César Ramírez
@caralvasalvador
William Walker (1824-1860) filibustero estadounidense del siglo XIX emprendió una serie de aventuras militares de conquista desde México hasta Centroamérica, fue una especie de autoproclamado “profeta para restaurar el esclavismo y el “destino manifestó” de Estados Unidos para llevar el desarrollo a otras naciones, considerándose una raza superior.
El destino manifiesto se fundamenta en una nación “elegida” destinada a expandirse desde las costas del Atlántico al Pacífico, llamado el “mito de la frontera”[1] esa doctrina racista implica a los estadounidenses como “regeneradores” etc. en ese contexto surgen los filibusteros organizadores de cuerpos militares privados, ahora les llamaríamos “mercenarios” “soldados de fortuna” o simplemente “aventureros dinerarios”, con una codicia desproporcionada por territorios, metales preciosos, derechos supremacistas e instaurar la esclavitud en Centroamérica, iniciando sus correrías en Nicaragua en la década de 1850, su intento era colonizar Nicaragua y controlar el futuro comercio del Canal Interoceánico pero entró en colisión con los intereses ingleses y gobiernos de la región, su misión era apropiarse de la economía emergente por el tránsito del comercio internacional.
En esos años intervino en la política logrando el nombramiento de jefe del ejército nicaragüense, pero sus desmanes y abusos no fueron tolerados por Costa Rica quien entró en guerra con los filibusteros y los derrotó en la Segunda Batalla de Rivas; mientras tanto en Nicaragua Walker es elegido presidente, el New York Times anota: “Ustedes sin duda han visto el resultado de las elecciones publicadas por El nicaragüense… ¡en algunas poblaciones le dan a Walker más votos que el cuádruple de los habitantes, contando a todos los hombres, mujeres, niños y bestias!” [2]
Bajo ese panorama se conformó el Ejército Aliado de Centroamérica: Honduras, EL Salvador, y Guatemala; Costa Rica no interviene a causa de epidemia del cólera; los filibusteros sufren severas derrotas en la batalla de San Jacinto el 14 de septiembre de 1856, William Walker firma su claudicación el 1 de mayo de 1857 en Rivas, pero implica que retorne a Estados Unidos y organice una segunda y tercera expedición en Nicaragua, fue hasta 1860 que inicia su última temeraria incursión, los británicos exigieron su rendición en Roatán, el filibustero huye ante el avance de tropas hondureñas, finalmente se rindió y el 12 de septiembre de 1860 fue llevado al pelotón de fusilamiento[3].
De un profeta del esclavismo al secuestro de un presidente constitucional
Estas condiciones extravagantes llenas de fanatismo y supersticiones, ilegales, intervencionistas, colmadas de saqueos, múltiples injusticias etc. en el siglo XIX se asocian en este siglo XXI al secuestro y abandono de leyes internacionales, el irrespeto por la soberanía de los pueblos, ausencia del debido proceso judicial, la intervención militar sin declaratoria de guerra, muerte a discreción sin prevención de combate, sin convenios internacionales, desinformación masiva etc.
Un leve repaso de las acciones y declaraciones públicas en el asalto a Venezuela: “primer ataque terrestre en Venezuela”, “Bombardeo de sitios estratégicos en Caracas, La Guaria y Miranda” “Captura de Maduro y su esposa Cilia Flores”[4],
“Vamos a gobernar Venezuela hasta que podamos tener una transición segura” [5],
Este panorama es una pesadilla para el orden internacional, es el abandono de la Carta de Naciones Unidas, una situación arcaica en la historia universal donde la fuerza por si misma decide la justicia sin escuchar a nadie con su sangrienta saga secular… las naciones democráticas condenan esta barbarie.
Si el objetivo son los recursos naturales, el petróleo, las tierras raras etc. ¿qué precio pagará el pueblo venezolano? ¿acaso la esclavitud? ¿Venezuela convertida en un estado tributario de EE.UU?
Recordamos en la memoria negativa del filibustero William Walker el racismo, la proclamación del esclavismo, el supremacismo que pretende guerras de anexión, la supresión de los derechos humanos e imita a la antigua Roma…
Afortunadamente las generaciones anteriores respondieron con una valiente defensa de sus pueblos, el ejemplo de aquellos hombres y mujeres que respondieron con dignidad ante la invasión de piratas extranjeros con valores libertarios son los mismos, es tiempo de la defensa latinoamericana, no existe diferencia de un filibustero del siglo XIX al absolutismo norteamericano del siglo XXI, la respuesta es la misma. amazon.com/author/csarcaralv
[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Viejo_Oeste
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/William_Walker
[3] https://es.wikipedia.org/wiki/William_Walker
[4] https://expansion.mx/mundo/2026/01/05/ruta-de-trump-venezuela-en-tres-etapas-captura-maduro
[5] https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/03/eeuu/trump-afirma-ee-uu-gobernara-venezuela-transicion-trax
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