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viernes , 20 octubre 2017
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Una semana dominada por lo excesos

Contrario a lo que su lógica indica, cure la Semana Santa ha sido para algunas familias más que un periodo de recogimiento, discount de diversión, sick pues la convirtieron en luto, en tristeza, en desgracia.

Y es que, si bien centenares de miles de familia se dedicaron a lo suyo, bien participando de las actividades religiosas, o en la diversión sana, otros, aunque muy pocas personas, a la imprudencia, al desenfreno, a los excesos.

Han sido esos excesos los causantes de la muerte de más de una veintena de personas, por lo que igual número de familias hoy lloran a sus muertos.

Según las autoridades de Protección Civil, la mayoría de las víctimas fatales ocurrieron por accidentes de tránsito, otras menos por inmersión u otras causas.

El común de la mayoría de víctimas fue el exceso del alcohol. A dos de los capturados en los controles policiales se les encontró entre 400 y 500 grados de alcohol, equivalente al consumo de una botella de licor o 20 cervezas.

Obviamente, para las familias dolientes, la pérdida de su ser querido es lo más grave. No obstante, para el estado, el problema más grave son los más de 300 lesionados que hay que atender en la red de hospitales públicos, que los satura por atender esas emergencias, y obliga a otros pacientes, quizá menos graves, a aguardar a que esté vacía una cama de hospital para ser ingresado. Cuanta falta hace, en este sentido, el FONAT, el impuesto que eliminó la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, pues, un porcentaje de este se destinaría a la red de hospitales públicos para atender precisamente este casos.

Ahora bien, lo importante es ver hacia delante. En ese sentido, es importante que la autoridad mantenga campaña permanentes para que cada ciudadano sepa que al incumplir la ley le toca la multa, el hospital o el cementerio.

Pero más importante es una campaña para concientizar a la familia entera, a que evite o impida que un familiar suyo se ponga al frente de un volante. Y es que si no se concientiza a la familia, los días de vacación seguirán siendo de luto y dolor, y no de alegría y esparcimiento.

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