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El concepto de (-)Kujkul (Gespenst) II

Las palabras, el dinero y las cosas

 

Rafael Lara-Martínez

Professor Emeritus, New Mexico Tech

[email protected] /

https://nmt.academia.edu/RafaelLara

Desde Comala siempre…

Al regresar, el Espectro (Gespenst, -Kujkul) testimonia de un pasado vivo y de un futuro viviente.  JD

 I.I.  Dinero y Fantasma

Para ilustrar ese postulado —la lengua como Fantasma de lo Real— se examina en detalle un relato selecto del libro Titajtakezakan.  Hablando a través del tiempo.  Inventario de la tradición oral de Santo Domingo de Guzmán, recién publicado en agosto de 2018.  La narración se intitula “Katka kiktajtanit tumin ka kujkul; Antes-(lo)-pedimos / Lo-pedíamos dinero a Kujkul”.  Si brevemente narra el encuentro anunciado de un campesino pobre, sin empleo, con un desconocido —caballero, calificado de Kujkul— es necesario otorgarle el formato adecuado antes de ofrecer una interpretación hipotética.

Luego de transcribir el cuento y numerar las oraciones, se ofrece una doble traducción: semi-literal y estandarizada.  Ante todo, la primera glosa calca el ritmo poético original, así como el contraste entre la narración y el diálogo, antecedido por un guión largo (—).  La discrepancia más obvia la exhiben dos verbos conjugados en serie, cual lo calca el lenguaje coloquial salvadoreño: “andá bañate = ve a bañarte” en castellano estándar.  Esta armonía la aplica también la secuencia “verbo auxiliar + verbo infinitivo castellano / conjugado náhuat”.  Aun si la cuestión gramatical no se somete al análisis, es preciso comentar otras diferencias tajantes con el castellano.  Por alegoría melódica, el discurso náhuat lo determina un carácter discordante, según el modelo de la música atonal del siglo XX.  Los ejemplos prototípicos de esa disonancia musical la exhiben los enunciados (3, 9, 10), (15) y (23).

Los primeros paradigmas (3, 9, 10) transportan el relato del pasado al presente —usual en casi todas las narraciones del libro: “yawi katka…wan kiski, iba…y sale”; ajsik…wan kilwia, llegó…y dice”.  El segundo (15) muestra el desacuerdo entre el índice verbal en singular y la frase nominal en plural.  Debe contrastarse con el enunciado (17) en acorde musical.  Esto es, “tikmiktia kujkuyamet, lo-matás cerdos” (15) se contrapone a “kikmiktia ne kujkuyamet, los-mata los cerdos” (17).  Para concluir esta atonalidad, (23) exhibe la misma desavenencia, entre la terminación del pretérito singular (-k) —gramaticalmente –ket— y la frase nominal en plural por reduplicación.  Bastan esos tres ejemplos para acentuar la desarmonía entre el discurso efectivo y la gramática prescriptiva.

Por último, hay que anotar la repetición como recurso estilístico propio de la narrativa —acaso anticipo de la “pop music” actual—  la cual debe calcar la traducción.  A menudo la obertura, asienta el estribillo cuya repetición introduce la temática central: “keman witzet katka keman ne mijmil xilukisat u yawiya elukisat witzet katka ne wey ejekat wan…, cuando venían cuando las milpas jilotes-salen o va ya, elote-salen, venían el gran viento y/con” (el plural de “viento” sólo lo marca el verbo; en contraste, véase: wan kiané panu katka ne ejekat, ne ejekat yawi, y así pasaba el viento, el viento (se) va”; lo mismo sucede con “(ne) lujluj”, “chamán/es”, cuyo número lo marca el verbo).

Sin duda, se trata de un antiguo recurso habitual, ya que la teoría materialista del Fantasma-Espectro (Gespenst, -Kujkul) reitera este término clave tres veces, el inicio del “Manifiesto del Partido Comunista (1847)”: “un fantasma/espectro (Gespenst/Kujkul) recorre/se cierne (geht um)…el fantasma/espectro (Gespenst/Kujkul)  del…contra ese fantasma/espectro (Gespenst/Kujkul)”).  He aquí, a continuación el relato, cuyo único cambio ortográfico consiste en restituir la “tz”.  Se recuerda que por tradición se conserva la grafía “x” para la “sh” del inglés, tal cual se utiliza en Guatemala y en México.

Resumen de los rasgos gramaticales :

1) lengua serial, verbos conjugados en serie,

2) relato del pasado en el presente,

3) discordancia entre índice verbal y complemento,

4) repetición, recurso estilístico.

