web analytics
lunes , 16 octubre 2017
Inicio » LAICIDAD » IGLESIA Y ABOLICIÓN DEL PODER DE LA MUJER

IGLESIA Y ABOLICIÓN DEL PODER DE LA MUJER

Miguel Ángel Dueñas Góchez*

La historia de las mujeres ha sido distorsionada severamente. Un ejemplo excelente de ello es nuestro conocimiento de la brujería en Europa y en América. Pensamos en las brujas como mujeres viejas malévolas que preparan la muerte de sus vecinos y el libertinaje del mundo cristiano civilizado, store llevándonos a todos al infierno con la ayuda de Satán. O, case por el contrario, no las tomamos en serio en absoluto, sino que creemos que las brujas nunca han existido y que los juicios y las purgas fueron incidentes aislados y específicos de unas pocas sociedades.

De hecho, la brujería fue la religión pagana de toda Europa durante los siglos previos al auge del cristianismo y la religión del campesinado durante cientos de años después de que el catolicismo prevaleciera entre las clases gobernantes de la sociedad occidental. La purga contra la brujería fue la supresión de una cultura alternativa y de una estructura social y económica distinta.

Antes de la Edad Media, los europeos vivían en sociedades consistentes en pequeñas agrupaciones agrícolas y ganaderas. Eran una raza minúscula que se trasladó a las colinas y continuó viviendo en pequeñas sociedades comunales, mientras el cristianismo se impuso en las tierras bajas. Estas sociedades eran matriarcales, no tenían propiedad privada ni ninguna institución de matrimonio. Su dios era una mujer, Tana, la diosa luna, la diosa de la fertilidad, la reina del cielo, de la lluvia y de la magia. Los rituales de las brujas eran danzas circulares nocturnas dedicadas a la luna y al cambio de estaciones.

La iglesia entendió que si su control tenía que ser eficaz, la purga debía ser de gran alcance y brutalidad. Pues, en los siglos XV al XVIII, nueve millones de “brujas” fueron ejecutadas por sus presuntas creencias y crímenes. Con la tortura y la quema asesinaron a novecientas en un solo año en la zona de Wurtzburg, mil en Como y sus alrededores. En Toulouse, en un solo día, mataron a cuatrocientas.

Los católicos habían intentado la conversión lenta de las “brujas” durante muchos siglos, y hay evidencias de que hubo una mezcla de creencias cada vez mayor. El culto a la Virgen María fue enfatizado por la reivindicación popular de los nuevos conversos que habían sido acostumbrados a adorar a una mujer como divinidad suprema.

*Lic. en Relaciones Internacionales.

A %d blogueros les gusta esto: