Transformando el mundo a través del juego
Por Elizabeth H. Rivera – Mayo de 2026.
Cuando el ejercicio del derecho al juego se convierte en una puerta para aprender
En una comunidad de San Vicente, una niña de tres años juega con instrumentos musicales, colores y texturas en un jardín sensorial. Mientras ríe y explora, también fortalece su motricidad, desarrolla lenguaje, aprende a convivir y descubre el mundo que la rodea. Cerca de ella, en un círculo familiar, una educadora comunitaria transforma una dinámica en una experiencia de aprendizaje donde cantar, moverse y crear forman parte del proceso educativo. Escenas como estas son parte de “Aprendo Jugando”, una apuesta impulsada por Educo en El Salvador para colocar el juego en el centro del aprendizaje y del desarrollo integral de la primera infancia. En El Salvador, el juego se constituye como un derecho de niñas, niños y adolescentes, respaldado por la Ley Crecer Juntos, en su artículo 60, el cual establece que tienen derecho al descanso, recreación, juego, esparcimiento y actividades deportivas, propias de su edad, como factores primordiales para su desarrollo y crecimiento integral.

Educo reconoce que el juego es una forma natural en que las niñas y los niños exploran, desarrollan habilidades motoras, cognitivas y emocionales, aseguró Ana Iris Martínez, directora de país de Educo en El Salvador.
Más allá de una metodología educativa, este enfoque representa una forma distinta de entender la educación: una donde niñas y niños aprenden desde la curiosidad, la participación, la emoción y el vínculo con sus comunidades. El juego deja de entenderse únicamente como una actividad recreativa y se posiciona como un elemento esencial para el desarrollo integral, cuya garantía requiere acciones articuladas entre el Estado, las familias, las comunidades y la sociedad.
Cabe destacar que el juego es un derecho reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Estrategia Nacional del Juego de El Salvador, que promueven condiciones para que la primera infancia disfrute actividades esenciales para su desarrollo, aprendizaje y bienestar.
En este marco, en agosto de 2024, comienza el proyecto “El Salvador Aprende Jugando”, una iniciativa basada en el juego como un derecho, que buscaba evidenciar el potencial del aprendizaje lúdico en la educación de la primera infancia, promoviendo transiciones escolares más inclusivas, amigables y significativas.
Caja de texto: Jardines sensoriales, salas de la lectura, círculos de familia, bolsas mágicas de la lectura son algunas de las metodologías de Educo para que la niñez aprenda, a través del juego.
Cabe destacar que el juego es un derecho reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Estrategia Nacional del Juego de El Salvador, que promueven condiciones para que la primera infancia disfrute actividades esenciales para su desarrollo, aprendizaje y bienestar.
En este marco, en agosto de 2024, comienza el proyecto “El Salvador Aprende Jugando”, una iniciativa basada en el juego como un derecho, que buscaba evidenciar el potencial del aprendizaje lúdico en la educación de la primera infancia, promoviendo transiciones escolares más inclusivas, amigables y significativas.
Una metodología que nace desde la experiencia
La propuesta metodológica “El Salvador Aprende Jugando”, desarrollada por Educo y probada en los últimos 10 años, retoma aprendizajes y evidencia generada por el modelo “Creciendo y Aprendiendo Juntos”. Este promueve una atención integral a la primera infancia mediante una ruta de trabajo comunitaria y familiar, incorporando metodologías lúdicas y estrategias centradas en el desarrollo infantil.
De esta forma, la propuesta articula componentes de convivencia, salud y nutrición, protección, educación, comunicación, habilidades y alianzas estratégicas, implementados a través de los círculos de familia y estrategias como jardines sensoriales, transiciones exitosas, salas de lectura y acciones de sensibilización familiar.
Este enfoque reconoce que el juego no es únicamente recreación. Es una herramienta clave para el desarrollo cognitivo, emocional, social y físico de niñas y niños. A través del juego, la niñez desarrolla habilidades de lenguaje, pensamiento lógico, creatividad, convivencia y resolución de problemas.
En los espacios acompañados por Educo, aprender significa experimentar, preguntar, imaginar y construir. Las actividades incluyen estaciones sensoriales, cuentos interactivos, juegos colaborativos, canciones, dinámicas de movimiento y experiencias comunitarias donde las familias también participan activamente.
La metodología también incorpora un enfoque inclusivo y de derechos, asegurando que cada niña y niño pueda participar desde sus capacidades, intereses y contextos. Esto permite generar ambientes protectores y cercanos que favorecen la transición hacia la educación formal.
