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La Mesa Permanente por la Justicia Laboral presenta propuesta para reducir la jornada laboral a 35 horas

Por: Luis Rafael Moreira Flores

La Mesa Permanente por la Justicia Laboral (MPJL) presentó este lunes ante el Consejo Superior del Trabajo (CST) una propuesta técnica y popular orientada a la reducción gradual y efectiva de la jornada laboral a 35 horas semanales.

La iniciativa construida por diversas organizaciones de la clase trabajadora, propone que el tiempo de trabajo se distribuya estrictamente en cinco días de siete horas, con dos días de descanso consecutivo, garantizando la inviolabilidad del salario actual y sin afectación alguna de las prestaciones o conquistas laborales históricas.

El pronunciamiento surge como un contrapeso directo y fundamentado frente a las recientes discusiones en el ámbito gubernamental y patronal que evalúan la posibilidad de establecer jornadas ordinarias de hasta 11 horas diarias durante cuatro días a la semana. Según manifestaron los voceros del movimiento social, la propuesta patronal no constituye una reducción del tiempo de trabajo, sino una reorganización perjudicial que agravaría las condiciones de vida de la fuerza laboral del país.

 

Protección integral, salud y enfoque de género

 

Durante la presentación del documento, Rafael Méndez, vocero de la Mesa Permanente por la Justicia Laboral, enfatizó que cualquier debate en torno al tiempo de trabajo debe trascender la mera redistribución de horarios de oficina o fábrica. La discusión, sostuvo, debe poner en el centro las condiciones reales de existencia de la población trabajadora, el impacto fisiológico de las extensas jornadas, el derecho efectivo al descanso, la continuidad de los estudios y las dinámicas de convivencia familiar.

Méndez destacó que el esquema de 11 horas diarias continuas mantiene de manera intacta la carga semanal de 44 horas, imponiendo un desgaste acumulado sobre el cuerpo y la mente de las personas trabajadoras. Las organizaciones firmantes señalaron que exponer a los empleados a periodos diarios tan prolongados incrementa significativamente los índices de fatiga, reduce la seguridad ocupacional y multiplica el riesgo de accidentes de trabajo, factores que requieren un análisis técnico, médico y científico antes de cualquier pretensión de reforma legal.

A esta realidad se suma la complejidad del transporte y el cuidado en El Salvador. La propuesta de la MPJL subraya que a las horas de trabajo remunerado se deben añadir los prolongados tiempos de desplazamiento motivados por las deficiencias del tráfico y el transporte público, así como las tareas domésticas no remuneradas.

Este fenómeno impacta de manera desproporcionada y diferenciada a las mujeres trabajadoras, sobre quienes recae mayoritariamente la carga del cuidado de menores y adultos mayores. Del mismo modo, se advirtió que jornadas extenuantes imposibilitan que la fuerza laboral joven pueda continuar con su educación universitaria o técnica, afectando también el acompañamiento escolar de los hijos e hijas.

 

Distribución equitativa de las ganancias y el desarrollo

 

En el marco de la fundamentación económica, la representación sindical e independiente argumentó que los datos oficiales del Estado dan cuenta de un crecimiento económico sostenido y del avance en la productividad gracias a la adopción de nuevas tecnologías. En ese sentido, la MPJL sostuvo que los beneficios del progreso no deben acumularse exclusivamente en el sector empresarial, sino traducirse en salarios dignos, empleos de calidad y mayor tiempo libre para la vida personal y familiar.

La reducción de la jornada a 35 horas semanales sin reducción de sueldo se plantea, por tanto, como un mecanismo indispensable de redistribución de la riqueza generada colectivamente por la clase trabajadora salvadoreña.

 

Alerta por afectaciones financieras y vulneración constitucional

 

Uno de los puntos de mayor preocupación denunciados por los voceros gira en torno al impacto económico directo que tendría la jornada de 11 horas ordinarias sobre las finanzas de las familias trabajadoras.

Ovidio Hernández, integrante de la estructura directiva de la Mesa, explicó que al transformar en «ordinarias» aquellas horas que en la legislación vigente exceden el límite legal de ocho horas diarias, la clase trabajadora perdería automáticamente el derecho a percibir la remuneración extraordinaria correspondiente.

Actualmente, el Código de Trabajo salvadoreño establece con claridad un recargo del 100 % para las horas extraordinarias diurnas, así como un porcentaje adicional superior para aquellas que se desarrollan en jornada nocturna. Normalizar turnos de 11 horas implicaría que tres horas diarias de esfuerzo extraordinario pasarían a pagarse a precio regular, lo que equivale a un recorte encubierto de los ingresos de la población asalariada.

Asimismo, se recordó que el artículo 38 de la Constitución de la República de El Salvador fijó de manera categórica el límite de ocho horas para la jornada ordinaria diurna. Cualquier intento de modificación legal en la escala ordinaria debe examinarse con rigurosidad a la luz de los mandatos constitucionales, el Código de Trabajo y los tratados e instrumentos internacionales ratificados por el Estado salvadoreño en materia de derechos humanos laborales.

 

Exigencia de transparencia y denuncia de irregularidades

Frente a la reserva que ha rodeado los encuentros de los sectores patronales y gubernamentales, la Mesa Permanente por la Justicia Laboral exigió que el Consejo Superior del Trabajo abra las discusiones de manera pública y transparente. La MPJL demandó la difusión inmediata de los estudios técnicos, científicos, jurídicos y económicos que supuestamente respaldan la iniciativa de las 11 horas diarias, de manera que la sociedad civil pueda auditar sus alcances en materia de salud ocupacional y derecho laboral.

Teresa Hernández, representante sindical, concluyó manifestando su rechazo a las trabas institucionales y al ambiente de intimidación vivido durante la entrega de la nota. Hernández denunció que un procedimiento meramente burocrático, que no requería audiencia con ningún titular del Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MTPS), tomó más de 25 minutos debido a trámites innecesarios.

Adicionalmente, denunció el constante acoso por parte de personeros del MTPS, quienes fotografiaron a los delegados sindicales durante su estancia en la institución. Hernández reafirmó que las conquistas sociales y los derechos laborales son irrenunciables, y que ningún acto de intimidación frenará la lucha de la clase trabajadora por una vida digna y justa.

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