Redacción Nacionales
@DiarioCoLatino
Integrantes de la Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida realizaron una reunión en Bonn, Alemania, con Elisa Morgera, relatora especial de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Derechos Humanos, para exponer los impactos de la crisis climática en la región y denunciar afectaciones atribuidas a proyectos de desarrollo, actividades empresariales y la falta de respuesta de los gobiernos centroamericanos.
Durante el encuentro, representantes de organizaciones ambientales y defensoras de derechos humanos presentaron casos relacionados con la degradación ambiental, la vulneración de derechos comunitarios y la criminalización de quienes defienden los territorios.
Ángel Flores, integrante de MILPA El Salvador y miembro de la delegación, explicó la situación que enfrentan comunidades de la franja costero-marina salvadoreña. Según señaló, diversos ecosistemas, incluidos bosques tropicales y manglares, han sido afectados por proyectos turísticos y logísticos impulsados en los últimos años.
Entre las iniciativas mencionadas figuran Surf City 2 y el Aeropuerto del Pacífico. Flores también denunció lo que calificó como violencia institucional ejercida contra personas y organizaciones que defienden el medio ambiente y los territorios.

Por su parte, María Reyes, de Climate Activist Defenders, destacó la importancia de sostener espacios de diálogo con organismos internacionales para visibilizar las problemáticas que enfrentan las comunidades de la región.
“Hoy tuvimos una reunión con la relatora especial para Cambio Climático y Derechos Humanos, Elisa Morgera, en la cual la Caravana Mesoamericana expuso las diferentes problemáticas que viven las comunidades representadas por nuestra delegación. Estamos buscando estos espacios para compartir nuestras preocupaciones con personas que tienen capacidad de incidencia a nivel internacional”, expresó.
Reyes explicó que en la reunión también participaron representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quienes recopilaron información sobre la situación denunciada y los posibles mecanismos internacionales para dar seguimiento a los casos expuestos.
“Durante este encuentro presentamos la problemática que enfrentan comunidades de El Salvador y otros países de la región. Asimismo, se discutieron posibles acciones y mecanismos internacionales que permitan acompañar y monitorear estas situaciones”, agregó.
La delegación también estuvo integrada por representantes de organizaciones indígenas y ambientales de México. Xananine Calvillo, integrante del colectivo Natsu del Valle de Tehuacán, señaló que la Caravana busca fortalecer los vínculos entre movimientos climáticos internacionales y comunidades que defienden sus territorios.
“Somos parte de una iniciativa internacionalista que busca conectar el movimiento climático global con las personas defensoras del territorio. Estamos realizando una gira por Europa participando en espacios de negociación de Naciones Unidas y en encuentros entre movimientos sociales”, manifestó.
Calvillo indicó que actualmente participan en actividades del Campamento Climático de Bonn y en discusiones relacionadas con la transición justa frente al cambio climático.
Según explicó, las organizaciones observan con preocupación lo que consideran una nueva etapa de extractivismo en varios países de la región. A su juicio, proyectos impulsados sin consultas adecuadas ponen en riesgo los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales.
“Estamos viendo una nueva ola de neoextractivismo que amenaza los territorios mediante concesiones que vulneran los derechos de los pueblos indígenas a la autodeterminación. Por eso insistimos en que no puede existir una transición justa sin el respeto a los derechos de los pueblos indígenas”, afirmó.
La representante mexicana también expresó su solidaridad con las comunidades salvadoreñas y con los integrantes de MILPA El Salvador que participan en la gira internacional.
La Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida desarrolla del 8 al 18 de junio el Campamento Climático de Bonn, una iniciativa que reúne a organizaciones sociales, ambientales y defensoras de derechos humanos para debatir sobre los desafíos de la crisis climática y promover acciones coordinadas a escala internacional.
Entre los principales temas abordados figuran la defensa del derecho humano a un ambiente sano, la protección de personas defensoras del medio ambiente y la búsqueda de alternativas frente a los efectos del cambio climático.
En este contexto, Ángel Flores reiteró que la lucha climática debe estar acompañada por el respeto a los derechos humanos y la justicia social.
“No puede haber agenda climática ni justicia climática si no existe justicia social y un enfoque basado en los derechos humanos”, sostuvo.
Además del encuentro con Elisa Morgera, la delegación ha sostenido reuniones con otras relatorías de derechos humanos de las Naciones Unidas y con representantes de Amnistía Internacional, como parte de una agenda de incidencia orientada a visibilizar las problemáticas ambientales y sociales que enfrentan las comunidades mesoamericanas.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted
Debe estar conectado para enviar un comentario.