Redacción Nacionales
@DiarioCoLatino
El médico en psiquiatría y analista político, Miguel Fortín Magaña, hizo críticas a la situación económica e institucional de El Salvador; además, cuestionó la concentración de poder del Gobierno y advirtió sobre más deterioro en el país. Asimismo, aseguró que el modelo del actual gobierno es la «improvisación y la ineptitud».
Durante la entrevista el Encuentro con Julio Villagrán, Fortín Magaña sostuvo que El Salvador enfrenta una profunda crisis institucional y económica, señalando que existe una acumulación de poder sin precedentes en manos del oficialismo. Según afirmó, el control del Ejecutivo sobre la Asamblea Legislativa, las alcaldías y otras instituciones estatales ha debilitado los contrapesos democráticos y reducido los espacios de discusión política.
El debate inició con reflexiones sobre el futuro político del país y las expectativas de cara a los próximos procesos electorales. El entrevistado expresó preocupación por el nivel de endeudamiento estatal y cuestionó el uso de recursos públicos en proyectos gubernamentales.
A lo largo de la entrevista, el analista sostuvo que el país atraviesa un modelo basado en la “improvisación” y la “ineptitud”, mencionando como ejemplos diversas obras de infraestructura desarrolladas en el área metropolitana de San Salvador.
Entre los casos citados estuvieron los trabajos sobre la carretera Jerusalén, las modificaciones viales en las cercanías del aeropuerto internacional y las intervenciones realizadas en la zona de Los Chorros.
Asimismo, criticó los millonarios gastos estatales en proyectos que, según su valoración, priorizan la imagen sobre las necesidades estructurales del país. Entre ellos mencionó el vacunatorio nacional construido durante la pandemia y otras obras públicas que, afirmó, presentan problemas de funcionalidad.
Cuestionamientos al discurso oficial
Magaña también destacó el contraste entre la narrativa gubernamental y la realidad social que, según el entrevistado, vive gran parte de la población. El analista cuestionó los mensajes oficiales que presentan a El Salvador como un país de “primer mundo” en áreas como educación y salud.
En materia educativa, aseguró que muchas escuelas públicas continúan en condiciones precarias y criticó que funcionarios públicos opten por matricular a sus hijos en instituciones privadas mientras promueven el discurso de una educación estatal de alto nivel.
También se refirió a la situación del sistema de salud, especialmente al estado del Hospital Rosales y otras instalaciones hospitalarias. Según dijo, algunos proyectos han sido utilizados más como herramientas de propaganda que como soluciones integrales para los problemas sanitarios del país.
En el ámbito económico, sostuvo que El Salvador se ha convertido en un país “más pobre” y con mayores niveles de deuda pública. Comparó el crecimiento económico salvadoreño con el de otros países de Centroamérica y señaló que los indicadores regionales muestran un rezago económico.
Debate sobre democracia y reelección
Otro de los temas abordados fue la reforma constitucional y la reelección presidencial. El entrevistado cuestionó los recientes cambios impulsados desde la Asamblea Legislativa y argumentó que varias reformas vulneran principios constitucionales considerados “cláusulas pétreas”.
También criticó al Tribunal Supremo Electoral y aseguró que existe un control político sobre las instituciones encargadas de organizar los comicios. Según afirmó, el oficialismo ya no intenta aparentar pluralidad política y concentra el poder de decisión en distintas estructuras estatales.
En ese contexto, expresó dudas sobre la posibilidad de cambios mediante las elecciones y señaló que la oposición enfrenta condiciones desfavorables.
Régimen de excepción y temor social
La conversación también abordó el impacto social del régimen de excepción vigente en el país desde marzo de 2022. Magaña afirmó que existe miedo entre familiares de personas detenidas, quienes en muchos casos evitan denunciar irregularidades o exigir información sobre sus parientes por temor a represalias.
De acuerdo con sus declaraciones, el temor ha generado un ambiente de silencio entre amplios sectores de la sociedad. Incluso, sostuvo que parte de la población cree estar bajo vigilancia permanente, lo que, a su juicio, evidencia rasgos autoritarios dentro del sistema político salvadoreño.
El analista también hizo referencia a diversos casos de figuras públicas y opositores que han enfrentado procesos judiciales o abandonado el país. En su opinión, esto forma parte de un clima de presión política que limita la crítica pública y debilita la libertad de expresión.
Un país polarizado
La entrevista reflejó el profundo nivel de polarización política que atraviesa El Salvador. Mientras el Gobierno mantiene altos niveles de respaldo popular sustentados en su estrategia de seguridad y control territorial, sectores críticos advierten sobre el debilitamiento de la institucionalidad democrática y el aumento de la concentración de poder.
Las opiniones vertidas durante el programa representan una visión crítica del rumbo actual del país y evidencian la tensión existente entre el discurso oficial y los cuestionamientos provenientes de sectores opositores, analistas y defensores de derechos humanos.
En medio de ese escenario, el debate sobre democracia, institucionalidad, seguridad y libertades públicas continúa marcando la agenda política salvadoreña.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted