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domingo , 22 octubre 2017
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De la determinación  en náhuat-pipil

De la determinación en náhuat-pipil

Rafael Lara-Martínez
(New Mexico Tech, viagra
soter@nmt.edu)
Desde Comala siempre…

II.  La determinación
Tanto un sustantivo determinado —antecedido por el artículo definido, no rx ne— al igual que una oración completa, precedida por el mismo “adjuntor”, cumplen una función referencial y nominal la cual proviene de su idea predicativa: “el profesor = el que profesa”; “el presidente = el que preside”, etc.  Por ello, si Campbell interpreta tal palabra como “artículo” y “pronombre relativo” (56-57 y 128-129), los textos de Schultze-Jena no lo contradirían.  Una propiedad de la omni-predicación consiste en que el mismo artículo introduce un sustantivo o una palabra verbal, ya que ambos son predicados de una entidad definida.  Se destaca el artículo para visualizarlo en las oraciones complejas extraídas de los relatos mito-poéticos.  A tales relaciones de correferencia, Andrews (149-ss.) las llama “suplemento” opcional que facilita en el náhuatl-mexicano la expresión “entrecruzada” del inglés.
(6) najaa nia-kb-kuj-ki NE kaawayub NE ti-kb-ita-k yaaluwa yo compré el caballo que viste ayer.  (Campbell, 260).
yoa yoa-lob-comprar-pretérito artículo caballob artículo tú-lob-ver-pretérito ayer
(soy yo yo-lo-compré es el caballo es el (que) tú-lo-viste ayer).  Nótese el uso de ne antecediendo un sustantivo y una oración completa, la cual podría funcionar como argumento de un verbo (“el (que) tú-lo-viste ayer lo compré”).  Donde los subíndices /a/ y /b/ marcan las correferencias cohesivas y justifican las fórmulas triádicas siguientes por razones correferenciales: (X – Ya)1 – (Xa – Zb – Y)2 ne (X –Yb) ne (Xc – Zb – Y)3 Adverbio.
(7) yawi-t miak i-uan yaja NE gi-chiwa-t se yuwalu, ki-chiwa-t naka-tamal uan NE ki-yaj-kawa-t NE siwapil, ki-tal-ia-t i-tajku kan taka-ti-k-nemi NI at
Van muchos con él/ella quienes hacen una fiesta, hacen nacatamales y quienes abandonan a la muchacha, la sientan al centro donde estaba naciendo el agua
ir-plural muchos posesivo-compañía él/ella artículo lo/a-hacer-plural una fiesta, lo/a-hacer-plural, lo/a-hacer-plural carne-tamal compañía artículo lo/a-abandonar/ofrendar artículo muchacha, lo/a-sentar-plural posesivo-medio donde nacer-causativo-pretérito-existencial artículo agua.
Van muchos con él/ella, los que hacen una fiesta, hacen nacatamales y los que abandonan a la muchacha, la sientan al centro donde estaba naciendo el agua.
Nótese el uso reiterado del artículo o demostrativo ne, antecediendo a una secuencia verbal o a un sustantivo.  Igualmente funcionaría como oración “los (que) la-abandonan (a) la muchacha la-sientan…”.
Sean las secuencias nominales —ne kaawayu (6), ne siwapil (7)— y las verbales —ne ti-k-ita-k (6), ne ki-chiwa-t (7) ne ki-yaj-kawa-t ne siwapil (7)— las cinco frases podrían funcionar como argumento, de igual manera que sus correspondientes castellanas: “el (que es) caballo”, “la (que es) muchacha” y las verbales, “el que viste”, “los que hacen” y “los que abandonan a la muchacha”.  O, si se prefiere, todas esas series predicativas cumplen el requisito de funcionar como argumento (X/Z) de un predicado (Y).
De tal equivalencia predicativa —la del verbo y la del sustantivo— se obtendría que (8) se invertiría en (9):
(8) ne yawi ø-mets-ilia ne ø-tet    la que va a hablarte — (es) la (que es)        piedra
(artículo va te-decir artículo piedra)
ne X — ne Y / donde cada término corresponde a una oración en sí por lo que la fórmula ampliada sería: (ne (xa-y) – (xa-z-y) ) X – (ne (xa-y)) Y

