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Proyectos Canal de Nicaragua y Panamá

Caralvá

Intimissimun

Gaceta del Salvador en la República de Centro-América

San Salvador julio 5 de 1850

Fragmentos

Nicaragua y Panamá (concluye)

¡Y cuanto no pudiéramos decir, si intentáramos describir las maravillas de la naturaleza en este vasto y ameno Jardín de Centro América! Y las hermosísimas montañas pintorescas, lagos magníficos, un cielo puro y brillante es lo que más llama la atención, pero no es lo único que excita la admiración del transeúnte. En cuando a la naturaleza es superior sin duda, esta sección de Nicaragua a las huertas de Valencia, a los llanos de Florencia y de Nofa y no creemos sea fácil encontrar una vegetación más lozana en parte alguna. Preciso es verlo, para tener idea de lo que es y de lo que puede ser.

Digamos ya lo del costo, que pueda haber desde el Atlántico al Pacífico

Ya hemos dicho que en San Juan del Norte una casa de alquiler para 80 o 100 personas puede valer cuando más nueve pesos diarios, es decir menos de un real por cada una; entremos ya en el ajuste de una piragua, sacando las cuentas que debemos formar, el pasajero. Por una piragua de diez marineros suelen pedir 77 pesos y como ella caben cómodamente en 25 hombres, con sus cosas, un equipaje regular sale a 3 pesos dos reales por cada pasajero.

Desde Granada al Realejo se pueden conseguir bestias de alquiler a 5 pesos y atendiendo a una economía más estricta, pero no incómoda, si pudiese tomar una carreta cuyo valor es no más de 20 pesos y en la cual hay capacidad para ocho individuos con sus equipajes, subiendo a dos pesos cuatro reales por persona. De que se infiere, que, viniendo con bestias desde Granada, el pasajero invierte de San Juan del Norte al Realejo, por su conducción menos de quince y viniendo en carreta menos de 7 pesos.

Algunos pueden alquilar una carreta para sus equipajes, en la que pueden caber los de 40 pasajeros, llegando ellos en bestias con bastante comodidad y sin expender más de 3 y ½ pesos desde Granada y nueve pesos de un mar al otro, por la conducción.  Respecto a manutención puede asegurarse que se contente mejor cualquiera en Nicaragua con 2 reales diarios, que en Panamá con los ocho.  Puede   una persona comer en abundancia pan, queso, huevos y frijoles con 2 reales y sabiendo manejarse puede añadir también algo de carne.

Todos los que pasan pueden dar testimonios de lo que decimos, y aun no ha faltado quien haya contratado el pasar a muchas personas, calculando de costo de 9 a 11 pesos por conducción y manutención desde uno al otro mar. Y no dudamos que pueda tener mucha cuenta, pasando de 40 el número de pasajeros.

Se creerá que en Panamá podría calcularse igualmente por mayor y también nosotros lo creímos, pero algunas personas que están muy bien informadas, por haber vivido allá, nos han dicho que la diferencia es casi insignificante, y que la comodidad, facilidad y economía que se logran por nuestro Estado son desconocidas casi enteramente por aquella vía. Pero aún se nos queda la suposición de la demora sobre la cual, son en caso de ser doble que por Panamá que haya precisión de detenerse un mes en el Realejo, Chinandega o León como puede una persona mantenerse con decencia por ocho pesos mensuales, no resultaría de todo, de viaje y demora más de una onza o 17 pesos, que relativamente a los 60 & 6 reales que es casi indispensable emplear por Panamá en el viaje y demora de solo 15 días, es poco menos que insignificante.

Lo dicho solo debe entenderse de la condición actual de los dos istmos, pues respecto a las mejoras de que son ambos susceptible, nos queda aún que decir muchos más en favor del nuestro.

La mejora que en primer lugar puede haber en uno y otro punto, es la que resulta de la introducción de los vapores, que en Nicaragua está al verificarse, no oyéndose decir nada sobre eso, relativamente a Panamá. Que sea dable introducir por el río San Juan del Norte vaporcitos semejantes a los del alto Or.o[1] es cosa que nadie pone en duda; esto es quince horas, cuando más, subir el río y en veinte llegar a la embocadura del nombrado Las Lajas, es menos evidente; y requiere tres horas por lo menos más fácil atravesar las cinco leguas del istmo, desde las Lajas a San Juan del Sur (resultando 23 horas de un mar al otro) esta bien demostrado.

