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Las piedras se mueven solas

Mauricio Vallejo Márquez

coordinador

Suplemento Tres mil

La noche abraza el cielo. Todo se llena de oscuridad y el desierto aparenta reposar, recipe medical las rocas que se encuentran al rededor apenas pintan sombras gracias a la luna. La tienda de campaña siente el embate del viento, buy pero igual da el refugio suficiente para que el sueño embargue a los campistas. Y la noche sigue su rumbo. El desierto del Valle de la Muerte en Sierra Nevada California, online amanece. Y los campistas notan que hay algo diferente. Las rocas han andado.

No hay nadie en los alrededores, ni hay huellas que denuncien otros pasos que los suyos. Sin embargo, las rocas se han movido.

El fenómeno es común ahí. Así que la sorpresa no es tanta para el que lo sabe. La naturaleza tiene muchos misterios, que en la antigüedad eran consideradas magia. Ahora sabes que es parte de la naturaleza. No nos extrañamos por vernos reflejados en un espejo o por ver el camino de una llama, mucho menos al ver el arcoíris. Los imanes son parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, al estar un tiempo en el centro de la laguna de Alegría, en el departamento de Usulután, nos damos cuenta que el viento hace de las suyas en el lugar generando un sonido diferente al que se encuentra en cualquier otro sitio. Claro, hay miles de manifestaciones diferentes como el aurora boreal que debemos estar en el lugar adecuado para poder admirarla, o bañarnos en el Mar Muerto para darnos cuenta que la densidad salina no nos permite hundirnos por más que lo intentemos. Y momentos específicos como un eclipse lunar o solar, que no se puede ver todos los días, pero se ve. Y hay tantos más que estamos tan acostumbrados a ver que no le ponemos atención como el amanecer, el atardecer, la lluvia, en fin.

Todo está en saber observar como lo hacía Cristóbal Colón, cuando miraba desaparecer en el horizonte las embarcaciones. Sabía que el mundo era redondo porque lo observaba, aunque se presume que tenía conocimiento de que el mundo no era plano porque había leído o le habían contado lo que dice la Biblia. Observar le abrió la puerta a los viajes que conectaron Europa y América.

La naturaleza tiene millones de manifestaciones que podrían asustar a una persona que no es receptiva. Pero el conocimiento nos ayuda a comprender que están ahí y son parte del mundo como nosotros.

En el valle de la muerte se mueven las piedras, no hay explicación para ello, sólo el testimonio y las pruebas que quedan en la arena al moverse. Algunos dicen que es el viento, aunque hay piedras que pesan lo mismo que una persona; otros afirman que es el poder magnético de la tierra porque el lugar donde sucede es en Racetrack Playa, donde antes fue un lago. No podemos tener la certeza de la razón, sólo del hecho que las piedras se mueven solas.

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