 

Katka kiktajtanit tumin ka kujkul 

“Nemituya se takat, se takat iwan isiwaw wan ipilawan, ne takat kilwij ne isiwaw (1): “Xikita ka niu niktemua kan nitekiti wan niu nikita tay nikajsi, anka kia niknamiki ne kujkul” (2). Yawi katka tik ne ujti, wan kiski ne takat pak se kawax wan kitajtanilij (3): “¿Pal kan tiyaw?” (4). ‘Né ninejnemi, niu niktemua kan nitekiti; tes nikajsi” (5).  “Pero asu tikneki —kilwij— naja nimetzmaka kan titekiti” (6). “¿Kia?”, kilwij (7).  “Kia, xitejku”, kilwij (8).  Walaj ne takat wan tejkuk, wan keman kitak, ajsik ne ustut wan kilwia (9): “¡Ximuixpilu!” (10).  Pero ken ina ka yaja kimatiaya chupi katka, ne ixumpe kikuminki, muixpiluj wan keman kitak nemik tik ne cueva (10), kalijtik, wey ken se weytechan (11).  Né nemituya muchi, tukniwan (12). Ina ka kilwia (13): “¿Wan tay nutekiw tiu tinechmaka?” (14).  “Ne mutekiw niu nimetzmaka tikmiktia kujkuyamet” (15).  “Nemi yek”, kilwia (16).  Uksé tunal mutalij kikmiktia ne kujkuyamet… wan se kuyamet kilwij (17): “Xikita, pal weli tikisa nin, ma xu xikwi tzitzinakajtuk (18), xikwi tekunal, ka yawit metzilwiat ka yawit metztaxtawiat, wan taja tina (19): Tekunal nikneki” (20).  Yejemet yawit kitaliat ne tumin sujsul tzitzinaka, wan taja tina (21): Tekunal nikneki” (22).  Panuk ne tujtunal, wan kilwij: “¡Niawa!” (23).  “Nemi yek, niu nimetztaxtawia -kilwia-, ¿tay tikneki: tekunal u wey tumin tzitzinakajtuk? (24).  “Te, naja nikneki tekunal’ (25). ‘¿Wan tayika tikneki tekunal?’ (26).  ‘Naja tekunal nikneki’, kilwia (27). Ne kuyamet katka tukniwan wan kilwij: ‘Xawa, asu te, kiané tiu tinaka ken tejemet: ka nin techpiat wan tes weli tiawit, nemanha techkwat’ (28).  Yaja yajki, kiski, kwikak itekunal (29). Keman ajsik ka ichan muchiwki tumin, pero ina ka sejsenpa mikik (30): kizkiltij sesek tutunik wan mikik” (31), inak ne nanzin Teresa Cortéz nakak viuda ipal Pérez (32).  (se anota que la grafía “z” del libro, se restituye en “tz” según la ortografía tradicional).

 

Antes-(lo)-pedimos/ Lo-pedíamos dinero a Kujkul

Había un hombre, un hombre con su mujer y sus hijos, el hombre le dice (a) la su mujer (1).

—Ve(lo)/Mirá que voy, lo busco dónde trabajo y voy, lo veo qué lo consigo.  Quizás si lo encuentro el Espectro (2).

Iba en el camino y sale un hombre sobre un caballo y lo/e pide/solicita (3):

—¿Para/de dónde vas? (4).

—Ahí camino, voy, lo busco dónde trabajo: no lo encuentro (5).

—Pero si lo querés —le dijo— yo te doy dónde trabajás (6 ).

—¿Sí?, le dijo (7).

—Sí, montá, le dijo (8).

Vino el hombre y montó, y cuando lo vio, llegó el barranco y dice (9).

—¡Agachate! (10).

Pero como relata/dice que él sabía ya poco, el su sombrero lo tiró, se agachó y cuando lo vio, estaba en la cueva (10), entró, (es) grande como un pueblo grande (11).  Ahí había toda/o(s), gentes (12).  Relata que lo dice (13):

—¿Y qué mi trabajo vas, me das? (14)

—El tu trabajo voy, te doy, lo matás cerdos (15).

—Está bien, le dijo (16).

Otro día se puso, los mata los cerdos y un cerdo le dijo (17).

—Ve(lo)/Mirá, para es-posible salís (de) aquí, no vayás, agarrás abrillantado/oro (18): agarrá carbón, que van, te dicen que van, te pagan, y vos relatás/decís (19):

—Carbón lo quiero” (20).

—Ellos van, te ponen el dinero, mucho brillante, y vos relatás/decís (21).

—Carbón lo quiero” (22):

Pasó los días, y le dijo:

—(Me) voy ya” (23).

—Está bien, voy, te pago —le dijo—, ¿qué lo querés?”: Carbón o gran(de) dinero abrillantado (24).

