Página de inicio » Nacionales » TPS de salvadoreños podría prolongarse seis meses ante falta de decisión del DHS

TPS de salvadoreños podría prolongarse seis meses ante falta de decisión del DHS

Redacción Nacionales

@DiarioCoLatino

La protección migratoria que beneficia a más de 170,000 salvadoreños en Estados Unidos llegó este miércoles 9 de septiembre a su fecha de vencimiento, pero la falta de una determinación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) abre la posibilidad de una extensión automática por otros seis meses. La medida mantiene en suspenso el futuro de miles de familias salvadoreñas.

Vencimiento en medio de incertidumbre

El Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para El Salvador llegó este 9 de septiembre a la fecha establecida para concluir la actual designación. Sin embargo, la legislación migratoria estadounidense contempla que, cuando el DHS no adopta oportunamente una decisión sobre la continuidad o terminación del programa, la protección puede prolongarse automáticamente durante seis meses.

La agencia Associated Press informó este miércoles que alrededor de 200,000 salvadoreños se encuentran bajo el TPS y que, ante la ausencia de una decisión del DHS, la protección se extiende automáticamente por 180 días. Un mecanismo similar ocurrió en mayo con aproximadamente 11,000 ciudadanos libaneses beneficiarios del programa.

La situación coloca a los beneficiarios salvadoreños ante un escenario diferente al de una cancelación inmediata. Aunque la fecha del 9 de septiembre estaba establecida como final de la actual designación, la legislación estadounidense establece un mecanismo para evitar que el programa quede sin una determinación administrativa.

Un programa que nació hace 25 años

El TPS para El Salvador tiene una historia de más de dos décadas. La protección fue concedida nuevamente en 2001, después de los devastadores terremotos de enero y febrero de ese año, que dejaron miles de personas damnificadas y profundizaron las condiciones sociales y económicas del país.

Desde entonces, sucesivas administraciones estadounidenses han prorrogado el programa, permitiendo a miles de salvadoreños residir y trabajar legalmente en Estados Unidos.

La última extensión formal fue aprobada en enero de 2025 durante la administración de Joe Biden y estableció el 9 de septiembre de 2026 como fecha de vencimiento. En agosto pasado, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) confirmó que los beneficios asociados al TPS estaban programados para terminar en esa fecha.

No obstante, la legislación contempla el escenario de una ausencia de decisión del DHS, precisamente el elemento que mantiene ahora abierta la posibilidad de una nueva prórroga.

Trump ha reducido el TPS para otros países

El caso salvadoreño ocurre en medio de una política migratoria de la administración del presidente Donald Trump orientada a reducir o terminar las protecciones temporales concedidas a ciudadanos de diferentes países.

Según AP, el gobierno estadounidense ya ha terminado el TPS para más de un millón de personas procedentes de Venezuela, Haití y otros países. La administración sostiene que estas protecciones fueron concebidas como medidas temporales y que, en determinados casos, las condiciones que justificaron su otorgamiento han cambiado.

El Salvador ocupa una posición particular dentro de esa política. El gobierno de Nayib Bukele mantiene una relación cercana con la administración Trump y ha defendido internacionalmente la reducción de la violencia registrada durante los últimos años.

La mejoría en los indicadores de seguridad constituye uno de los elementos que podría ser considerado por las autoridades estadounidenses al evaluar si persisten las condiciones que justificaron la protección.

Sin embargo, organizaciones defensoras de los migrantes advierten que el análisis no debería limitarse exclusivamente a la seguridad.

Una comunidad arraigada en Estados Unidos

Uno de los principales argumentos de las organizaciones que defienden el TPS es que sus beneficiarios llevan décadas establecidos en Estados Unidos.

Muchos llegaron hace más de 20 años, formaron familias, compraron viviendas, crearon negocios y tienen hijos nacidos en territorio estadounidense. Para una parte de esta población, regresar a El Salvador significaría reconstruir una vida prácticamente desde cero.

El diario El País documentó recientemente casos de beneficiarios que llevan décadas trabajando y desarrollando empresas en Estados Unidos. También destacó la preocupación de familias cuyos hijos estadounidenses podrían quedar expuestos a la separación familiar si sus padres pierden la protección migratoria.

En consecuencia, el debate dejó de ser únicamente migratorio y adquirió dimensiones económicas y sociales.

Impacto para El Salvador

La eventual pérdida del TPS también tendría repercusiones para El Salvador, especialmente por el peso de las remesas familiares.

Los salvadoreños residentes en Estados Unidos constituyen la principal fuente de remesas para el país. Según AP, estas transferencias representaron aproximadamente el 24% del Producto Interno Bruto salvadoreño durante 2025.

Una eventual deportación masiva o el retorno de miles de trabajadores podría afectar tanto los ingresos familiares como el flujo de remesas.

Por ello, la permanencia o terminación del TPS constituye un asunto de especial relevancia para la economía salvadoreña.

Organizaciones pidieron una solución permanente

Durante los últimos días, organizaciones de migrantes y congresistas estadounidenses han solicitado al gobierno de Trump mantener la protección para los salvadoreños.

El 3 de septiembre, activistas y legisladores se concentraron frente al Capitolio para exigir una extensión del TPS y una solución permanente para quienes han vivido durante décadas en Estados Unidos.

La discusión también ha llegado al Congreso, donde organizaciones migratorias promueven alternativas que permitan regularizar de manera permanente a personas que llevan décadas en territorio estadounidense.

Por ahora, la falta de una determinación del DHS mantiene abierta la puerta a una extensión automática de seis meses. De concretarse, los beneficiarios ganarían tiempo, pero no significaría una solución definitiva.

El debate central continuaría siendo el mismo: qué ocurrirá después de esos seis meses con una comunidad que, en muchos casos, ha pasado más de la mitad de su vida en Estados Unidos.

La jornada del 9 de septiembre, por tanto, no representa necesariamente el final inmediato del TPS para los salvadoreños. Representa el inicio de otro período de incertidumbre en el que una decisión administrativa del gobierno estadounidense puede definir el futuro migratorio de más de 170,000 personas.

Ver también

Afectados de COSAVI recuerdan ‘trágico y extraño’ accidente aéreo

Compartir        Luis Rafael Moreira Flores @DiarioCoLatino / Colaborador En las afueras de la sede ubicada en …