Samuel Amaya
@SamuelAmaya98
El diputado de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Francisco Lira, sostuvo que en este 2025 la Asamblea Legislativa “no ha cambiado” en cuanto al balance de poder, ya que Nuevas Ideas sigue obedeciendo al Ejecutivo, no existen temas propios y el parlamentarismo ha caído en su punto más crítico, y que sigue siendo de Casa Presidencial.
Lira resume que este 2025 la Asamblea Legislativa gobernada por Nuevas Ideas sigue siendo sumiso al poder. «Vemos dos situaciones graves que están sucediendo: los diputados son sumisos al poder y Casa Presidencial utiliza la Asamblea Legislativa como simple medio de pasapapeles para aprobar todo lo desea hacer en el país”.
Lira sostuvo que el trabajo legislativo ha disminuido considerablemente, porque todo llega directo desde Casa Presidencial. Mientras se bloquea el trabajo que se realiza desde los otros partidos políticos no aliados. “Todas las iniciativas que nosotros hemos presentado del periodo 2021-2024, que fueron más de 200, ninguna fue tomada en cuenta por este gobierno y en este periodo 2024-2027, llevamos más de 45 iniciativas presentadas solo la fracción de ARENA y ninguna ha pasado a discusión de comisión”.
Aclaró que las propuestas que realiza van enfocadas en mejorar la calidad de vida, el costo de la canasta básica, el tema agrícola, transparencia y rendición de cuenta, entre otros temas que le aquejan a la ciudadanía.
Asamblea, amiga de la dispensa de trámite
El legislador sostuvo que el oficialismo abusa de la herramienta de dispensa de trámite, mecanismo que evita la discusión y un análisis profundo de la ley a aprobar. Según los registros de Lira, el primer año de la actual legislatura, el oficialismo hizo 138 dispensas de trámite.
Se aprueba todo lo que envía CAPRES y se ignora todo lo que propone la oposición; “existe una hostilidad muy grande contra los diputados de oposición. Hay mucho ataque y eso es lo que no permite que pueda subir el parlamentarismo, porque ellos solo atacan el pasado o atacan a la persona, pero no logramos concentrar la discusión, el análisis y las propuestas en el documento que se le va a presentar al pueblo salvadoreño”.
Rol de Francisco Lira
Bajo ese contexto, el rol de un diputado de oposición se concentra en señalar, contrastar y seguir proponiendo, enlistó Francisco Lira. Una de sus funciones como diputado de la República ha sido cuestionar y señalar directamente al poder cuando se aprueban leyes que podrían afectar a la ciudadanía o que podría prestarse a situaciones de abusos. El legislador citó a al cardenal africano Robert Sarah, quien dice: “No temamos ser pocos. Tengamos miedo de ser tibios, porque Cristo salvó al mundo con doce apóstoles, no con multitudes”. Bajo ese mensaje, el legislador actúa: “Hay pocos que señalamos y denunciamos, pero entre más nos sumamos y nos quitamos el miedo, el gobierno va a ir cayendo”, dijo.
Una de las críticas que hizo en este año fue a la Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales, que “cambia totalmente el sentido del sistema de salud pública en nuestro país”. “No se llamó a ninguno de los sectores de medicina en nuestro país, a ninguna de las gremiales, tanto de médicos, de enfermeras, ni mucho menos de gremiales de pacientes. A nadie se llamó. En menos de 40 minutos se había sacado un dictamen favorable para pasarlo al pleno. Una ley de más de 80 artículos. ¿Cómo es posible que vengamos solo a hacer pasapapeles del gobierno central?”, cuestionó Lira.
Otro de los temas que ha preocupado a la ciudadanía son las reformas al Código Municipal y la Ley de Registro de Personas Jurídicas. Lira sostuvo que el gobierno ha iniciado un proceso de control sobre las ADESCOS, debilitando la autonomía municipal y la organización comunitaria que históricamente ha suplido las carencias del Estado en temas como agua, calles, salud y atención a adultos mayores.
Bajo nuevos requisitos de inscripción en el Centro Nacional de Registros (CNR), se condiciona la existencia de estas asociaciones a la sumisión de sus juntas directivas, lo que amenaza con sustituir a líderes comunitarios voluntarios por simpatizantes oficialistas. En un contexto preelectoral, esta medida es vista como la continuación de la política de fiscalización aplicada antes a las ONGs, y ahora dirigida a desmontar la participación ciudadana independiente.
Política medioambiental
Durante este año, el Gobierno y la Asamblea Legislativa no ha trabajado en políticas públicas en materia medioambiental y no ha escuchado el clamor de la ciudadanía en este tema, según explicó Lira “Estamos viendo lo que está sucediendo en los lagos de nuestro país, vemos la basura que hay allá en la cuenca de Potonico: ¿Qué está haciendo este gobierno? Nada. No hay una política clara de medioambiente, no hay una política clara de mantos acuíferos en este país”.
Recientemente, este medio de comunicación informó sobre la acumulación de basura en el embalse del Cerrón Grande, donde son toneladas de desechos sólidos los que se acumulan en la zona provenientes de varios departamentos. El gobierno realiza trabajos reactivos, es decir, reacciona sacando la basura del cuerpo de agua, pero no ha propuesto un plan integral para solucionar el problema.
Por el contrario, realiza acciones en contra del medio ambiente, por ejemplo; construirá el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) en 55,711.13 m² de terreno en la Finca El Espino, el pulmón del Área Metropolitana de San Salvador, pese a que diversos colectivos medioambientales le han suplicado al Gobierno que no ejecute el proyecto por el nivel de destrucción que se realizará. Otro de los temas que el Gobierno y la misma Asamblea Legislativa ha ignorado en este 2025 es el tema de la minería, donde incluso la iglesia católica le pidió derogar la Ley.
“Este gobierno se hizo sordo-mudo a la clemencia y a la solicitud que hizo la iglesia católica y muchos líderes de la sociedad civil, diciendo que querían derogar la Ley de Minería y hasta este día sigue vigente. Son todas esas acciones que, acumuladas, estamos dando cuenta que el país es una olla de presión y está a punto de estallar. Lo último que detiene esa olla de presión son las elecciones de 2027”, explicó Lira.
Política agropecuaria
Así como no existe una política medioambiental, tampoco existe una política agropecuaria en El Salvador. “En las zonas agrícolas como Zapotitán, se ven situaciones difíciles. ¿Cómo es posible que ellos (Gobierno) quieran dar una tarjeta valorada en 75 dólares? esos 75 dólares ni les alcanza para sembrar una tarella a nuestros agricultores o fertilizante, abono, semillas mejoradas, no les alcanza. Y todavía vienen ellos a generar una política de compra de verduras a Guatemala y no priorizar a nuestros productores”.
“¿Cómo pueden nuestros productores con ese precio competir con el subsidio que están haciendo con agromercados? es indecente el descaro con la que ellos están manejando las políticas públicas en este país. Yo lo tengo claro porque lo hacen, lo hacen porque hay un anillo de poder que se está enriqueciendo de eso, punto, se acabó”, enfatizó Lira.
PARTE 2- martes 16 de diciembre
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