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lunes , 18 diciembre 2017
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Centroamérica sin integración no es viable para el desarrollo económico
Comerciantes de la Frontera San Cristóbal Atescatempa, en Guatemala, transportan mercadería para comercializarla en la zona. Foto Diario Co Latino/Guillermo Martínez.

Centroamérica sin integración no es viable para el desarrollo económico

@SilviaCoLatino

La actividad comercial de pequeños empresarios y artesanos bulle en el límite fronterizo de San Cristóbal, que divide a El Salvador de Guatemala, ahí la oferta de frutas, legumbres, granos básicos, lácteos, ropa y calzado es la actividad económica de la zona que de contar con un marco de “unión aduanera” entre los países del Triángulo Norte podría convertir en polo de desarrollo la región.

Héctor Aguirre, gerente de la Mancomunidad Trinacional del Río Lempa, expresó que se encuentran interesados en superar junto a los 25 gobiernos locales que integran este organismo superar los principales problemas en las zonas fronterizas como el intercambio comercial en general y el tránsito de personas entre Honduras, El Salvador y Guatemala.

En una calle secundaria, a un lado de la frontera de San Cristóbal, muchas personas transitan sin mayor apremio que la compra del día y sus quehaceres. El lugar es conocido como  “punto ciego”, y según explicó Aguirre, ha sido un “paso natural” de la población y comerciantes en pequeño que se han visto afectados por el cordón militar salvadoreño que controla el libre tránsito.

“Desde la época de los mayas este lugar ha sido un paso natural de intercambio comercial, pero ahora una de las principales dificultades que enfrentan las personas de la zona, que no pueden trasladar su producción de maíz, maicillo, frijol o leche, que puede ser de subsistencia familiar o para comercializar sus productos, lo que afecta enormemente la situación de la población a nivel de Seguridad Alimentaria, porque no hay facilidad para que ellos circulen con sus productos que se les considera contrabando, cuando no se trata de eso”, afirmó.

La Mancomunidad Trinacional integrada por 25 gobiernos locales de los municipios fronterizos entre El Salvador, Guatemala y Honduras, con un trabajo a nivel municipal, se distinguen por fomentar valores como la solidaridad. Con dos objetivos fundamentales: impulsar el desarrollo integral y sostenible de la región transfronteriza y la promoción de la integración centroamericana, por medio de la cohesión social y articularse de manera interinstitucional con entidades presentes en la región.

Actualmente, la Mancomunidad Trinacional impulsa la “Estrategia Centroamericana para la facilitación del comercio y la competitividad Gestión Coordinadora en Fronteras”, a partir de las carencias que registra la zona como falta de infraestructura y equipamiento, sistemas de información, procesos de control adecuado y transparencia en la administración fronteriza.

Para Héctor Aguirre no puede ser contrabando cuando se trata de una producción de sobrevivencia, que sirve a la familia en su dieta alimentaria, porque un grupo importante de salvadoreños cultivan en tierras guatemaltecas y cuando transitan con sus provisiones no sobrepasan las 3 ó 4 cargas de maíz o frijoles.

Punto ciego en territorio guatemalteco que conecta la frontera San Cristóbal en el lado salvadoreño y la frontera San Cristóbal Atescatempa, en Guatemala. Los pequeños comerciantes de ambos países han utilizado este paso para comercializar sus productos. Foto Diario Co Latino/Guillermo Martínez.

“¿Qué hace la gente cuando no puede pasar su producción?, pues lo vende en el lugar donde cosechó su cultivo, a bajos precios, sin oportunidad de hacerlo en un mercado donde podría obtener un mejor precio de venta. Nosotros identificamos el hambre y la migración como símbolos de la falta de integración de estos tres países, y sabemos que al desaparecer las fronteras la gente podrá circular libremente y obvio, podrá haber una situación económica mucho más favorable para millones de personas que viven en esta región que demanda seguridad, empleo digno y dé realmente una oportunidad a la gente de cambiar su vida, y lo vamos a constatar cuando la gente se quede en su país, porque entenderá que puede desarrollarse y especialmente los jóvenes que se ven obligados a migrar por la falta de capacidad de los Estados”, manifestó.

