Pienso que Bukele está haciendo su propia destrucción porque ha suprimido todas las libertades, los derechos, la institucionalidad democrática construida a partir de ese esfuerzo, el pueblo que, como decía, había iniciado aquel 10 de enero del año 81. Todo lo que teníamos era conquistado. Recordemos que hicimos 38 reformas a la Constitución para abrir un proceso democrático y seguirlo profundizando posteriormente.
Los pueblos vuelven y el salvadoreño lo hará
Por Sergio Del Águila
Colaboración
En pleno derecho como firmante de los Acuerdos de Paz de 1989, Maria Marta Valladares, reivindica que las aspiraciones libertarias del pueblo salvadoreño están vigentes y son razón de justicia, libertad y el deber de luchar contra la impunidad y corrupción, factores que no han sido superados porque persiste la causa que alzó a las mayoría, en barrios, ciudades y en todos los frente. Perseguida por motivos espurios y una sed de venganza que no ha sido superada por mentes trasnochadas que encuentra en la actual coyuntura un caldo de cultivo para perseguir a la gente, Nidia Díaz demanda justicia para todos los detenidos injustamente por el régimen de excepción. En entrevista, la ex dirigente del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), enfrenta con gallardía y convicción el futuro porque está convencida que “los pueblos vuelven”.
– ¿Cuál es su reflexión 46 años del inicio de la lucha armada?
Las causas que dieron origen al inicio de un proceso de lucha revolucionaria armada en El Salvador, el 10 de enero de 1981, están en el componente principal: El pueblo había sufrido violaciones de derechos humanos, aquello fue el levantamiento de las víctimas y el agotamiento de toda la forma de lucha pacíficas y acompañada de la diplomacia de paz, desde que se construyó el el FMLN el 10 de enero de 1980, como una expresión de la unificación de las fuerzas, vertida también en la Comisión Diplomática para buscar una salida política a aquel conflicto que estaba desbordado. No se olvida que la respuesta de los grupos oligárquicos fue grande al negar la salida política al conflicto marcada por la llegada de Ronald Reagan al gobierno estadounidense y su apoyo criminal y militar.
– ¿Qué factores incidieron en el alzamiento del pueblo?
El 28 de noviembre asesinan a los líderes del Frente Democrático Revolucionario y se precipita toda una situación de coraje del pueblo y así con armas de palo, armas de juguete, y otras de verdad, se produce el esfuerzo insurreccional del 10 de enero del año 81, como una explosión de las víctimas, pues se habían acumulado 8 mil desaparecidos, masacres contra civiles y las formas pacíficas de lucha electoral que se habían agotado.
A pesar de que sectores democráticos habían ganado en 1972 y 1979 las elecciones presidenciales y las dictaduras militares se impusieron a base de la represión el crimen y la exclusión, toda la población junto al FMLN dimos un salto, solo teníamos, solo un mundo que ganar por nuestros hijos, por lo que el 10 de enero del año 1981 el país se estremeció. Aunque siempre pensamos que se abriría la posibilidad del entendimiento y diálogo y una solución política al estallido de la población.
– ¿Cuál fue la respuesta del régimen?
Quisieron aniquilarnos, nos andaban cazando, la apuesta fue hacer desaparecer del mapa a todos los sectores que se habían alzado en armas y se inició la guerra civil en el país. Ellos (el gobierno oligárquico) le apostaron a desaparecer a toda fuerza opositora, armada o no, asesinarla y nosotros por supuesto no nos íbamos a dejar asesinar ni matar. Vino el repliegue, un repliegue táctico y tras la línea de la comandancia organizarse, resguardarse, avanzar y vencer.
– ¿Qué hicieron entonces?
Nos mantuvimos en las organizaciones; surgieron los frentes de guerra en el occidente, en las regiones central, paracentral y oriental. Allí comenzó todo un proceso de reorganizarse. Pasó el tiempo, el enemigo hizo grandes incursiones para detener la fuerza del pueblo, pero en medio de toda esa adversidad resurge el FMLN. Todos recordamos cómo después vino la declaración franco-mexicana cuando todo el mundo creía que el frente ya estaba aniquilado aquel 28 de agosto, Francia y México reconocen al FMLN como una fuerza representativa del pueblo sin la cual no había solución.
Esta experiencia de lucha cobró su desarrollo en medio de una intervención norteamericana y duró la guerra civil 12 años, hasta que el pueblo construyó una correlación suficiente para abrir paso a una solución política negociada que puso fin a la dictadura militar de 60 años y abrió paso al proceso democrático. El 10 de enero del año 81, honor y gloria a todos los que dieron su vida por la paz en El Salvador, por la justicia y la democracia.
– Hoy 2026 frente al régimen de Nayib Bukele ¿cuál es la demanda del pueblo salvadoreño?
