Saúl Méndez
Colaborador
La Red de Sistemas de Alerta Temprana contra el Hambre (FEWS NET), advirtió sobre un próximo incremento de la inseguridad alimentaria en Guatemala, Honduras y El Salvador durante el período comprendido entre abril y noviembre de 2026, debido al inicio de la temporada de escasez en medio de lluvias erráticas y riesgos para la producción de primera.
Según las proyecciones de FEWS NET, entre 100,000 y 249,999 personas en El Salvador podrían enfrentar inseguridad alimentaria para noviembre de 2026, una cifra que representa menos del 5 % de la población.
Hasta mayo de 2026, la organización prevé que gran parte del país permanezca en situación de Estrés (Fase 2 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases, CIF), lo que significa que los hogares logran cubrir apenas sus necesidades alimentarias mínimas, pero no pueden costear otros gastos esenciales sin recurrir a estrategias de afrontamiento.
Además, entre junio y septiembre de 2026 se prevé que la inseguridad alimentaria en El Salvador alcance su punto más crítico, con una expansión de los hogares en situación de Estrés (Fase 2 de la CIF) y un incremento de la población en Crisis (Fase 3 de la CIF), principalmente en el Corredor Seco Oriental y algunas zonas occidentales del país.
La organización explicó que una clasificación en Fase 3 implica que los hogares presentan déficits en el consumo de alimentos que pueden derivar en niveles elevados de malnutrición aguda, o bien logran cubrir mínimamente sus necesidades alimentarias, pero únicamente a costa del agotamiento de sus medios de vida o mediante estrategias de supervivencia.
Asimismo, se prevé que los pronósticos meteorológicos desfavorables afecten negativamente la producción de maíz y frijol de secano entre pequeños agricultores, lo que podría reducir la disponibilidad de alimentos y limitar los ingresos rurales.
“Las precipitaciones irregulares y por debajo del promedio al inicio de la temporada de lluvias están provocando retrasos localizados en las actividades de siembra, con repercusiones a lo largo del resto del calendario agrícola”, explicó FEWS NET.
Por otra parte, se pronóstica que los precios de los fertilizantes aumenten a mediano plazo, a pesar de la disponibilidad suficiente a través de proveedores comerciales y centros de distribución y venta de fertilizantes subvencionados por el gobierno.
“Es probable que los efectos de la transmisión de precios y el posible comportamiento especulativo eleven los costos de los insumos, especialmente para los pequeños agricultores que compran al final de laprimera temporada o al comienzo de la de la posera, lo que limita la inversión agrícola y reduce los rendimientos”, sostuvo.
En Guatemala, FEWS NET proyecta que entre 1.5 y 1.99 millones de personas podrían enfrentar inseguridad alimentaria hacia noviembre de 2026, equivalente a entre el 10 % y el 15 % de la población.
En el Corredor Seco, así como en zonas de Alta Verapaz y el Altiplano Occidental, los hogares más pobres experimentarían una temporada de escasez anticipada y serían clasificados en Crisis (Fase 3 de la CIF) entre abril y septiembre de 2026.
Entre abril y septiembre de 2026, una parte importante de los hogares en el resto del país permanecerá en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2 de la CIF).
FEWS NET advirtió que en Guatemala se esperan lluvias por debajo del promedio, temperaturas superiores a lo normal y una prolongación de la canícula, condiciones que afectarían negativamente los rendimientos de granos básicos.
Para Honduras, la proyección estima entre 500,000 y 749,999 personas en situación de inseguridad alimentaria para noviembre de 2026, lo que representa entre el 5 % y el 10 % de la población.
En mayo, la mayor parte de Honduras enfrenta condiciones de Estrés (Fase 2 de la CIF), con focos de hogares pobres en Crisis (Fase 3 de la CIF), especialmente en el Corredor Seco.
Entre junio y septiembre, la organización prevé un deterioro de la situación alimentaria en el Corredor Seco hondureño, donde la temporada de escasez alcanzaría su punto máximo y aumentaría el número de hogares en Crisis (Fase 3 de la CIF).
“El aumento de los precios del combustible, derivado de interrupciones en las cadenas de suministro globales está elevando aún más los ya altos costos de los alimentos y del transporte, reduciendo el poder adquisitivo de los hogares”, explicó la organización.
FEWS NET estima que la población que requerirá asistencia alimentaria humanitaria aumentará gradualmente durante este período. Alcanzará su punto más alto entre junio y agosto, cuando la temporada de escasez reduzca aún más la capacidad de compra de los hogares, antes de una posible mejora estacional con la cosecha de Primera.
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