(9) ne ø-tet ne yawi ø-mets-ilia    la (que es) piedra — (es) la que va a        hablarte
ne Y — ne X.
Se trataría de una reversión en espejeo en la cual la orientación primaria hacia el verbo se voltea hacia el sujeto o argumento el cual, a su vez, también se expresa por un elemento predicativo: ø-tet, “es piedra”.  Viceversa, el complejo verbal igualmente funcionaría como frase nominal o argumento: “la que va a hablarte/la que te hablará/la que va te habla”, acaso señalando una inversión X — Y hacia Y — X semejante a la reversión que ocurre durante el acto de habla, Yo — Tú.  Se trata del “isomorfismo de la estructura bipartita” Argumento —Predicado (Launay, 1994: 30).  En (10), un ejemplo adicional basta para asegurar la recurrencia de esta doble aparición del artículo o demostrativo ne en una oración, ante un compuesto verbal y ante un sustantivo a la vez:

(10) ne ø-ki-chiwa ne ø-chukulat   es (ella) la que hace el (que es)         chocolate
(artículo/demostrativo lo/a-hacer         artículo/demostrativo  chocolate).
Donde ne refiere a se síwat ma-yawi tisi [ne kakawat] tik se metat (una muchacha que vaya a molerlo [el cacao] en un metate), esto es, a “una muchacha” quien previamente “muele” el cacao “en un metate” antes de procesarlo, a petición de los hombres. Otro segundo ejemplo (11) añadiría una tercera secuencia antecedida por el artículo determinado, en la cual la relación genitiva entre la primera y la segunda se halla sobre entendida, de manera paratáctica, sin posesión alguna que la marque en la gramática de superficie.
(11) ne tajkua ne miki-nia ne kia-kwika-t   Es la mitad del muerto la que traen (donde       /a/ = correferencia)
la mitad del muerto (es) la/lo que    traen (la (que es) mitad, el /la (que es   muerto/a), el/la (que) lo/a traen).
Si la “restricción de no-definición” describe  una de las propiedades del “predicado” (Launay, 1994: 5 y 81), la oración anterior parecería constituirse por tres argumentos en serie, en concatenación (ne (X –Y) – ne (X – Y) – ne (X – Z – Y)), cuya determinación descalificaría la presencia misma de un predicado (Y): “la que es mitad — el que es muerto — la/o que traen”.  Su único enlace lo establecería la correferencia estricta (a) entre el objeto (ki-) del último verbo nominalizado y los argumentos nominales anteriores, a saber: (Xa – Y)1 – (Xa – Y)2 – (X – (Za – Y ))3.  Esta cuestión espinosa queda pendiente.  Se presupondría una tendencia hacia la nominalización, esto es, ya no a la expresión de oraciones yuxtapuestas sino de argumentos en serie.  De esta manera se alcanzan los límites de la sintaxis náhuat-pipil para derivar en la poética.

III.  Final
La determinación en náhuat-pipil configura una esfera muy diversa a la de las lenguas indo-europeas que le sirven de paradigma.  El artículo definido, demostrativo o “adjuntor” ne —in en náhuatl-mexicano— convierte un predicado nominal o verbal, es decir, una oración completa en argumento suplementario de otro predicado.  Entre las oraciones en parataxis —frases nominales por asimilación indoeuropea— no existe una jerarquía gramatical.  La cohesión entre los enunciados la establece la correferencia entre los términos más que la subordinación funcional que sólo existe al interior de la palabra verbal hecha oración.  Por esta razón —y por los rasgos estipulados en la sección “I. La nominalización”— existe una distinción tajante en la tipología lingüística del náhuat-pipil y la del castellano.

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