Nayib Bukele ha impulsado una política fascista en El Salvador, salvaguarda los intereses de la oligarquía, y por supuesto, con base en la corrupción y al oportunismo de aprovechar el gobierno para enriquecerse; él forma parte ahora de una minoría oligárquica también. Estamos frente a la dictadura fascista que ha tratado de negar la historia, el negacionismo de esa historia heroica de un pueblo, y ha desmontado los acuerdos de paz que tanto esfuerzo y sangre costaron al pueblo salvadoreño, a la comunidad internacional y a todos los internacionalistas que lucharon por esta causa justa.

Más temprano que tarde, la correlación cambiará y se podrá tener nuevamente la oportunidad de recuperar la memoria de un pueblo que, debido a todas las medidas y a la represión que ha impulsado este régimen, se ha venido coaccionando y queriendo desmemorizar el heroísmo de un pueblo salvadoreño.
– ¿Cuál es el futuro de Bukele?
Bukele construye su propia destrucción porque ha suprimido todas las libertades, los derechos, la institucionalidad democrática construida a partir del esfuerzo, el pueblo que, como decía, había iniciado aquel 10 de enero del año 81. Todo lo que teníamos era conquistado. Recordemos que los gobiernos del FMLN hicimos 38 reformas a la Constitución para abrir un proceso democrático y seguirlo profundizando.
Todo eso lo ha tratado de revertir y ha desmontado. Y también el esfuerzo de desmilitarización del país. Hoy tenemos una nación altamente militarizado y bajo un régimen policial y donde no hay pronta y debida justicia.
Es al revés. Todo mundo es sospechoso y se parte de que todos tiene un delito y eso es muy grave para el pueblo salvadoreño, pero también lo es para la comunidad internacional. Vivimos bajo un régimen de excepción, que ya no es excepción, sino que es una forma de gobernar para mantenerse en el poder y seguir con el saqueo de los recursos del Estado.
– ¿Los salvadoreños han abandonado la lucha por la justicia y las libertades?
Pensamos de que el momento es grave y difícil, pero que el pueblo está en resistencia, va organizándose, los sectores cada día son diversos, más afectados. Hemos visto como el fin de año, este fin de 2025, hay casi 2 mil desempleados, particularmente el Ministerio de Salud. Muchas familias buscando el pan y cómo celebrar el fin de año fueron violentamente desalojadas.
Los vendedores ambulantes que en otra ocasión ya habían sido desalojados del centro histórico. Un lugar donde se han hecho complejos comerciales y que no tienen a su base una transparencia. Están posicionados del comercio de la capital y desalojan a los pequeños, medianos, comerciantes.
– ¿Qué piensa de versiones según las cuales El Salvador es un país prospero y con seguridad?
Hay más de 100 mil presos en este momento en el país, muchísimos en su inmensa mayoría son víctimas inocentes del régimen de excepción y no han tenido acceso a un debido proceso. La última reforma propicia que un juez de Audiencia preliminar programe escuchara una persona entre dentro de tres o incluso cuatro años.
Significa que se van a pasar tres años, tres años y medio en la cárcel sin que el juez les haya dado la primera audiencia. Esa es una grave situación que va a afectar a muchas familias, a muchos sectores, pero el pueblo se organiza, los pueblos siempre vuelven, ya n Hoy, 2026, frente al régimen de Nayib Bukele, ¿cuál es la demanda del pueblo salvadoreño? Bueno, Nayib Bukele ha impulsado una política fascista en El Salvador, salvaguardando los intereses de la oligarquía, y por supuesto, en base a la corrupción y al oportunismo de aprovechar el gobierno para enriquecerse, forma parte pues ahora en una minoría de una oligarquía también.
Estamos frente a una dictadura fascista que ha tratado de negar la historia, el negacionismo de esa historia heroica de un pueblo, y ha desmontado los acuerdos de paz que tanto esfuerzo y sangre costaron al pueblo salvadoreño, a la comunidad internacional y a todos los internacionalistas que lucharon por esta causa justa. Más temprano que tarde, la correlación cambiará y se podrá tener nuevamente la oportunidad de recuperar la memoria de un pueblo que, debido a todas las medidas y a la represión que ha impulsado este régimen, se ha venido coaccionando y queriendo desmemorizar el heroísmo de un pueblo salvadoreño.
Pienso que Bukele está haciendo su propia destrucción porque ha suprimido todas las libertades, los derechos, la institucionalidad democrática construida a partir de ese esfuerzo, el pueblo que, como decía, había iniciado aquel 10 de enero del año 81. Todo lo que teníamos era conquistado. Recordemos que hicimos 38 reformas a la Constitución para abrir un proceso democrático y seguirlo profundizando posteriormente.
Todo eso lo ha tratado de revertir y ha desmontado. Y también el esfuerzo de desmilitarización del país. Hoy tenemos un país altamente militarizado y donde no hay pronta y debida justicia.
Pensamos de que el momento es muy grave, muy difícil, pero que el pueblo está en resistencia, va organizándose, los sectores cada día son diversos, más afectados. Hemos visto como el fin de año, este fin de 2025, hay casi 2.000 desempleados, particularmente el Ministerio de Salud. Muchas familias buscando el pan y cómo celebrar el fin de año fueron violentamente desalojadas.
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