Samuel Amaya
@SamuelAmaya98
Este 18 de febrero las iglesias católicas recibieron a cientos de feligreses que participaron del Miércoles de Ceniza, una tradición antigua, donde el sacerdote coloca una cruz de ceniza en la frente para el llamado a la penitencia, conversión y preparación a la gran fiesta de la Pascua.
Este tiempo, es época de arrepentimiento de los pecados y cambiar, para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. En la parroquia Santa María de Guadalupe, en Soyapango, San Salvador Este, asistieron centenares de feligreses este miércoles para colocar la cruz en su frente.
El padre Manuel Chávez indicó que la ceniza es una manifestación externa para dar a conocer aún más el vínculo que se tiene con el Señor. “Como cristiano venimos para hacer públicamente un tiempo de conversión”.
La cuaresma es un tiempo de salvación, y el evangelio invita a ser embajadores del señor. Además, el sacerdote señaló que es para que el corazón vuelva a Dios. El Señor debe ocupar un lugar especial en la vida de cada feligrés.
Chávez señaló que este tiempo significa escuchar verdaderamente la palabra del Señor. “Escuchar su palabra es ir a nuestro interior” para botar todo lo malo, aquello que al Señor no le puede gustar.

El líder religioso sostuvo que se debe iniciar con la presentación de los propósitos para el tiempo de Cuaresma. “En este tiempo nos vamos a ejercitar, la iglesia nos presenta tres (propósitos), la penitencia, el ayuno y la oración; cualquiera de las tres puede practicar”, instó el padre.
La escucha efectiva sobre la palabra del Señor, señaló el padre, puede ser no solo en la iglesia, sino en el lugar de trabajo, estudio o en la casa misma, ya que el Señor está en todo momento y lugar.
El Miércoles de Ceniza tiene su origen en una antigua tradición del pueblo de Israel, que cuando alguien estaba en pecado o se querían preparar para una fiesta importante en la que debían estar purificados, se cubrían de cenizas y vestían con un saco de sayal o tela áspera. Estos 40 días de cuaresma son de preparación para vivir el Triduo Pascual, donde se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Para Erika Bermúdez, el Miércoles De Ceniza significa un tiempo de conversión, para estar más cerca de Dios, tener misericordia y compasión hacia los demás. Uno de sus propósitos es el cambio en las actitudes con los demás.
Para Reina Flamenco el Miércoles de Ceniza es el inicio de un camino que pide el Señor para la conversión, a través de la oración, la penitencia y las buenas obras con los más necesitados. “Es un camino, como un desierto, en el que nosotros vamos recorriendo para llegar a encontrarnos con El Señor a través de la oración, la penitencia y las buenas obras con los más necesitados”.
Mientras que para Gladys Osegueda este es el inicio del acompañamiento a la pasión de Jesús, donde emprende el camino al desierto para la salvación.
Otro feligrés que asistió durante el mediodía de este miércoles a la parroquia Santa María de Guadalupe, enfatizó que es un símbolo muy importante. “Para nosotros significa algo que a futuro vamos a vivir. Somos polvo, volvemos a la madre tierra. Cada uno de nosotros olvidamos ese significado tan importante que tiene y es un gesto muy grande de humildad”, dijo.
El feligrés, que utilizó la hora de su almuerzo para asistir a la eucaristía, señaló que es un tiempo para la penitencia, para reconocer la sencillez, “lo que somos como seres humanos y que al lado de Dios tenemos todo, sin Dios no somos nada”, concluyó.
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