Saúl Méndez
Colaborador
La Asociación Salvadoreña de Ayuda Humanitaria PRO-VIDA desarrolla diversas acciones de salud comunitaria, prevención de enfermedades y fortalecimiento de la resiliencia en comunidades vulnerables de distintos puntos del país, mediante el acompañamiento a iniciativas locales y la coordinación con instituciones públicas y organizaciones sociales.
Como parte de estas acciones, PRO-VIDA realizó una jornada de fumigación contra el zancudo y recolección de objetos inservibles en la comunidad San Miguelito, cantón Cuyuapa, distrito de Santa Catarina Masahuat, Sonsonate Norte, beneficiando a más de 100 familias. La actividad fue desarrollada en coordinación con la Unidad de Salud y la municipalidad, con el propósito de prevenir enfermedades como el dengue y la chikungunya.
La jornada se realizó en el marco del proyecto “Revitalizando el desarrollo local sostenible y el idioma náhuat en comunidades originarias de El Salvador”, que cuenta con el apoyo financiero de Colectivo El Salvador-Elkartasuna, Gobierno de Navarra y Ayuntamiento de Villava-Atarrabia.

Asimismo, a través de su programa de Salud Comunitaria, PRO-VIDA desarrolló una jornada de fumigación en la comunidad Loma Larga, cantón El Matazano, distrito de Santa Catarina Masahuat, Sonsonate Norte, donde las acciones de prevención beneficiaron a más de 600 habitantes.
Estas actividades buscan reducir la presencia del zancudo transmisor de enfermedades y promover prácticas de prevención entre las familias de comunidades indígenas, mediante acciones coordinadas y de participación comunitaria.
En materia de resiliencia frente a los efectos del cambio climático, PRO-VIDA también realizó visitas de seguimiento a iniciativas productivas lideradas por mujeres en San Francisco Morazán, Chalatenango Centro, con el objetivo de conocer las condiciones de producción ante los efectos del fenómeno de El Niño.
Durante el seguimiento se constató que algunas iniciativas que utilizan semillas criollas de maíz, obtenidas mediante intercambios comunitarios, lograron mantener producción pese a períodos de sequía de hasta dos meses. Sin embargo, la falta de agua ha afectado significativamente el desarrollo de los huertos.
Estas acciones cuentan con el apoyo de Solidaridad Internacional Andalucía y el financiamiento de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, orientado al fortalecimiento de capacidades productivas y de adaptación de las comunidades ante las condiciones climáticas adversas.

Como parte de sus acciones dirigidas a la salud de las mujeres, PRO-VIDA también contribuyó a la prevención del cáncer cervicouterino mediante una jornada médica comunitaria para la toma de citologías en el distrito de San Esteban Catarina, San Vicente Norte.
La actividad fue desarrollada junto a la Asociación de Mujeres AMUSEC y permitió acercar servicios de atención preventiva a las mujeres de las comunidades, desde un enfoque de derechos sexuales y reproductivos. La iniciativa contó con el apoyo del Colectivo El Salvador-Elkartasuna y financiamiento de Azpeitia, además de otras aportaciones públicas.
PRO-VIDA señala que sus acciones forman parte de un trabajo orientado a promover procesos participativos en salud integral, gestión de riesgos, resiliencia frente al cambio climático, desarrollo territorial y fortalecimiento institucional, con énfasis en población en condiciones de mayor vulnerabilidad.
La organización plantea que estos procesos buscan fortalecer las capacidades comunitarias y la coordinación entre actores locales y nacionales, desde un enfoque de derechos, género y generacional, con el propósito de contribuir a mejorar la calidad de vida de las comunidades y reducir las brechas sociales.
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