—No, yo lo quiero carbón” (25).

—¿Y por qué lo querés carbón? (26).

—Yo carbón lo quiero”, le dijo (27).

El cerdo era gente(s) y le dijo:

—Adiós/Vete, si no así vas, quedás como nosotros: que aquí nos tienen y no es-posible, vamos, después nos comen (28).

Él fue, salió, lo llevó su carbón (29).  Cuando llegó a/de su hogar, se hizo dinero, pero relata/dice que siempre murió (30): le agarró frío-duro/paludismo y murió (31), relató la señora Teresa Cortez quedó viuda de Pérez (32).

 

(Traducción estandarizada: Había un hombre, un hombre con su mujer y sus hijos, el hombre le dice (a) la su mujer.  —Mirá que voy a buscar dónde trabajo y voy a mirar qué consigo.  Quizás si encuentro el Espectro.  Iba en el camino y sale un hombre sobre un caballo y lo/e pide/solicita.  —¿Para dónde vas?  —Ahí camino, voy a buscar dónde trabajo; no lo encuentro.  —Pero si lo querés —le dijo— yo te doy dónde trabajar.  —¿Sí?, le dijo.  —Sí, montá, le dijo.

Vino el hombre y montó, y cuando lo vio, llegó el barranco y dice.  —¡Agachate!  Pero como dice que él sabía ya algo, su sombrero lo tiró, se agachó y cuando vio, estaba en la cueva.  Entró; es grande como un pueblo grande.  Ahí había toda (clase de) gente.  Relata qué lo dice.  —¿Y qué mi trabajo vas, me das?  —El trabajo (que) te voy a dar; matás cerdos.  —Está bien, le dijo.  Otro día se puso; mata los cerdos y un cerdo le dijo.  —Mirá, para ser posible, salís (de) aquí, no vayás a agarrar abrillantado/oro: agarrá carbón, que te van a decir que te van a pagar, y vos decís: —Carbón lo quiero.  —Ellos te van a poner el dinero, mucho brillante, y vos decís.  —Carbón lo quiero.  Pasó los días, y le dijo: —(Me) voy ya.  —Está bien, voy, te pago —le dijo—, ¿qué lo querés: Carbón o gran(de) dinero abrillantado?  —No, yo lo quiero carbón.  —¿Y por qué lo querés carbón?  —Yo carbón lo quiero”, le dijo.  El cerdo era gente y le dijo: —Adiós/Vete, si no así vas a quedar como nosotros: que aquí nos tienen y no es-posible irnos; después nos comen.  Él fue, salió, lo llevó su carbón.  Cuando llegó a su hogar, se hizo dinero, pero dice que siempre murió: le agarró frío-duro/paludismo y murió, relató la señora Teresa Cortez quedó viuda de Pérez).

 

I.I. I.  Descenso a los infiernos

Una primera lectura literal la insinúa el libro al cristianizar la tradición indígena.  El –Kujkul se vuelve el “Diablo” o “Demonio” quien, a caballo, conduce a los seres humanos a un mundo subterráneo.  Todos los elementos del viaje al inframundo se hallan presentes.  El Espectro guía al desempleado hacia un barranco (ustut) y lo interna en una cueva (cueva; xaput).  Ahí se despliega una ciudad cuya diversidad impresiona al narrador.  En ese recinto encerrado, los pobladores indefinidos —“yehemet, ellos” (enunciado 21)— el protagonista los define como depredadores caníbales.  Se alimentan de seres humanos quienes, convertidos en cerdos, los sacrifican en el matadero.

Tal es la labor que el Espectro le asigna al narrador.  Debe destazar cerdos humanos para recibir a cambio la retribución monetaria que busca.  De otra manera, jamás cumpliría su obligación marital y paternal de mantener a su familia.  El enunciado (13) aclara que se trata de un verdadero testimonio ocular, el cual refiere una experiencia vivida en carne propia por un conocido.  La narradora asegura que “ina ka kilwia, relata qué lo dice; dice que lo dice [Hechos]”.

Por ello, debería juzgarse de igual manera que la literatura canonizada en los años ochenta.  De lo contrario, implícitamente se presupone que el náhuat carece de la capacidad de atestiguar.  No reportaría una perspectiva particular de la cualidad sensible de las cosas ni de la historia, la cual debe aún recobrarse, esto es, contraponerse a la versión mestiza oficial.  En breve, el relato ofrecería una versión actualizada del “Descenso ad Inferos, Descenso a los infiernos”.  Se trata de un motivo clásico y universal que, a imagen de la agricultura, presupone un fondo sombrío del cual se rescata una presea.

Continuará

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