Saúl Méndez
Colaborador
En un acto solemne y cargado de significado, autoridades tradicionales, líderes, lideresas y miembros de las comunidades indígenas de Chorro Arriba, Chorro Abajo, Cuntan y Cuyagualo, ubicadas en el distrito de Izalco, departamento de Sonsonate, realizaron una ‘Declaratoria Comunitaria de Ancestralidad, Sitios Sagrados y Territorio Indígena’, con el objetivo de proteger las tierras que habitan ante la amenaza de la construcción de una planta fotovoltaica que pondría en riesgo la flora y los recursos hídricos de la zona.
En pleno uso de sus derechos ancestrales, constitucionales e internacionales, las comunidades manifestaron y declararon solemnemente el reconocimiento de la ancestralidad y propiedad histórica, así como la identificación de lugares sagrados y patrimonio natural, ante las autoridades del Estado salvadoreño, la opinión pública nacional e internacional y la empresa promotora del proyecto fotovoltaico en la Finca Santa Adelaida: Volcano Energy.
Damían Córdova, presidente de MILPA Seccional Sonsonate «Calpulli por la Vida», detalló que las tierras donde habitan y en las que se proyecta construir la planta fotovoltaica constituyen un territorio de importancia ancestral:
«Que nuestras comunidades son herederas legítimas del pueblo originario Nahua de Izalco. El territorio que habitamos, cultivamos y protegemos no es una simple extensión de tierra comercial, sino nuestro territorio ancestral, donde se resguarda nuestra memoria histórica, nuestra identidad cultural y la continuidad de nuestras vidas como pueblos indígenas».

«Que el área que comprende y circunda la Finca Santa Adelaida alberga bienes naturales y culturales inestimables para nuestra cosmovisión, incluyendo fuentes de agua, ríos, zonas de recarga acuífera, sitios de resguardo arqueológico, bienes comunes bioculturales de importancia para nuestra medicina, alimentación ancestral y espiritual. Estos espacios constituyen lugares sagrados donde nuestros ancestros han habitado y donde mantenemos un vínculo espiritual indisoluble con la Madre Tierra», agregó.
Las comunidades también expresaron alerta y rechazo ante la amenaza del parque fotovoltaico.
«Manifestamos nuestra profunda preocupación y firme rechazo ante la amenaza de establecimiento de un parque fotovoltaico en la Finca Santa Adelaida. Estas falsas soluciones a la crisis climática no pueden implementarse a costa de la destrucción de nuestro patrimonio cultural, el despojo encubierto de tierras, la degradación ecológica y la vulneración de los derechos de las comunidades locales. Un proyecto de esta magnitud generaría daños irreversibles a nuestro entorno, al acceso al agua y a la integridad de nuestros sitios sagrados».
Los fundamentos jurídicos nacionales e internacionales de dicha declaratoria se amparan en el marco jurídico vigente que protege los derechos de los pueblos originarios como el artículo 63 de la Constitución de la República de El Salvador, que reconoce a los pueblos indígenas y obliga al Estado a adoptar medidas para la salvaguarda de su identidad cultural, valores y lugares sagrados.
También el artículo 11 de la Ley de Cultura de El Salvador, establece que el Estado garantiza a los pueblos indígenas el derecho a conservar, enriquecer y difundir su cultura, identidad y patrimonio, así como a producir conocimientos basados en sus saberes ancestrales.
Además, se amparan bajo el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, como marco de referencia del derecho internacional, que establece el respeto a las tierras que tradicionalmente ocupan los pueblos indígenas y el derecho a la consulta previa, libre e informada antes de autorizar proyectos que puedan afectarles.
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que establece la protección de los bienes espirituales y materiales de los pueblos originarios.
José Córdova, secretario de MILPA Seccional Sonsonate «Calpulli por la Vida», detalló las exigencias que plantean ante las autoridades: «Por tanto, las comunidades de Chorro Arriba, Chorro Abajo, Cuntan y Cuyagualo declaramos la Finca Santa Adelaida y sus zonas de influencia como Territorio de Interés Ancestral, Ecológico y Cultural Indígena, y demandamos la paralización inmediata de cualquier trámite, permiso ambiental o licencia de construcción para el referido parque fotovoltaico en dicha zona», exigieron.

También pidieron el respeto absoluto a sus lugares sagrados, impidiendo cualquier alteración física, tala de árboles o privatización de accesos, además de la intervención del Ministerio de Cultura y del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), para que realicen inspecciones rigurosas y certifiquen el valor patrimonial e hídrico de estas tierras.
«Permaneceremos en constante vigilancia y movilización pacífica en defensa de nuestra herencia, nuestros bienes comunes y el futuro de nuestras generaciones. Nos posicionamos en la defensa de nuestros territorios», concluyeron.
Los movimientos que suscriben esta declaratoria incluyen al Movimiento Indígena para la Integración de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador (MILPA); MILPA Seccional Sonsonate «Calpulli por la Vida»; Comité Indígena para la Defensa de los Bienes Naturales de Nahuizalco; Mesa por la Sustentabilidad de los Territorios de Sonsonate (MESUTSO); Concejo Ancestral de los Comunes de los Territorios Indígenas (CACTI); Defensores de la Naturaleza de Izalco; Organización Indígena Nahua Pipil (OIPAN); Consejo Comunitario Lenca Quelepatique; y Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador Héroes del 1989 (ALGES).
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