Entiéndase que no hablamos de ferrocarril ni de canal sino solamente de vapores en el río de San Juan del Norte, a los que, agregando otros en San Juan del Sur, lo cual sobre ser muy fácil, es también probable, se pondrían los pasajeros en diez o doce horas más (y en treinta y tres desde San Juan del Norte) en el puerto de Realejo, dado que se quisiera pasar  a este punto.

¿Podrá haber una brevedad igual en Panamá? Claro es que no. Por aquella vía, a menos que no supongamos el ferrocarril en ejercicio, no podrá verificarse el tránsito de un mar al otro, en menos de un día y medio en el verano y de dos en el inverno; la razón salta a la vista; pasaría de vapor en ocho o diez horas el río de Chagres y en el istmo se emplearía siempre un día yendo bien al transeúnte. Hay pues la diferencia, introducidos los vapores, entre Nicaragua y Panamá de 10 horas; puesto que por Nicaragua solo se emplearían veinte y tres y por vía de Panamá de treinta y cuatro, ventaja que unida a las demás que publicamos en el número anterior, dan la ventaja al istmo de Nicaragua sobre el de Panamá de veinte y uno.

Recuérdense ahora la diferencia de cinco días de vapor que existe entre uno y otro istmo, respecto a los que salen de cualquier parte de los Estados Unidos para California a otro puerto del Norte en el Pacífico, y se echará de ver que la inferioridad del istmo de Panamá relativamente al nuestro no es ya en proporción de uno a veinte, sino en la uno a cincuenta.

Pero no es esta la única mejora, que pueden admitir ambas vías de comunicación interoceánica. Se ha principiado, como ya hemos dicho un ferrocarril en Panamá y en Nicaragua deberá también darse principio a otro, muy en breve. Y no se crea, que deba la conclusión del primero verificarse antes que la del segundo, pues, aunque el uso se haya comenzado y el otro esté por principiarse, es tal la diferencia de la elevación y de las otras circunstancias del terreno, que se podrá adelantar, según los inteligentes en la materia, mucho más durante un año en el istmo de Nicaragua que en dos años en el de Panamá, sin que falten quienes den a este último un plazo muy adelantado,

Demos que ya estén en ejercicio ambos ferrocarriles ¿cuál dará mayores resultados? Para los ferrocarriles de Nicaragua sin la menor duda, pues hay muchos problemas en el tránsito y pueden ir dejando y tomando en ellas paseantes y pasajeros; para pasar aunque tengan la desventaja de  algunas horas respecto a los que pasan por ferrocarril de Panamá, hay la esperanza, (bien de principio al ferrocarril desde Granada o bien desde Moabita[2]) de pasar en el día desde un mar al otro y además el placer inexplicable que debe ofrecerles la vista de hermosas poblaciones y de campos vestidos y adornados de cuantas galas la naturaleza puede presentar, prescindiendo de las demás ventajas, y de los cinco días que hemos calculado en favor del tránsito por este istmo, para los puntos del norte en el Pacífico. No quisiéramos equivocarnos, pero estamos en la íntima convicción de que, verificadas ambas empresas de ferrocarril, la de Nicaragua y Panamá, no habría un solo viajero del Norte de la América en ambos océanos, ni europeo, ni habitante de Asia & que al dirigirse a cualquiera de estos puntos, no prefiriera nuestro istmo, o mejor o mejor dicho, el ferrocarril de Nicaragua. La razón no puede ocultarse a quien tenga algunos medianos conocimientos de geografía. Paseemos ya la mayor perfección de que pudieran ser capaces los puntos en cuestión… etc.  amazon.com/author/csarcaralv

 

[1] Nueva Orleans ¿?

[2] Moabita es el nombre histórico que recibía una importante instalación portuaria y estación de tren ubicada en las orillas del Lago de Managua, en Nicaragua. El sitio corresponde geográficamente al actual Puerto Momotombo y se encuentra cerca de las famosas ruinas arqueológicas de León Viejo.

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Del libro inédito “Un Alma Frente al Espejo”

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