Caralvá
Intimissimun
Bloqueo en puerto de La Unión, desplantes imperialistas ingleses, conspiración militar en Nicaragua
Gaceta del Salvador en la República de Centro-América abril 12 1850
Aparición de Mr. Hornby en nuestras costas.
Muchas veces, a vista de los medios que los agentes inglese emplean para transigir nuestras diferencias, no hemos podido menos de hacerlos a nosotros mismos las siguientes preguntas ¿Nuestros Estados no ocupan un lugar en el rol de las naciones? ¿No tenemos la suficiente representación en el mundo para que se pongan en uso con nosotros las fórmulas sancionadas por la práctica y establecidas por el derecho de gentes? ¿O por ventura se nos considera como a tribus de salvajes con las cuales se creen ciertas naciones dispensadas de observar aquellas formalidades? ¡Qué! ¿Se trata de igualar nuestra condición a la de esos desdichados habitantes de la costa de Berbería[1], con los cuales se establecen relaciones bajo influencia aterradora del estampido del cañón? ¿O es que los Estados de primer orden se creen autorizados para dictar la ley a los que en cuanto a poder, se hallan colocados en el orden inferior?
Una serie de ataques más o menos directos, más o menos violentos y atentatorios a nuestra soberanía nos pone continuamente en el caso de levantar la voz en defensa de nuestros derechos; y entonces se califican nuestras moderadas observaciones de insultos, y se llama descortesía la enérgica representación de los agravios que se nos infieren. – ¡Líbrenos, Dios de desacreditar nuestra causa usando en su defensa el lenguaje virulento y descortés reservado a los que sostienen la sinrazón y la injusticia! – Mucho apreciamos las ventajas de la paz en que vivimos y harto conocemos, además, por experiencia la irritabilidad inglesa para que provoquemos con un lenguaje inconsiderado y brusco el rompimiento con que a cada paso se nos amenaza. – Pero ningún respeto humano nos obligará a guardar silencio cuando nuestro honor vulnerado, nuestra dignidad ultrajada y nuestros intereses amenazados nos imponen el imperioso y sacrosanto deber de levantar la voz en defensa de nuestro honor, de nuestra dignidad y nuestros vitales intereses.
Un hecho nos coloca de nuevo en la necesidad de herir con nuestras quejas la susceptibilidad de los que no cesan de provocarlas – Hablamos de la nota de Mr. Hornby a nuestro gobierno, la cual ha visto ya la luz pública. – Su extraño contenido, aunque en consonancia con los anteriores procedimientos de los agentes de S.M.B. no se halla por eso menos destituido de fundamentos legales y sólidas razones.
Nuestros lectores saben que, a consecuencia del bloqueo establecido en La Unión a pretexto de las reclamaciones de varios súbditos ingleses, se concluyó en ese puerto un arreglo que las circunstancias demandaban imperiosamente. En febrero y desde Costa Rica manifestó el Sr. Chatfield que deseaba saber el resultado del convenio susodicho; más como su comunicación fue recibida en momentos que se dirigía a Jamaica para regresar en mayo a Guatemala, es allá donde deberá encontrar la contestación que por entonces reclamó. – Ahora Mr. Hornby sin haber dado a conocer eficientemente el carácter con que ante nosotros se presenta, exige que se le conteste terminantemente si nuestro gobierno se halla en disposición de observar literalmente todos los artículos del convenio antedicho. – Semejante proceder no ha podido menos que sorprender al Sr. presidente del Estado, cuya contestación decorosa a la par de circunspecta prueba de un modo flagrante que nuestro gobierno sabe lo que debe a su propia dignidad y a la de los pueblos que le confiaron sus destinos. – “Espero, agrega Mr. Hornby contestación en este anclaje y confío que sea de tal naturaleza que no me obligue a tomar providencias que me sería sensible emplear porque perjudicarían los intereses del gobierno y pueblo del Salvador”. – A fuerza de repetir amenazas nos van familiarizando con ellas en términos que ya las consideramos como recurso favorito de los Señores de la mar, para arrancar al termo lo que les niega la justicia –
Concluye Mr. Hornby su comunicación quejándose de la descortesía con que algunas veces se ha tratado (según él) en el periódico oficial a Mr. Federico Chatfield y demás agentes ingleses. – Quisiéramos que Sr. Hornby nos puntualizase lo que en nuestras publicaciones merece a su entender la dura calificación de descortesía respecto de los agentes de su nación. – Mientras así no lo hiciere debemos persuadirnos de que él mira como descortesía la no aquiescencia nuestra a las exageradas pretensiones de aquellos funcionarios – Querer reducirnos al silencio, pretender que no expongamos a la faz del mundo las razones en que se fundan nuestras repulsas cuando se nos exigen injusticias, es querer ahogar el grito que diariamente y por todas partes se levanta contra la Gran Bretaña; es pretender aniquilar volúmenes enteros y en tanto número que con ellos podría formarse una extensa biblioteca, en los cuales se impugna la política de esa poderosa nación y se poden en transparencia sus manejos nada conformes con los principios de equidad que deben regir en las relaciones de Estado a Estado.
Gaceta del Salvador en la República de Centro-América
San Salvador mayo 25 de 1849
Tenemos correspondencia que alcanza hasta el 11 del corriente es que por conductos fidedignos se nos comunica, que la asonada del 16 del pasado según averiguaciones que se han hecho, tuvo origen en maquinaciones secretas de varios agentes británicos, con la mira de entorpecer las negociaciones establecidas con el gobierno, y compañías de Norte
América sobre apertura del canal oceánico, pero que no teniendo ningunas simpatías los ingleses en aquel Estado, fue sofocada la sublevación en el mismo cuartel, y el pueblo en el momento que pudo advertir que se trataba de un trastorno, se conmovió en favor del orden y del gobierno, quien cuenta a la fecha con inmensos recursos y una opinión bien pronunciada en ese apoyo. Al mismo tiempo que se promovía por los ingleses esta sublevación en León, los oficiales británicos establecidos en el puerto de San Juan se ocupaban de arrojar a los nicaragüenses que se habían quedado en dicho puerto. El gobierno inglés acaba de decidir que San Juan pertenece a los mosquitos y está tratando con gran precisión de mandar una numerosa colonia a dicho puerto, sobre lo cual el gobierno nicaragüense hará a la faz del mundo una solemne protesta que seguramente será secundada por los demás Estados de Centro-América. He aquí descubierto a toda luz el viejo plan de la Inglaterra, que por muchos se quería remitir a dudas he aquí el motivo de haber cierto partido procurado con tanto empeñó en la disolución de la República y el aislamiento de los Estados, y he aquí justificada ante las presente y futuras generaciones la conducta de los patriotas al sostener a todo trance la unidad nacional. Sin embargo, la poderosa República del Norte tomará en esta cuestión toda la parte que le corresponde, tanto con respecto a los intereses continentales, como a los particulares de los ciudadanos de los Estados Unidos que están ya empeñados en sus contratas. amazon.com/author/csarcaralv
[1] La Berbería es un término que los europeos utilizaron desde el siglo XVI hasta el XIX para referirse a las regiones costeras de Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Este término se asociaba comúnmente con los piratas y comerciantes de esclavos que poblaban esas costas ..

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