes dificultades que enfrentan quienes ejercen liderazgo sindical independiente en El Salvador.
CNTS amplía el Caso 3472 y denuncia una crisis sindical y laboral
Paralelamente, la CNTS presentó un documento de 53 páginas mediante el cual amplía el Caso 3472 con nuevos hechos ocurridos durante los años 2025 y 2026.
En dicho escrito, la confederación sostiene que El Salvador atraviesa una profunda “crisis sindical y laboral” caracterizada por el deterioro progresivo de la libertad sindical, la reducción de espacios democráticos para la representación de los trabajadores y el incumplimiento de diversos convenios internacionales ratificados por el país.
La organización denuncia que existe un patrón sistemático, reiterado y progresivo de vulneraciones a la libertad sindical dirigido contra la CNTS y las organizaciones que la integran, situación que, a su juicio, no responde a hechos aislados sino a una política sostenida orientada a debilitar, silenciar y reducir la capacidad de actuación del sindicalismo independiente salvadoreño.
Según la confederación, este patrón comenzó a manifestarse con mayor intensidad a partir de 2019 y se ha profundizado durante los últimos años mediante una combinación de despidos antisindicales, negativas de inscripción de juntas directivas, retrasos en la entrega de credenciales, exclusión de espacios institucionales de diálogo social, falta de inspecciones laborales, procesos judiciales contra sindicalistas y otras medidas que afectan directamente la capacidad de organización de los trabajadores.
La denuncia de un intento de desarticulación de la CNTS
Uno de los elementos más significativos de las nuevas alegaciones es la afirmación de que existe un proceso orientado a debilitar estructuralmente a la propia Confederación Nacional de Trabajadores Salvadoreños y a las federaciones que la integran.
La CNTS sostiene que las medidas denunciadas han tenido como resultado la desaparición, reducción o debilitamiento de numerosas organizaciones sindicales afiliadas, afectando su capacidad de representación, movilización y defensa de los derechos de la clase trabajadora.
De acuerdo con la confederación, decenas de sindicatos han desaparecido o han sido gravemente debilitados durante los últimos años, mientras que otros enfrentan dificultades crecientes para renovar sus juntas directivas, obtener credenciales, negociar con empleadores o incluso mantener niveles mínimos de afiliación.
La organización también advierte sobre un creciente clima de miedo entre los trabajadores del sector público, quienes temen afiliarse a sindicatos, participar en actividades sindicales o asumir responsabilidades de dirección por posibles represalias laborales, administrativas o incluso penales.
Según la CNTS, esta situación ha provocado una reducción en la participación sindical, una disminución en la asistencia a asambleas y una creciente dificultad para garantizar la continuidad organizativa de numerosas estructuras sindicales.
Para la confederación, todos estos elementos configuran un patrón de persecución sindical que tiene como efecto práctico el debilitamiento progresivo de la propia CNTS y de las organizaciones independientes que la conforman.
Los principales hechos denunciados ante la OIT
Entre los hechos que la CNTS solicita incorporar al Caso 3472 destacan:
- Más de 47,000 despidos en el sector público y centenares de dirigentes sindicales afectados por dichas medidas.
- La existencia de sindicalistas sometidos a procesos penales y otros que continúan privados de libertad o bajo medidas cautelares.
- La muerte de sindicalistas bajo custodia estatal sin que existan investigaciones satisfactorias o sanciones contra responsables.
- Obstáculos administrativos relacionados con la inscripción de juntas directivas sindicales y la emisión de credenciales.
- Retrasos prolongados y resoluciones desfavorables en procedimientos de acreditación sindical que limitan el ejercicio efectivo de la libertad sindical.
- Casos de violencia e intimidación contra dirigentes sindicales, incluyendo agresiones contra mujeres sindicalistas.
- La falta de inspecciones laborales y de espacios efectivos de diálogo para atender denuncias de violaciones a derechos sindicales.
- El incumplimiento de recomendaciones previamente emitidas por los órganos de control de la OIT.
Asimismo, las nuevas alegaciones incorporan casos relacionados con organizaciones afiliadas a la CNTS, entre ellas la UNT, FSTS, FESITRAMES, USTTISDEMU, SITRASALUD, SI-TRA-SALUD FOSALUD y diversas organizaciones municipales y del sector público que enfrentan conflictos relacionados con despidos, acreditaciones sindicales, descuentos salariales, desconocimiento de facultades sindicales y otras afectaciones.
Un mensaje dirigido a los órganos de control de la OIT
Más allá de los hechos concretos denunciados, ambas presentaciones comparten un objetivo común: solicitar que los órganos de control de la OIT examinen de manera integral la situación de la libertad sindical en El Salvador y emitan nuevas recomendaciones al Estado salvadoreño.
La CNTS solicita expresamente que las nuevas alegaciones sean incorporadas al Caso 3472, que se investiguen las actuaciones denunciadas y que se formulen recomendaciones para restituir derechos laborales y sindicales, incluyendo la entrega de credenciales, el respeto a la autonomía sindical, la protección de dirigentes sindicales y el cumplimiento efectivo de recomendaciones anteriores emitidas por la OIT.
Por su parte, la UNT busca que el Comité de Libertad Sindical examine la negativa de inscripción de su Junta Directiva Federal, los despidos antisindicales, la persecución contra sus dirigentes y el exilio forzado de su Secretario General como elementos de una misma problemática relacionada con el ejercicio de la libertad sindical en el país.
Una nueva etapa de la disputa internacional
La presentación simultánea de estos documentos refleja que la controversia sobre la situación de la libertad sindical en El Salvador continúa plenamente vigente dentro de los mecanismos de control de la OIT.
Mientras la Conferencia Internacional del Trabajo se aproxima a su clausura, la UNT y la CNTS han decidido trasladar nuevamente al escenario internacional denuncias relacionadas con despidos antisindicales, obstáculos para el reconocimiento de juntas directivas, persecución sindical, criminalización de dirigentes, incumplimiento de recomendaciones previas de la OIT y exilio forzado de sindicalistas.
Para las organizaciones denunciantes, el cierre de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo no representa el final del debate sobre la situación salvadoreña. Por el contrario, sostienen que estas nuevas actuaciones inauguran una nueva fase de seguimiento internacional ante el Comité de Libertad Sindical y otros órganos de control de la OIT, donde esperan que sean examinadas las denuncias sobre el patrón de persecución sindical, el debilitamiento de las organizaciones independientes y la situación general de los derechos laborales en El Salvador.
A pocas horas de que concluya la principal reunión mundial del trabajo, las organizaciones sindicales salvadoreñas han dejado planteado un mensaje claro ante la comunidad internacional: la discusión sobre la libertad sindical en El Salvador continúa abierta y seguirá siendo objeto de examen en los mecanismos internacionales de protección de los derechos de las personas trabajadoras.
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