“La herramienta del juego le ha servido muchísimo a mi bebé, porque lo ha estimulado bastante. Ahora él mueve más sus manitas, sus piernitas, busca los juguetes, busca sonidos…” Comentó una madre de un círculo de familia de La Libertad Costa.
El juego como evidencia y transformación

Uno de los componentes centrales de Aprendo Jugando es la generación de evidencia sobre el aprendizaje basado en el juego. A través de investigación, documentación y análisis, el proyecto no solo impulsa actividades pedagógicas, sino que también estudia su impacto en el desarrollo infantil y en los procesos educativos.
Como parte de esta apuesta, Educo, la Universidad Pedagógica de El Salvador y FUSALMO desarrollaron investigaciones y diagnósticos sobre el impacto de los espacios de aprendizaje y juego generados por el modelo “Creciendo y Aprendiendo Juntos”. Estos estudios analizan cómo el juego, como enfoque pedagógico, fortalece el desarrollo integral de niñas y niños, así como las posibilidades de ampliar este modelo en distintos niveles educativos.
Los hallazgos muestran que los espacios lúdicos favorecen aprendizajes más significativos, fortalecen habilidades socioemocionales y mejoran la participación de la niñez en procesos educativos más seguros, inclusivos y afectivos. Además, evidencian cambios en las prácticas de crianza, la importancia de la articulación comunitaria e institucional y el valor de fortalecer capacidades territoriales y aprendizajes replicables para la sostenibilidad.
“Para mí, el juego ha significado una herramienta muy importante para el desarrollo cognitivo y socioemocional de mi niño. Él ha aprendido de las emociones, las partes del cuerpo, a relacionarse con otros niños todo a través del juego.” Comentó una madre de un círculo de familia de San Vicente.
La evidencia generada también ha permitido abrir diálogos con instituciones públicas, actores educativos y comunidades sobre la importancia de invertir en la primera infancia y fortalecer modelos pedagógicos innovadores. En este contexto, CLADE[1] señaló que “la participación comunitaria constituye un eje transversal de las experiencias educativas, donde familias y comunidades forman parte activa de los procesos de aprendizaje” (CLADE, 2026, p. 9). Asimismo, destacó que la articulación entre práctica, evidencia e incidencia permite construir modelos con potencial de transformación, escalamiento e incidencia en políticas públicas de primera infancia.
Durante ese mismo encuentro, CLADE subrayó la importancia de “generar evidencias, movilizar conocimiento […] sistematizar experiencias pedagógicas y documentar esos aprendizajes” (CLADE, 2026, p. 8). En esa línea, Aprendo Jugando busca posicionar estas experiencias no solo como prácticas locales, sino también como insumos para fortalecer la incidencia en políticas públicas dirigidas a la primera infancia.
Desde esta comprensión integral del desarrollo infantil, el juego ocupa un lugar central no solo como herramienta pedagógica, sino como una experiencia significativa que favorece el desarrollo cognitivo, emocional y social de niñas y niños, mediante espacios seguros, inclusivos y estimulantes.
Jardines sensoriales y espacios para descubrir el mundo
Uno de los ejemplos más visibles que Educo promueve son los jardines sensoriales impulsados en diferentes comunidades. Estos espacios están diseñados para que niñas y niños exploren a través de texturas, sonidos, colores, aromas y elementos naturales, estimulando el aprendizaje desde la experiencia directa.
Educo en El Salvador ha impulsado esta metodología que apuesta por el desarrollo integral de niñas y niños a través del juego, la exploración y la curiosidad. Los jardines sensoriales se han convertido en espacios vivos donde las infancias aprenden, descubren y fortalecen habilidades emocionales, cognitivas y sociales en entornos seguros y estimulantes. Cada uno de estos espacios también promueve la convivencia y la participación activa de las familias y las comunidades.
Hasta ahora, se han creado nueve jardines en distintos puntos del país, en San Miguel, Sonsonate, Usulután, San Vicente y La Libertad Costa. Para muchas familias, estos espacios representan algo más profundo que infraestructura educativa: son lugares donde la niñez puede sentirse segura, escuchada y libre para aprender jugando.
Cabe destacar que la metodología del jardín sensorial se integra en la Estrategia Nacional del Juego como un espacio lúdico que potencia el aprendizaje y el desarrollo de niñas y niños en la primera infancia, permitiéndoles explorar en un entorno seguro y protegido junto a sus familias[2].
