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Ingleses en Centroamérica XIII

Caralvá

Intimissimun

Gaceta del Salvador en la República de Centroamérica

San Salvador Julio 12 de 1850

El público ha visto en nuestro número anterior las comunicaciones dirigidas por este Gobierno al de Guatemala, en que se le pidió una explicación franca acerca de estos dos puntos: 1º sobre el proyecto que se pretendía en aquel Estado de armar partidas e introducirlas a este a hacernos una guerra de facción y 2º si se aprestan fuerzas británicas en el establecimiento de Belize para introducirlas al territorio de Guatemala. – Ahora le presentamos las contestaciones que aquel gobierno da a este con relación a las comunicaciones referidas, para que se juzgue en vista de ellas la manera evasiva, injuriosa y aún descortés con que en este asunto se ha conducido.

En las dos notas que anteceden no se ve otra cosa que la antigua manía de inculpar al Salvador por los funestos resultados que en Guatemala ha dado la política de aquella administración, y el régimen tiránico y bárbaro que con una mano de hierro oprimiera a aquellos pueblos, por saciar mejor sus miserables y ruines pasiones.

Contraigámonos a la primera de estas notas. – En el primer párrafo se dice que pudiera excusarse de dar explicación alguna sobre el asunto a que se refiere la que se le dirigió en 27 de junio próximo pasado habiéndose abstenido de hacer ningún reclamo a este Gobierno por su conducta hostil para con aquel Estado acreditada con hechos notorios.

Nosotros ya esperábamos ver por toda respuesta a una reclamación fundada en datos muy positivos una contestación insignificante, envuelta en la impostura y la calumnia.  – Nadie podrá dejar de conocer que, si El Salvador hubiera tomado parte en la facción de la montaña, esta hubiera prosperado en vez de debilitarse, y al presente se hallarían las cosas muy de otra manera. – Pero el Gobierno de Estado no queriendo conocer la verdadera causa de los males que lo afligen, atribuye su malestar al del Salvador, fundándose únicamente en supercherías. ¿Dónde están las pruebas de esos hechos notorios? ¿Por qué no las ha publicado? Muchas veces se le ha invitado a ello y aún no lo han hecho. – Siempre que ha levantado su charla imprudente para desacreditar a este Gobierno se le ha demostrado hasta la evidencia la falsedad de sus asertos.

En el 2º párrafo de la nota en cuestión se dice que no por falta de derecho para usar de legítimas represalias, sino en observancia de los principios que han guiado y guiarán a la administración de Guatemala, se ha rehusado antes a dar auxilios a súbditos emigrados de este Estado &.

¿De dónde nace este derecho que cree tener el Gobierno de Guatemala? ¿Dónde está el código que lo autorice? ¿y Cuál es el motivo para ejercerlo? Si su condición de hecho, sin constitución, ni leyes, es el código en que pretende apoyarse, nosotros no lo reconocemos, porque la voluntad descrecionaria  del que manda solo puede servir de código a los gobierno irregulares y absolutos.

El derecho de represalia solo pudiera asistir al Salvador que ha sufrido los efectos de varias facciones auxiliadas con todo género de recursos por aquel Gobierno y su General Carrera en diversas épocas y por largo tiempo en cada una de ellas.

¿Y cuáles son y han sido esos principios que ahora decanta la administración de Guatemala, en todas las épocas que esta ha estado por desgracia en manos del partido que hoy se denomina conservador? – Bastante los conocemos los centroamericanos, porque hemos visto todos sus horrores, y sufrido sus funestas consecuencias. – De ellos nace la tendencia a la dominación exclusiva que han procurado constantemente sobre todos los Estados, trayéndoles la guerra para conseguirlo, y aun apoyándola en un poder extranjero.

Díganlo sino los hijos de Honduras, Nicaragua y El Salvador que sufrieron el incendio, la devastación y la muerte arrojada desde Guatemala, sin más derecho que haberse resistido a recibir el yugo que quisiera imponérseles.

