Saúl Méndez
Colaborador
El Colectivo Resistencia Obrera Sindical Salvadoreña (CROSS), junto a organizaciones del movimiento obrero, convocó a una concentración el próximo sábado 31 de octubre, a las 8:00 de la mañana, en la Plaza de la Resistencia del parque Cuscatlán, en San Salvador, en el marco del Día del Sindicalista Salvadoreño.
La organización informó que la actividad busca reivindicar los derechos de la clase trabajadora, denunciar las vulneraciones laborales y recordar a las víctimas del atentado contra la sede de la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), ocurrido el 31 de octubre de 1989.
Entre las víctimas que serán recordadas se encuentran Febe Elizabeth Velásquez, Rosa Hilda Sanabria de Elías, Julia Tatiana Aguirre Mendoza, Ricardo Humberto Cestoni, Vicente Salvador Melgar, José Daniel López Meléndez, Luis Edgardo Vásquez Márquez y Ana Patricia Chacón, una niña de 13 años. El colectivo señaló que el crimen continúa en la impunidad.
La organización también expresó su solidaridad con sindicalistas que enfrentan hostigamiento, amenazas, persecución y despidos por defender sus derechos, y demandó respeto a la libertad sindical y a las garantías fundamentales de las personas trabajadoras.
Entre las principales exigencias, CROSS rechazó los despidos que se registran en los sectores público, municipal y privado, con especial énfasis en las afectaciones a trabajadores gubernamentales y del sector salud. Asimismo, denunció presuntos actos de persecución contra dirigentes y bases sindicales en el contexto del régimen de excepción.
El colectivo también manifestó su rechazo a lo que considera retrocesos y medidas represivas contra el magisterio, en referencia a las acciones que afectan a docentes que defienden la educación pública y sus derechos laborales.
Otro de los puntos señalados fue la presunta vulneración de la libertad sindical mediante la injerencia en las organizaciones, la negación de credenciales y los obstáculos a la negociación colectiva. Ante ello, demandó garantías para la organización de los trabajadores y el ejercicio de sus derechos sindicales.
Por otra parte, CROSS se pronunció contra las jornadas de once horas bajo el esquema 4×3, ya que considera que afectan la salud, el descanso y la convivencia familiar. En su lugar, exigió una reducción de la jornada laboral sin disminución salarial ni pérdida de derechos adquiridos.
La organización también pidió un aumento general de salarios acorde con el costo de la vida, al señalar que los ingresos actuales resultan insuficientes para cubrir las necesidades de las familias trabajadoras.
Además se refirió al sistema de pensiones, dónde cuestionó las prestaciones que considera insuficientes para garantizar una vejez digna y exigió una reforma estructural que contemple mayor cobertura, transparencia y protección de los fondos previsionales, sin privilegios para las corporaciones.
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