Similar lectura tiene la Alcaldesa Silvia Chavarría, de San Antonio Pajonal, Santa Ana, sobre la necesidad de solucionar los problemas de los pequeños agricultores, así como las empresas que se dedican al transporte de carga pesada entre las tres naciones que conforman el Triángulo Norte, a partir de marcos jurídicos como el “Protocolo de Profundización de la Unión Aduanera”, que pese a ser procesos lentos para su implementación pueden retomarse para generar un cambio permanente.

“Nosotros estamos haciendo nuestro trabajo y contamos con muchas políticas locales, pero en este tema no se le ha podido buscar una salida; tenemos la medida que sólo en la época en que se sacan las cosechas no tengan problemas de pasar su producción y se determinan que productos, otro tipo de producto no pasa, porque no está autorizado. Este tipo de situaciones impacta a la población en su seguridad alimentaria y nos ha impactado también como gobierno local y desarrollo del municipio alcanzando nuestras economías y el turismo, si contáramos con la integración, esto evitaría los retrasos de paso, la corrupción y mejoraría el control integral”, afirmó.

Sobre los posibles ilícitos como el tráfico de personas, mercaderías u otro tipo de productos, la edil de San Antonio Pajonal afirmó, que un censo de los pequeños productores es importante para identificar a este grupo poblacional que se beneficiaría de este convenio entre las tres naciones centroamericanas.

“Nosotros vamos a trabajar siempre por la gente honesta, las otra gente que ande en situaciones ilícitas estarán en manos de las autoridades que les corresponde aplicar seguridad. Me reuní con el Vicepresidente de El Salvador, Oscar Ortiz y le solicité el apoyo para nuestra gente y dijo que se encontraban trabajando, pero aún no hemos tenido una respuesta”, comentó.

La pesadilla de una larga espera en el control aduanero, pesaje y una revisión lenta de mercadería que puede sobrepasar las 72 horas, es para Julio Acevedo, transportista nicaragüense, un problema que impacta las economías de las empresas que importan o exportan vía terrestre.

“El puesto fronterizo aquí en San Cristóbal es muy deficiente porque hacen selectivo (escogitación de furgón para revisar carga) y esto atrasa de forma considerable el manejo de la mercadería para que llegue a su destino. Yo tengo tres días de estar acá, transporto cloro desde Guatemala a El Salvador, pero esto es aquí, porque en La Hachadura no tenemos problemas y el retraso no es tanto, pero aquí si, la revisión la hace el contador y dicen que solo hay uno”, detalló.

En cuanto a la posibilidad de un protocolo de integración aduanero, entre Guatemala y El Salvador, Acevedo opinó que “sería mejor, porque ya no habría tanto retraso, como traileros necesitamos que agilicen los datos de nuestras guías de aduana (descripción de mercadería) y si entra al sistema de una aduana esa guía, no hay motivo para que nos detengan en la siguiente aduana”, consideró.

El paso fronterizo “El Florido” que conecta Guatemala con Honduras se encuentra incentivando el “Protocolo de Profundización de la Unión Aduanera”, y no es para menos, Centroamérica en su conjunto representa un mercado de 50 millones de personas, que si compara con otras regiones, indicó Héctor Aguirre de la Mancomunidad Río Lempa, pasa a ser un mercado de relativo interés y de intercambio regional además, de socios comerciales externos como Estados Unidos, Canadá y México.

Asimismo, indicó que las economías de los tres países son similares y comparten una situación alta de pobreza y desempleo, por tanto, la única solución que la gente considera acertada es migrar a Estados Unidos, sabiendo los peligros y dificultades a las que estarán expuestos y mucho más vulnerables la juventud y la niñez, que muchas veces terminan siendo producto de la trata de personas, secuestro o la muerte, pero como región pueden construirse competencia y oportunidades.

“Una de las limitantes para lograr la integración centroamericana son los intereses del gran Capital de estos países con respecto al monopolio que mantienen varias de sus empresas estas naciones. Y otro obstáculo son los intereses particulares de los empleados públicos aduanas, migración, policía, quienes utilizan estos puestos para enriquecerse personalmente producto de la corrupción en estas instancias, por lo que se debe trabajar para erradicarlas”, puntualizó.

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