El valor de las alianzas

Fotografía por: Elizabeth H. Rivera para Educo
El proyecto Aprendo Jugando es posible gracias a una articulación de esfuerzos entre organizaciones, instituciones educativas, actores comunitarios y organismos internacionales.
La iniciativa es implementada por Educo junto a la Universidad Pedagógica de El Salvador (UPED), como socio estratégico en la generación de investigación, evidencia y acompañamiento técnico.
La colaboración con UPED fortalece el componente académico del proyecto y permite vincular la innovación educativa con procesos de formación, análisis y sostenibilidad. Además, el proyecto trabaja de manera articulada con el Ministerio de Educación, y el Instituto Crecer Juntos (ICJ), alineado a la Currícula Nacional para la primera Infancia, impulsada desde el despacho de la Primera Dama, funcionando de cerca con organizaciones locales, líderes comunitarios y familias cuidadoras. Esta red de colaboración busca que la pedagogía basada en el juego no sea una experiencia aislada, sino una práctica que pueda integrarse y sostenerse en distintos territorios del país.
Gracias a este apoyo, el proyecto desarrolló investigaciones, procesos de formación y estrategias de movilización de conocimiento orientadas a ampliar el impacto de la metodología a nivel nacional, fortaleciendo la generación de evidencia y la incidencia en políticas y prácticas educativas vinculadas a la primera infancia.
Una apuesta respaldada por cooperación internacional
Aprendo Jugando cuenta con el respaldo de la Alianza Global para la Educación a través de GPE KIX, una iniciativa global que promueve el intercambio de conocimiento, innovación y evidencia para fortalecer los sistemas educativos en países de ingresos bajos y medios.
KIX —Knowledge and Innovation Exchange— es una alianza entre la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC-CRDI). Su propósito es apoyar proyectos innovadores que generen evidencia útil y soluciones educativas escalables.
El Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC-CRDI) es una organización canadiense que financia investigaciones orientadas al desarrollo sostenible y al fortalecimiento de políticas públicas basadas en evidencia. En el caso de Aprendo Jugando, el organismo acompaña el financiamiento y fortalecimiento técnico del proyecto como parte de la iniciativa KIX.
Educo: educar para transformar
Educo es una organización global de cooperación por los derechos y el bienestar de la niñez que trabaja para garantizar entornos seguros, protectores y oportunidades educativas inclusivas para niñas, niños y adolescentes. En El Salvador, la organización impulsa programas enfocados en educación, protección, participación y acción humanitaria.
Dentro de sus prioridades programáticas, Educo apuesta por la educación y cuidado en la primera infancia, promoviendo metodologías innovadoras, inclusivas y centradas en el desarrollo integral de niñas y niños.
A través de Aprendo Jugando, la organización reafirma su compromiso con una educación donde la niñez pueda aprender desde la alegría, la creatividad y la participación activa.
Un país que aprende jugando
En un contexto donde aún persisten brechas educativas y desafíos para garantizar una educación inclusiva y de calidad, Aprendo Jugando propone un modelo innovador que puede ser escalado a la educación primaria, reconociendo el juego como una pedagogía innovadora, inclusiva, que genera aprendizajes significativos en la niñez, especialmente en comunidades más vulnerables.
La experiencia demuestra que cuando las niñas y los niños juegan, también construyen confianza, fortalecen vínculos, desarrollan habilidades y descubren nuevas formas de relacionarse con el mundo.
“El poder del juego es que los niños ponen más atención y a través de dinámicas los niños pueden aprender más.” Aseguró con una gran sonrisa educadora de circulo de familia de Usulután.
Entre sus principales hallazgos destaca el jardín sensorial como una práctica con alto potencial de escalamiento, respaldada por evidencia en el aprendizaje a través del juego, procesos formativos y diagnósticos de impacto del modelo. Aprendo Jugando busca demostrar que una educación cercana, humana y basada en el juego puede transformar vidas y fortalecer comunidades.
[1] CLADE. (2026). Memoria del evento público: Diálogo regional por la primera infancia: experiencias, políticas y alianzas para la inclusión. CLADE.
[2] Instituto Crecer Juntos. (2025). Guía para la implementación de jardines sensoriales en espacios públicos y en centros de primera infancia.
Diario Co Latino 134 años comprometido con usted
Debe estar conectado para enviar un comentario.