Júzguese pues de la lealtad de aquel gobierno en vista de la contestación que ha dado sobre un asunto de tanta trascendencia. – El nuestro ha fundado su reclamo en documentos auténticos que contienen la especie que la motivó, y el de Guatemala aun evita entrar en la cuestión; y si a pesar de tener el de El Salvador bastante conocimiento de los sentimientos y de la política del de Guatemala no pudo creerlo cómplice en este atentado, la contestación que nos ocupa deja ver que bajo una simulada indignación pretende ocultar su connivencia con los autores de dichos documentos.

Examinemos ya la segunda. – Como se ve no es más que una copia de la que en contestación sobre el mismo asunto dirigió al Supremo Gobierno de Nicaragua.

El gobierno, dice, cree falsas aquellas noticias porque Guatemala se halla en paz con la Gran Bretaña, y no hay motivo para que sea violado su territorio.

Es bien original el modo de evadir la contestación. – ¿Quién al leer las notas que los Gobiernos de Nicaragua y El Salvador dirigieron al de Guatemala, no conocerá que no se trata de invasión de ingleses contra éste, sino de auxilio que este pide para invadir a los otros Estados? – Solo la falta de buena fe o la carencia absoluta de razón puede haber hecho que se comprendan como las comprendió el gobierno de Guatemala.

Intenta en seguida hacer creer que las noticias a que se refiere el Gobierno de Nicaragua son invenciones en El Salvador con la mira de indisponer y coligar a Honduras y Nicaragua contra Guatemala. – Nos alegramos mucho de que su gobierno haya soltado esta prenda que revela todo su encono y pone en claro la inculpabilidad de El Salvador, porque sabiendo el de Nicaragua, como lo sabe muy bien, de donde le han llegado aquellas noticias, conocerá la suposición injuriosa del de Guatemala.

No ignoramos sus buenas relaciones con la Gran Bretaña, pues bastante se dejan ver por el empeño de defender los avances que algunos agentes ingleses han ejecutado en nuestro suelo, como es público y notorio.

Comparemos por último el contenido de los dos conceptos de que hemos hecho mérito, y se verá que dan por resultado la conclusión más peregrina, – En el 1º se dice que no hay motivo alguno de discordia entre Guatemala y la Gran Bretaña, y que por tanto no debe temerse una invasión de fuerzas ingleses; en el 2º se pretende que las noticias que sobre el particular recibió el Supremo Director de Nicaragua, y por la que este pidió explicaciones fueron inventadas en El Salvador para indisponer  y coligar a aquel Estado y al de Honduras contra Guatemala. – ¿De qué se diga estar amenazado Guatemala por fuerzas británicas, podrá deducirse que El Salvador concite a Nicaragua y Honduras contra aquel Estado? – ¿No se ve aquí manifiestamente que aquel Gobierno no quiso comprender el verdadero espíritu de la interpelación que se le hizo a este respecto?

Esto deja ver claramente la falta de buena fe y lealtad con que Guatemala ha tratado este asunto. Júzguelo el público.

Se le interpela sobre el depravado proyecto de revolucionar este Estado y contesta con suposiciones gratuitas e injuriosas, sin desvanecer en nada los datos en que se apoyó este Gobierno para hacerlo.

Se le interpela sobre el no menos inicuo atentado de introducir fuerzas inglesas que comprometerían la independencia de Centroamérica, y vemos por respuesta una verdadera contradicción que demuestra sus secretas maquinaciones. – Esto no es contestar; es dejar en pie las justas sospechas de los gobiernos que lo ha interpelado. – Demos publicidad a estos hechos para que impuestos todos de los que ocurre, hagan justicia a los Estados, si para sostener sus derechos de independencia se vieren en la necesidad de apoyarse en la fuerza.   amazon.com/author/csarcaralv

 

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