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Las cajas negras del “Bukelismo”

Editorial

No ha pasado ni un mes desde que el medio digital Infodemia, en alianza con otros medios, revelara que el gobierno de Nayib Bukele ha utilizado desde 2019 hasta julio de 2026 un total de 76.61 millones de dólares en propaganda en medios de comunicación y redes sociales, cuando aparece otro caso de medios al servicio de la propaganda gubernamental: “Caja Negra”.

Este monto, los 76.61 millones de dólares estaba oculto, dado que la información de los gastos del gobierno se mantienen en reserva, algunos hasta por siete años, sobre todo lo referente a las comunicaciones o propaganda. Sin embargo, Infodemia logró romper el secreto del gobierno de Bukele al lograr auditar más de 2,100 procesos de compras y contratos “públicos” de alrededor de 200 entidades relacionados con el Estado.

Es preciso recalcar que la propaganda de gobierno de Nayib Bukele es para perseguir y generar odio a la oposición política y social, sobre todo en las redes sociales, donde ha invertido en granjas de boots y troles.

Por cierto, el caso más sonado del uso de granjas de boots en El Salvador es la que opera Porfirio Chicas, un operador político del bukelismo que es propietario de una decena de cabeceras digitales, que incluso recibió una donación de más de un millón de dólares del gobierno canalizados a través de BANDESAL.

Aunque no es la única granja la de Chicas, porque en el exterior funcionan otras en distintos continentes, cuya función es promover la narrativa gubernamental mediante mentiras, la desinformación o medias verdades. Pero, también, atacando a la oposición política, periodistas y medios “incómodos”, defensores de derechos humanos o cualquiera que critica al gobierno.

En el caso de “Caja Negra”, oscuro como su nombre, pues en su presentación acepta que todo lo hacen desde el anonimato, y con un claro sesgo pro Bukele y, por tanto, en contra de la oposición. En sus apenas tres artículos, dos están en función de desprestigiar a dos mujeres salvadoreñas que se han destacado, una desde la defensa de los Derechos Humanos y, la otra, desde la oposición política. Nos referimos a Ruth Eleonora López y Claudia Ortiz.

En contra Ruht López, Caja Negra intenta posicionar la narrativa de la fiscalía que está presa por “corrupta”, y que, aparentemente, utiliza “información judicial” el cual está en reserva por petición de la Fiscalía y que inmediatamente aceptó el tribunal, a pesar de que la misma López, ahora presa política, pidió “un juicio público y justo”. Ni los abogados han logrado tener todo el expediente para preparar la defensa, pero sí un nuevo medio vinculado con el bukelismo.

Esta vez, fue el periódico digital El Faro el que se encargó de quitarle la máscara a “Caja Negra” al descubrir sus vinculaciones con el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro.

La información de El Faro es contundente, por lo que queda demostrado que Caja Negra es casi un sitio fake, que actúa como troll, para promover información falsa y ofensiva.

A Ruth López la acusaron primero de peculado, y cuando la Fiscalía se dio cuenta que no podía sostener ese delito, lo modificó a “enriquecimiento ilícito”, la línea que destaca “Caja Negra”.

Sin embargo, el delito de Enriquecimiento ilícito tampoco es sostenible, pues en el expediente no existe el dictamen de la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia. Por eso es que, incluso, como informó Diario Co Latino en su oportunidad, los primeros fiscales renunciaron al caso.

Y ante las inexistentes o débiles pruebas, dice el articulista Leonel Herrera: “El régimen perseguidor recurre a su aparato de propaganda y a operaciones de desinformación, como el del citado sitio ´Caja Negra´. Los casos de persecución ya no se sostienen jurídicamente, y lo que queda es tratar de recuperar una narrativa que la realidad desmiente fácilmente”.

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