Dr. Víctor Manuel Valle Monterrosa
El 14 de abril recién pasado hubo en la Ciudad Universitaria “Fabio Castillo Figueroa” una sencilla y simbólica ceremonia para conmemorar el 65º aniversario de la puesta en órbita, en la nave Vostok 1, del cosmonauta soviético Yuri Gagarin, sucedida el 12 de abril de 1961.
En el busto de Gagarin sito en el Campus, en un costado del Auditórium de Ciencias Naturales y Matemáticas, Alexander Alexhin, el diplomático ruso con rango de embajador acreditado en El Salvador, encabezó un homenaje al pie del busto de Yuri Gagarin, en el que estuvieron unas dos docenas de académicos universitarios y otras personas interesadas en la historia, la cultura y el progreso humano.
Ese día en la UES hubo palabras de recuerdo y homenaje, claveles rojos colocados junto a Gagarin y, sobre todo, convivencia para recordar la hazaña pionera del ciudadano soviético Yuri Gagarin puesto en órbita el 12 de abril de 1961, a más de 300 kilómetros de distancia de la tierra, para inaugurar los vuelos espaciales y abrirle a la humanidad las rutas hacia las exploraciones espaciales que han venido después y ser con esto un pionero en la marcha humana hacia el cosmos.
En 1961, en el mundo, estaba en su apogeo una disputa entre las dos grandes potencias, Estados Unidos de América y la Unión Soviética, y una de las batallas era en el campo de la ciencia y la tecnología aplicados a los vuelos espaciales. Al final, la ciencia y la tecnología sirven para apoyar la producción y la defensa militar propia de la gran potencia y la de sus inevitables áreas de influencia.
El Presidente John Kennedy había tomado posesión el 20 de enero de 1961 con un discurso novedoso. Llamó a América Latina y el Caribe “nuestras repúblicas hermanas al sur de nuestra frontera” para las que ofreció “una nueva alianza para el progreso” que permitiera una revolución pacífica y evitara “la agresión o la subversión en cualquier lugar de las Américas”.
Tres meses después del discurso y una semana después de la hazaña de Gagarin ocurrió la Invasión a Cuba, organizada por las CIA para decapitar la Revolución Cubana de apenas 2 años de existencia. La invasión de Bahía Cochinos fracasó; pero durante 65 años se ha mantenido el propósito de Estados Unidos de derrocar el régimen cubano instaurado con la Revolución desde 1959.
El 25 de mayo de 1961, en su primer discurso ante las dos Cámaras del Congreso de Estados Unidos, el presidente Kennedy declaró: «Creo que esta nación debe comprometerse a lograr, antes de que termine esta década, el objetivo de llevar a un hombre a la Luna y traerlo de regreso a la Tierra sano y salvo». Lo cual fue logrado en julio de 1969.
Por todo eso, la competencia en la llamada “carrera espacial” entre las dos grandes potencias, con esos dos eventos, el vuelo pionero de Yuri Gagarin y la declaración política de Kennedy, entraba a un apogeo en ese 1961.
Cuando se cumplió el 50º aniversario de la hazaña de Gagarin, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró, en resolución del 7 de abril de 1961, que el 12 de abril deberá ser conmemorado como “El Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados”,
Esa es la importancia y significado del acto llevado a cabo el pasado 14 de abril en la Ciudad Universitaria principal de la UES, pues con eso se reafirma la vocación y aspiración de la humanidad para que la ciencia y la tecnología contribuyan al bienestar humano y el espacio ultraterrestre se conserve como patrimonio de toda la humanidad y base para el progreso y la paz en y entre las naciones.
Ese es el simbolismo y significado del homenaje a Yuri Gagarin, pionero tras el cosmos, llevado a cabo en la Universidad de El Salvador el 14 de abril en curso.
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