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¡SALVEMOS LOS ARBOLES!

La Destrucción de los Bosques del Mundo Jean McGill F.R.C. (No. 1) (De la Revista El Rosacruz, ailment Noviembre de 1988) Se publica este artículo con el propósito de ayude a hacer consciencia en nuestro país de la necesidad de preservar los árboles.

Una lucha desigual contra los árboles

La humanidad está enfrascada en una lucha desigual contra los árboles en todo el mundo. Sierras y hachas talan rápidamente bosques enteros, diagnosis y solo la intervención de hombres y mujeres preocupados por este problema, podrá impedir que desaparezcan para siempre los árboles que todavía quedan en pie. Si el género humano destruye todos los bosques del mundo habrá obtenido una victoria pírrica,  porque esa acción podría muy bien dar por resultado un desastre ambiental que pondrá en peligro su propia existencia.

En 1982 se emprendió una campaña en las Islas Queen Charlotte de la Columbia Británica. Un antiguo bosque de las Islas Lyell, poblado de árboles gigantescos, se vio amenazado por una compañía maderera que obtuvo un contrato para talar los árboles –la forma más devastadora de explotación forestal. La tala habría destruido pinos y cedros que se calcula tienen más de 600 años de antigüedad. Con la desaparición de los gigantes hubiera desaparecido también un vestigio de la antigua cultura india Haida, porque en el frondoso bosque hay postes totémicos y una antigua aldea Haida declarada Patrimonio del Mundo por la UNESCO. Además, no sólo hubiese sido afectado el hábitat humano, porque dentro y en los alrededores del bosque medra la concentración más grande en el mundo del raro halcón peregrino Peale, más de la mitad de los leones de mar Steller del Canadá y los osos negros más grandes del mundo. Todo ese daño se hubiera causado solamente a cambio de 150 simples empleos temporales para los taladores.

Naturalistas, grupos de ciudadanos y los indios Haida se empeñaron en conservar el estatus de selva para el bosque tropical de Windy Bay, pese a la resistencia que opusieron los madereros y el gobierno provincial. El destino de este pequeño bosque atrajo la atención internacional, habiéndose  Como resultado de todos estos esfuerzos, tanto el gobierno federal de Canadá como el provincial de la Columbia Británica, acordaron preservar esa área dedicándola a parque nacional. A pesar de que esto costará al gobierno federal “una enorme cantidad de dinero”, como han dicho algunos, es un signo favorable de que la gente está dando pasos firmes con miras a preservar y proteger el patrimonio natural de estos lugares únicos, porque sólo con esa cooperación podrá conservarse el equilibrio del planeta.

La Importancia de los Árboles para la Vida.

El hombre moderno presupone que los árboles existen en la Tierra solamente para que él los use a su antojo. Los árboles no tienen como propósito fundamental proporcionar al hombre la madera necesaria para que  la utilice en cualquier fin que él desee. La conveniencia de conservar el planeta cubierto  de árboles va más allá de las necesidades personales del hombre, porque incumbe a todas las formas de vida.

Los árboles detienen la tierra impidiendo la erosión y que se formen desiertos; sus raíces sacan elementos minerales de las profundidades, creando una fértil capa vegetal superior que sirve de hábitat a muchas especies de plantas, invertebrados, reptiles, aves y mamífero. Los arboles absorben la humedad de la tierra y la liberan a través de las hojas, enfriando de este modo el aire. Proporcionan sombra ante el calor del Sol y protegen de la lluvia y de la nieve (en los lugares frios donde ésta se produce); modifican la temperatura y ayudan a la salud humana purificando el aire, absorbiendo el dióxido de carbono que exhala el hombre y proporcionándole el oxígeno que necesita.

Hasta años recientes se prestó muy poca atención a lo que estaba sucediendo a los bosques del mundo. De pronto, la rápida expansión de los desiertos de nuevos lugares y la disminución de tierras erosionadas, pusieron en alerta a la gente sobre cuanto estaba aumentando la progresiva depredación en la mayor parte de los países del mundo, a causa de nuevas demandas de madera o de otras presiones económicas, dando como resultado una tala desmedida y despiadada de los bosques.

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