Redacción Nacionales
@DiarioCoLatino
La ministra de Relaciones Exteriores de El Salvador, Alexandra Hill Tinoco dio el discurso en el debate general de la Asamblea General de las Naciones Unidas en New York, en este cuestionó el actuar de las Naciones Unidas y defendió a Bukele y la seguridad que ha generado en el país.
“Mientras hablamos de paz, seguridad y cooperación internacional, miles de personas mueren víctimas de la guerra, del hambre, de la violencia, de la enfermedad y de la injusticia. Pareciera que hemos perdido el sentido de la humanidad”, así inició el discurso de la ministra de relaciones exteriores, Alexandra Hill Tinoco.
Hill Tinoco, en representación del Gobierno de El Salvador, señaló que miles de personas mueren mientras funcionarios de diversos países del mundo se reúnen para brindar sus discursos. “En estos momentos habrá miles de madres, padres, hijos, familias enteras que se desintegran y se preguntan algo que no es abstracto, ni diplomático, ni geopolítico; es una pregunta elemental y con la más profunda humanidad: ¿a dónde están las Naciones Unidas?
La funcionaria salvadoreña hizo una pregunta a los presentes en la Asamblea General: ¿tenemos hoy una organización (ONU) que continúa siendo relevante y con la convicción para enfrentar desafíos que vive nuestra humanidad? Alexandra Hill Tinoco remarcó que el mundo vive una época “extremadamente compleja”, donde los cambios y desafíos suceden en segundos. Por lo que las soluciones deben ser inmediatas.
“Los más vulnerables, los que más sufren, los más pobres, los que no tienen voz y a quienes nos debemos, añoran por paz, por seguridad, por empleo, por libertad y por un futuro seguro para sus hijos. Y esta es la mayor contradicción de nuestro tiempo. Tenemos más capacidades que nunca, pero también desafíos que ningún Estado puede enfrentar por sí solo”, remarcó Tinoco.
Como Naciones Unidas, según señaló Hill Tinoco, se le debe apostar, definir y redefinir el orden internacional para que se priorice el bienestar común de toda la humanidad, independiente de donde viva y condición. “Necesitamos un multilateralismo que sea capaz de escuchar, pero también de decidir, que preserve principios, que respete la soberanía de los Estados, pero que entienda que ningún Estado puede resolver por sí solo los problemas que ya no conocen fronteras”.
La funcionaria exclamó que la credibilidad de la ONU “no se construye exclusivamente con resoluciones”, si no por el contrario, “su legitimidad se alcanza cuando la organización es capaz verdaderamente de preservar la vida y garantizar un futuro digno para todas las personas”.
Luego de cuestionar el actuar y las políticas de la ONU, la canciller defendió al Gobierno de El Salvador y explicó cómo el país tomó decisiones para «transformarlo» del más inseguro a uno de los “más seguros”.
“Durante décadas mi pequeño pero gran país fue reconocido por una realidad que parecía imposible de cambiar. Las entrañas de la violencia penetraron profundamente en nuestra sociedad. Una nación completa se resignó a que aquella realidad era lo que estábamos condenados a vivir. Tras décadas de indiferencia institucional, en el 2019 el pueblo salvadoreño apostó por Nayib Bukele, que se atrevió a desafiar aquello a lo que toda una generación se creía condenada y a transformar profundamente la realidad de nuestro país independientemente de las consecuencias o las críticas de la comunidad internacional”, resaltó Tinoco.
Llevar esa seguridad a los salvadoreños, costó: concentración de poder, negociaciones con las pandillas, según investigaciones fiscales y periodísticas, golpes de Estado, e imposición de personas afines en las instituciones públicas, así como la suspensión de los derechos fundamentales a través de un régimen de excepción que ya lleva más de 4 años.
El Gobierno hace alarde que acabó con las pandillas y regresó la seguridad a los salvadoreños, y sí, la seguridad según los mismos ciudadanos señala que mejoró significativamente.
“El Salvador pasó de ser el país más violento del mundo. Nosotros, un país en paz, teníamos más muertos que los países en guerra. Pasamos de 103 homicidios por cada 100 mil habitantes a 1.3 homicidios por cada 100 mil habitantes en un periodo de 5 años. Inimaginable, pero se logró. Por eso, ahora mi país es un caso de referencia para otros que sufren del mismo problema”, destacó Hill Tinoco.
En su discurso, ejemplificó que una madre salvadoreña no se inca a pedirle a Dios para que su hijo regrese con bien cuando sale de la escuela. Otro ejemplo, fue que “un comerciante no se despierta angustiado”, al saber que tiene que vender más de $10 para pagar extorsión a los pandilleros. Sin embargo, en contraste, miles de madres sí lloran y piden a Dios y al Gobierno que liberen a sus hijos detenidos injustamente bajo el régimen de excepción; también, miles de comerciantes por cuenta propia, como, por ejemplo, vendedores de frutas y verduras han sido desalojados en los alrededores de diferentes puntos del país por la narrativa oficial de embellecer los casos urbanos de los municipios.
“Todavía hay algo más profundo, una sociedad que recuperó la esperanza, cimentada en la posibilidad de imaginar un futuro diferente. Esto es lo que realmente significa recuperar la seguridad, no significa únicamente reducir el delito, significa devolverle la libertad a todos nuestros ciudadanos y a las personas que nos visitan”, puntualizó Hill Tinoco.
Agregó que cuando una sociedad recupera la libertad de caminar, de respirar, de trabajar y “de vivir sin miedo”, comienza una “segunda transformación”: “la recuperación de la confianza”.
La funcionaria finalizó en que se espera del próximo secretario/a general de la ONU “que tenga un liderazgo con absoluta independencia, con capacidad de diálogo, con autoridad moral, con conocimiento de la realidad internacional y con voluntad y convicción reformadora en beneficio de la humanidad”.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted