Rosa Panameño, de 47 años, se dedica al oficio de lustrabotas en la Plaza Libertad del centro de San Salvador, a pesar que dicho oficio sea más visto para hombres, ella demuestra que rompe estereotipos para llevar el sustento a su hijo y nieto. Expresó un mensaje para todas las madres del mundo y en especial a las de El Salvador: “Somos las campeonas del mundo”. Foto Diario Co Latino/Samuel Amaya
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